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El Barça despide el año con una discreta victoria

Los azulgranas vencieron 2-0 a un Celta desconcertado, para cerrar el año sumando de a tres pero dejando un mal sabor de bocas en cuanto a juego. Messi y Dembélé resolvieron con lo justo para mantener el liderato.

El Barça despide el año con una discreta victoria
Lionel Messi ante el Celta. / @fcbarcelona_es
Lionel Messi ante el Celta. / @fcbarcelona_es

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Andrés Piedrafita

Andrés Piedrafita

El autor, ANDRÉS PIEDRAFITA, colabora en varias secciones de MUNDIARIO, donde fue coordinador general entre los meses de febrero y abril de 2019. @mundiario

El FC Barcelona ha cerrado el 2018 con una sobria victoria 2-0 ante el Celta de Vigo. Al conjunto azulgrana le bastó un gol de Dembélé y otro tanto de Messi para vencer, aunque sin mucho brillo, a un equipo gallego totalmente desconcertado. Está claro que no fue el mejor partido de los catalanes, que estuvieron lejos de su mejor versión pero sí que supieron aprovechar el desorden táctico del rival para seguir en lo alto de la tabla.

Los dirigidos por Valverde dominaron el partido sin hacer un juego brillante y, sobre todo, sin sufrir en defensa. Y es que el Celta, dirigido por Miguel Cardoso, demostró una timidez alarmante que les impidió atreverse a adelantar sus líneas de presión, facilitándole así aún más la tarea a los azulgranas, que apenas tardaron 10 minutos en abrir el marcador. El encargado fue Dembélé, quien aprovechó un rebote de Rubén Blanco, tras un disparo de Messi, para anotar el 1-0.

El Barça tenía el control del partido ante la alarmante pasividad del conjunto visitante, pero no fue si no hasta el minuto 45 cuando los azulgranas duplicaron la ventaja. Jordi Alba asistió a a Messi y el argentino, con tiempo y espacio, batió a Rubén con un potente remate directo a la escuadra y anotó su gol número 398 en Liga.

Con el resultado a su favor y un Celta desconocido, el Barça bajó las revolucionas para los segundos 45 minutos y durmió el partido al punto de volverlo aburrido y espeso. Una acción de Brais Méndez, que inquietó a Ter Stegen, y un remate cruzado de Luis Suárez que a punto estuvo de ser el 3-0 fue lo mejor de la segunda mitad de un partido que sinceramente ya no daba para más.

Al, la escuadra catalana logró cerrar el año sumando de a tres pero dejando un mal sabor de bocas en cuanto a juego. Messi y Dembélé resolvieron con lo justo para mantener el liderato. @mundiario