Alcaraz reina en Montecarlo por primera vez
Carlos Alcaraz ha vuelto. Y lo ha hecho a lo grande, con su primera corona en Montecarlo y un mensaje claro: sigue siendo el rey sobre tierra batida. No fue un camino de rosas, y el inicio ante Musetti volvió a despertar viejos fantasmas, pero supo revertir la situación con una madurez impropia de su edad.
Tras las decepciones en Indian Wells y Miami, donde su tenis se volvió irregular, errático y frágil, el título en el Principado le devuelve el pulso competitivo. Alcaraz llegó a la final bajo sospecha, pero respondió con una remontada aplastante y una superioridad técnica que desbordó al italiano en los dos últimos sets.
Lo más valioso no fue el resultado, sino la forma en que se dio. El murciano tuvo que nadar contracorriente, ajustar su derecha —que acumuló errores al principio— y reinventarse para desbordar a un rival más desgastado pero muy peligroso. La respuesta fue contundente: 6-1 y 6-0 para cerrar el duelo sin titubeos.
Aun con advertencias del juez de silla y condiciones pesadas en pista, Carlitos no perdió el foco. Demostró que no solo sabe brillar cuando todo va bien, sino también resistir cuando la cabeza se tambalea. Y eso, para un jugador que aspira al número uno, es casi tan importante como los títulos.
Montecarlo marca el fin de un bache y el inicio de un nuevo desafío. Alcaraz ya viaja a Barcelona con la ambición de lograr el doblete que solo Nadal ha conquistado recientemente. Si mantiene este ritmo, la tierra volverá a ser su reino. La corona, de momento, ya la lleva puesta, con la vista no solo en el Conde de Godó, sino también en un nuevo título en Roland Garros. @mundiario