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MUNDIARIO

La aceptación de la "opción obligatoria de compra", una fórmula ilegal, generalizada en el fútbol

Parece  imposible que el equipo de París-Qatar pueda justificar Ingresos ordinarios suficientes como para hacer frente a los 700 millones de euros a los que se eleva la inversión más sus salarios de cinco años.

La aceptación de la "opción obligatoria de compra", una fórmula ilegal, generalizada en el fútbol
Imagen del Barça - PSG. / FCB
Imagen del Barça - PSG. / FCB

Augusto César Lendoiro

Ex presidente del Deportivo.

El Fair Play Financiero (FPF) está de moda. Si los 400 millones comprometidos por el PSG por la adquisición de Neymar y Mbappé ya lo habían puesto de actualidad, ésta ha alcanzado tintes de rabiosa en el foro de la Soccerex Global Convention, al que se desplazó Javier Tebas para disertar sobre el riesgo que entraña la aparición de los denominados clubs-estado.

Es difícil encontrar una situación más favorable para defender una teoría que no solo comparto sino que, incluso, voy más allá, porque me parece  imposible que el equipo de París-Qatar pueda justificar Ingresos ordinarios suficientes como para hacer frente a los 700 millones de euros a los que se eleva la inversión más sus salarios de cinco años. Son muchos, demasiados, 140 millones anuales, entre amortización y ficha, aunque se trate de dos grandes estrellas del fútbol.

Creo que fue esa situación de enorme ventaja la que le jugó a Javier Tebas una mala pasada. Lo vio tan sencillo que se lió entre el chascarrillo y la confusión del culé Dembelé con el parisino Mbappé. Sin querer facilitó la salida de los tramposos que driblan en los despachos el Fair Play Financiero con el mismo desparpajo y continuidad que Messi regatea en los terrenos de juego.

Los franceses ahora quieren aprovechar el hecho para olvidarse del fondo –la burla sistemática a la norma de la UEFA en perjuicio de los demás equipos europeos–, y pretenden refugiarse en la forma, al mostrar en su escrito de repulsa su indignación por "el pipí, la piscina y el trampolín". La verdad es que no fue el día más brillante de la oratoria de nuestro presidente –por cierto, no cuenta entre sus virtudes con la de contar chistes–, pero ello no obsta para que  tenga toda la razón en sus denuncias reiteradas.

Javier Tebas, ultraderechista, preside la LFP.

Javier Tebas preside la LFP.

 

Tebas ha demostrado ser un auténtico primer espada, un gran conocedor de la industria del fútbol pero tiene su talón de Aquiles

Tebas creo que ha demostrado ser un auténtico primer espada, un gran conocedor de la industria del fútbol –incremento de derechos de TV, reducción de la deuda, lanzamiento internacional de LaLiga...– pero creo que su talón de Aquiles es que no le gusta, o al menos no le apasiona el "partido del fútbol de siempre" (horarios, trato a hinchas, históricos en graves apuros...).

En el tema del FPF es evidente que los árboles nos están impidiendo ver el bosque. Nadie duda que es imprescindible atacar duramente a los PSG o City, clubs "propiedad" de estados, que se aprovechan de ingresos por patrocinios escandalosos de Qatar y de otros países... pero no nos olvidemos de que se trata de casos excepcionales.

Donde pienso que radica el verdadero problema del hispano Control Económico es en la aceptación oficial de la "opción obligatoria de compra", una fórmula ilegal, muy generalizada entre los clubes, que, a través de un fraude de ley, permite que se posponga una temporada el gasto en el límite salarial que la amortización llevaría aparejada.

No vale mirar para otro lado. La Liga no depende de nadie para realizar el cambio. Dispone del poder y de los datos para llevarlo a cabo. Cuentan con los contratos oficiales entre club-club y jugador-club, que contienen todos los datos necesarios para que pueda actuar de oficio la patronal, negando que se pueda considerar opción lo que es una simple venta con pago aplazado.

Lo demás es hacerse trampas a ese solitario denominado "control económico".