Lucas Pérez es vital para el éxito del Dépor

Lucas Pérez, goleador del Deportivo de La Coruña. / @rcdeportivo
Óscar Gilsanz debe sacar el máximo provecho del talento de su capitán para que el equipo despegue en 2025.

El Deportivo de La Coruña afronta 2025 con grandes ambiciones, pero para lograrlas necesitará que Lucas Pérez mantenga la excelencia que lo definió el pasado año. El capitán blanquiazul despidió un 2024 mágico, en el que anotó 19 goles, dio 16 asistencias y marcó el tanto que aseguró el ansiado regreso del equipo al fútbol profesional. Un rendimiento que devolvió la ilusión a Riazor y convirtió al 7 en el eje del proyecto coruñés.  

Lucas cerró el 2023 con dudas y el equipo fuera de los puestos de ascenso. Sin embargo, el 2024 fue un renacer absoluto. Desde su doblete inaugural ante la Real Sociedad B, el delantero de Monelos lideró una campaña histórica en la que el Dépor no volvió a conocer la derrota tras enero. Su gol de falta directa frente al Barcelona B selló el ascenso, pero aún quedaba su exhibición en la final de Campeones, con tres goles y dos asistencias ante el Castellón.  

Ya en Segunda, Lucas sigue siendo vital, aunque todavía no logra alcanzar su mejor versión goleadora. Con cuatro goles y otras tantas asistencias en 18 partidos en la división de plata, el capitán demuestra que es mucho más que cifras. Su liderazgo es esencial para el equipo, tanto en el vestuario como sobre el césped. Junto a jóvenes promesas como Mella y Yeremay, Lucas forma un tridente ofensivo que ilusiona a una afición deseosa de pelear por cotas mayores.  

El desafío para los pupilos de Óscar Gilsanz en 2025 es inmenso, y buena parte de las esperanzas para remontar el vuelo recaen en que Lucas Pérez viva unos meses pletóricos, a pesar de que, a sus 36 años, esté cerca del final de su carrera; sin embargo, su ambición y profesionalismo permanecen intactos, contagiando al equipo en cada jornada. La experiencia del coruñés será crucial para consolidar al Dépor en la categoría y aspirar a nuevas metas.

Lucas Pérez ya dejó claro en 2024 que es capaz de cargar con el equipo en los momentos más decisivos. Ahora, Riazor confía en que su santo y seña continúe siendo la chispa que encienda la llama del Deportivo. La temporada es larga, pero si algo ha demostrado Lucas es que está hecho para los desafíos. @mundiario