Un banquillo que marca la diferencia: los Pacers toman el control de las Finales de la NBA

Resultado del partido entre los Pacers y los Thunder. / Composición
Mathurin, McConnell y Turner aplastan a Oklahoma, que no encontró respuestas en el último cuarto para frenar el vendaval que lo golpeó.

Las Finales de la NBA han cambiado de rumbo gracias a un factor inesperado pero decisivo: el banquillo de los Pacers. Indiana encontró en sus secundarios la chispa que necesitaba para tomar ventaja (2-1) ante unos Thunder que llegaron al final del partido totalmente superados, sin fuerzas ni respuestas.

El nombre propio fue Bennedict Mathurin, un suplente que jugó como una superestrella: 27 puntos en solo 22 minutos. A su lado, T.J. McConnell fue el alma competitiva del equipo con su presión defensiva y cinco robos históricos. Mientras los titulares mantenían el pulso, los secundarios inclinaron la balanza con una intensidad imposible de igualar.

Los Thunder se vaciaron con su quinteto titular, pero el desgaste se notó. Shai, Jalen Williams y Holmgren firmaron buenos números, pero el equipo se vino abajo en los últimos cinco minutos, donde Indiana cerró el choque con un parcial 11-4. Los tapones de Turner y Toppin fueron un símbolo del desplome físico de Oklahoma.

Este triunfo no solo otorga ventaja en la serie a Indiana, sino que redefine su narrativa. Ya no son el equipo de Haliburton y Siakam: ahora también son el equipo del banquillo. Los secundarios han demostrado que pueden decidir partidos, incluso en las Finales, y eso eleva el techo del equipo.

El cuarto encuentro será clave. Si los Pacers mantienen esta rotación demoledora, los Thunder deberán reinventarse rápido o ver cómo el anillo se les escapa. En estas Finales, la energía marca el camino, y por ahora Indiana corre más, salta más… y sueña más fuerte. @mundiario