Adiós a un mito del deporte español de 100 años
Bernardo Ruiz, leyenda y pionero del ciclismo español, ha fallecido a los 100 años en su Orihuela natal, dejando tras de sí una vida marcada por el esfuerzo, la innovación y la gloria deportiva. Apodado El Pipa, fue el primer español en subirse al podio del Tour de Francia —tercero en 1952 tras Fausto Coppi y Stan Ockers— y el primero en ganar etapas en las tres grandes vueltas, hazaña que culminó en el Giro de 1955.
Su momento más recordado llegó en 1948, cuando conquistó la Vuelta a España entrando como campeón en el Santiago Bernabéu al final de la última etapa. Aquel triunfo inauguró una era y le convirtió en el ganador más longevo de la ronda española aún con vida hasta su fallecimiento. Entre 1946 y 1958 completó una trayectoria ininterrumpida en la élite, con un récord de 12 grandes vueltas consecutivas disputadas que solo fue superado décadas después por Adam Hansen.
Ruiz no solo destacó por su talento sobre la bicicleta, sino también por su ingenio: trataba los tubulares con grasa de jamón para evitar pinchazos, un truco que le acompañó durante toda su carrera. Tras retirarse, ejerció como director deportivo, guiando a ciclistas como Angelino Soler, y más tarde abrió un negocio de motos y bicicletas que mantuvo viva su conexión con el deporte.
Su hijo recuerda que, en cada viaje al Tour, traía de vuelta no solo material ciclista, sino medicinas y productos difíciles de conseguir en España, siempre pensando en amigos y vecinos. Ese carácter generoso se convirtió en parte inseparable de su legado.
El Ayuntamiento de Orihuela ha decretado dos días de luto oficial y las banderas ondearán a media asta. Hijo Predilecto de la ciudad y nombre del Pabellón Deportivo Municipal, Bernardo Ruiz deja un vacío irreparable en la memoria del deporte español. Fue leyenda, sí, pero ante todo un hombre que pedaleó con el corazón. @mundiario