Alvaro Patadas y Gerard Perispoker prueban que con los dedos son aún peores que con los pies

alvaroarbeloagerardpique-cropped_npg5ah1on22u13li3yqonxh84_opt
Arbeloa y Piqué en rueda de prensa. / RRSS

El defensa del Barcelona y el ex-jugador de fútbol se enzarzan de nuevo tras hacer el ridículo, el primero en el campo y el segundo en el banco.

Alvaro Patadas y Gerard Perispoker prueban que con los dedos son aún peores que con los pies

Decía Umberto Eco que las redes sociales le han otorgado la palabra a ejércitos de idiotas que antes hablaban solamente tras haberse bebido unas cuantas cervezas en el bar de turno. Las estupideces post-alcohólicas no iban más allá de un par de gritos en el mismo local, varios insultos y a veces alguna reyerta de menor o mayor importancia.

Internet no solo ha promovido la libertad de expresión sino que ha elevado al tonto del pueblo como ‘portador de la verdad’. Y ayer culminamos unas semanas que han sido una viva representación del paletismo infeccioso que asola las redes.

Las redes sociales tienen un gran parecido a Cristiano, uno de sus principales promotores. Si el portugués despierta a niños del coma con golazos desde el punto que lleva su nombre, el twitter ha dado la oportunidad de resucitar a periodistas que estaban más acabados que Sergio Ramos; a directores de medios que - a hostia limpia - se erigen como adalides contra la violencia; a redactores jefe que las pasan canutas para embotellar su estupidez en 140 caracteres, e incluso ex-futbolistas cuya única ocupación es revivir de manera viral el ridículo que hicieron durante toda su carrera deportiva. O sea, Guti.

El último mes ha dado para mucho. Sin entrar aún en el ‘deporte’, hemos sido testigos online de la lucha entre podemitas y peperos haciéndole el trabajo sucio a los que les roban la pasta, de grupos de radicales pidiendo amnistías para delincuentes condenados, de policías publicando fotos humillantes de detenidos aún no culpables o de la lucha encarnizada entre Cola-Cao y Nesquick.

Acercándonos al panorama deportivo, hemos presenciado a una banda mamarrachos culés recriminando al Real Madrid su comportamiento ‘online’ tras el fallecimiento de Cruyff por haberse retrasado diez minutos en el comunicado, cuando el Visir de Chamartín y el club se comportaron, por una vez, de manera intachable. En respuesta, no pocos madridistas se congratulaban en rebaño por la muerte del que en vida fue su enterrador.

Y como no, no podían faltar a su cita con las redes, Piqué y Arbeloa, que con la excusa del Clásico y la Champions League, han desentumecido sus rencillas personales, lanzándose a la arena social revistiendo sus tuits de una intelectualidad rebuscada que muestre al mundo que se puede atizar sin usar palabras toscas. La realidad, es que los tuits llegan a ser tan forzados, que lo único que cualquiera se daría cuenta de que el que los escribe está llevando sus capacidades al límite.

Arbeloa, que ya empezó el postureo poniéndose tontito en un rondo en el que le hicieron un caño, sabedor que estaba siendo pinchado por las cámaras, dio ayer noche la impresión - dado su nivel de euforia - de haberse esnifado su segundo apellido tras la derrota del Barcelona en Anoeta intentando demostrar que sus dedos son todavía más peligrosos que sus entradas.

Piqué, comportándose como un niño pequeño, al que los papás le ríen un día algo que les hizo gracia y desde ese momento la repite de manera compulsiva hasta que ya cansa.

Y mientras tanto, Alvarito Patadas, se divierte con su smart-phone de última generación mientras es tercero en la liga de dos, se tambalea en la champions, y hace del banquillo la posición del campo en la que más destaca; y Gerard Periscope, consigue dar vida no a uno, sino a dos rivales en una liga que tenía ganada; cagándola en el partido de Champions entregando al rival un gol en campo contrario. Y lo peor ya no es eso, es que a estos dos tontos (muy tontos), les bailan el agua miles de borregos que hacen suyo el enfrentamiento y lo viven como si fuera una batalla real.

La cosa está como para que Manolo Lama y unos cuantos aficionados del PSV les hagan un corro y les lancen unas monedas. Ya solo falta que Luis Filipe se abra una cuenta de tuiter. @SirDanielC

>Este artículo también ha sido publicado en la web del autor www.bloggol.es

 

Alvaro Patadas y Gerard Perispoker prueban que con los dedos son aún peores que con los pies
Comentarios