El amargo regreso del Athletic Club a la Champions League
El Athletic volvió a la Champions tras once años con la ilusión intacta, pero se topó con un Arsenal de nivel mastodonte. Los de Valverde resistieron setenta minutos, hasta que Martinelli y Trossard decidieron un estreno que dejó un sabor amargo en Bilbao.
San Mamés rozó el lleno histórico, pero la jerarquía londinense pesó en un duelo donde los errores bilbaínos fueron decisivos. La intensidad no bastó ante un rival con banquillo de lujo y pegada demoledora en el tramo final del partido.
La Champions recibió al Athletic con los brazos abiertos y la exigencia más cruel. Los leones regresaban tras más de una década y lo hacían ante un rival de jerarquía europea como el Arsenal, que llegaba con la vitola de semifinalista y 300 millones invertidos en fichajes. A los rojiblancos, que apenas gastaron 22 millones, les costó sostener el pulso y cualquier error acabó siendo letal en un escenario que no perdona.
San Mamés fue una fiesta con más de 51.000 aficionados en las gradas, un homenaje a la historia del club y un choque con la élite que parecía resistido con valentía. El Athletic se plantó sin miedo, con Iñaki Williams y Berenguer como faros ofensivos, e incluso gozó de ocasiones para incomodar a Raya. Pero Arteta movió el banquillo y ahí estuvo la diferencia: Martinelli tardó apenas medio minuto en abrir el marcador y cambió el destino del choque.
Los leones pelearon con orgullo, pero las piernas pesaron y el Arsenal olió la sangre. Tras el 0-1, un inspirado Martinelli volvió a aparecer para asistir a Trossard y firmar el segundo mazazo que congeló a San Mamés. El regreso fue emocionante, pero también doloroso: la élite obliga a convivir con la dureza de los detalles y el Athletic pagó su falta de gol. Orgullo intacto, sí, pero el debut europeo recordó que el esfuerzo no siempre basta. @mundiario