El Atlético remonta de la mano de Griezmann ante el Sevilla en el Metropolitano

Antoine Griezmann, delantero del Atlético de Madrid. / @atleti
El delantero francés anotó dos tantos, el último de ellos en el minuto 94, cuando parecía que el empate terminaría imponiéndose en la pizarra.

Cuando parecía que el Atlético estaba destinado al naufragio, surgió el de siempre: Antoine Griezmann. La remontada ante el Sevilla fue un acto de fe en sí mismo y en el espíritu de un equipo que no se rinde jamás. El francés, fresco tras un descanso forzado en la Copa, lideró a los suyos en un partido que empezó con un golazo de De Paul, pero que pronto se convirtió en un auténtico vaivén de emociones.

El Sevilla, valiente y contundente, llegó a ponerse 1-3 gracias a su efectividad en las contras y una actuación brillante de Lukebakio e Isaac. Los rojiblancos parecían desconectados, presos de errores defensivos y un ataque sin ideas claras. Simeone, desde la banda, trataba de despertar a un equipo que se mostró inoperante durante largos tramos. Pero si algo tiene este Atlético es resiliencia, y nunca es buena idea darlo por vencido.  

En la segunda mitad, el Metropolitano fue testigo de una transformación. Con el ingreso de jugadores clave y un cambio en la actitud, el equipo volvió a la vida. Lino sacó un derechazo impresionante para igualar el marcador, y en ese instante el Sevilla pareció aceptar que mantener el empate era el único objetivo viable. Sin embargo, Griezmann aún tenía algo que decir, o mejor dicho, gritar al mundo del fútbol.

En la prolongación, con el estadio al borde de la locura, llegó la jugada definitiva. Un penalti provocado por un Kike Salas desafortunado dejó el balón en los pies del francés, que no perdonó. El rugido del público se fundió con la celebración de un equipo que encadena su novena victoria consecutiva. Una racha que permite soñar con aspiraciones mayores, aunque el camino no será sencillo.  

Este Atlético, imperfecto pero inquebrantable, ha vuelto a demostrar que las gestas no entienden de guiones predecibles. Griezmann, como líder indiscutible, encarna la esencia de un club que vive para partidos como este. Y mientras siga habiendo partidos por jugar, este equipo siempre estará dispuesto a sorprender. Conviene esperarlo, porque no se rinde nunca. @mundiario