Adiós Capitano

Francesco Totti. / RR SS
Francesco Totti. / RR SS

Francesco Totti nos deja 782 partidos, 306 goles y 123 asistencias, pero más que nada nos deja la historia de un jugador que siempre le fue fiel al equipo de sus amores. 

Parecería que el día nunca llegaría. Tras 25 fantásticas temporadas el capitán y símbolo de la Roma ha llegado al final del camino. Totti cuelga las botas y con él se despide una generación de jugadores (Buffon es el único que queda activo) italianos que marcaron una época en el fútbol. 

Francesco Totti nos mal acostumbró. Quizás por eso solo ahora que se despide nos empezamos a dar cuenta de lo que perdemos todos. Totti nos malacostumbró a verlo con la 10 de la Roma en la espalda, a verlo regatear rivales con una facilidad increíble, a verlo anotar goles de antología que dejaban claro la calidad que tenía el italiano. Pero más que nada nos malacostumbró a valores futbolísticos y humanos que a veces pasaban desapercibidos. Honor, lealtad, amor propio y amor por un club. Valores similares a los que mostraban Xavi y Puyol con el FC Barcelona o Casillas y Raúl con el Madrid (club que no tuvo la delicadeza de despedir adecuadamente a sus símbolos). 

Esos valores se han perdido en la actualidad. Vemos a jugadores que cambian constantemente de equipos, poniendo el factor económico sobre el factor futbolístico. Ni si quiera se mencionan la palabras "lealtad" o "amor a un club". Esos términos eran cosa del pasado. Cuando pesaba más el amor por la camiseta que la fama. Cuando era el corazón el que tomaba las decisiones y no la cantidad de millones en la cuenta bancaria. 

Francesco Totti fue el ejemplo perfecto de lealtad. El italiano pudo jugar en cualquier equipo del mundo (lo que menos le faltaba eran condiciones). De hecho tuvo una atractiva oferta para jugar en el Real Madrid después de que fue campeón del mundo en el 2006. Pudo haber ganado más títulos, más dinero, más autos, más todo. Pero Totti demostró negando la oferta que hay cosas que no se pueden comprar. 

Francesco Totti nos deja 782 partidos, 306 goles y 123 asistencias, pero más que nada nos deja la historia de un jugador que siempre le fue fiel al equipo de sus amores. 

Adiós Capitano.

Comentarios