Carlos Alcaraz y su desafío histórico en París
Carlos Alcaraz ya no sorprende: impone. Su inicio en Roland Garros 2025 ante Giulio Zeppieri fue autoritario, con un categórico 6-3, 6-4 y 6-2, pero lo que está en juego va más allá del primer cruce. El murciano quiere entrar en un club selecto, reservado para leyendas que defendieron su primera corona en París con éxito.
El número dos del mundo en la ATP tiene la oportunidad de hacer historia en Roland Garros. Si logra defender su primer título en París, se sumará a un exclusivo grupo de solo cinco tenistas masculinos que han conseguido esta hazaña en la Era Abierta (desde 1968): Jan Kodes (1970-71), Björn Borg (1974-75), Jim Courier (1991-92), Sergi Bruguera (1993-94) y Rafael Nadal (2005-06).
Ante el gran reto que se le presenta, el joven tenista español llega preparado: ha triunfado en Montecarlo, ha doblegado a Jannik Sinner en Roma y ha aprendido de cada tropiezo. El más doloroso, quizás, fue el de Indian Wells. Sin embargo, su evolución física y mental le permite aspirar a más que títulos: busca escribir su nombre junto a los mitos. Y eso exige mucho más que buen tenis.
Una nueva final contra Sinner puede marcar el inicio de una nueva rivalidad histórica, pero antes hay un torneo que sobrevivir, partidos que sufrir, momentos que superar. La presión no es poca, pero si alguien parece hecho para esta clase de citas, es Carlos.
Convertirse en el sexto tenista en lograr esta defensa significaría mucho más que otra copa: sería un sello de grandeza precoz. Alcaraz ya es presente del tenis mundial. Ahora, quiere ser pasado ilustre y futuro dominante. Roland Garros es su llave. Y la historia, su meta. @mundiario