90 millones y un lazo blanco: así se gesta una de las mayores ventas de LaLiga
En el Real Madrid, los silencios también hablan. Y el de Rodrygo Goes en los últimos partidos ha sido ensordecedor. No jugó ante Pachuca, tampoco fue prioridad en el debut de Xabi Alonso. El brasileño, que hace no tanto era considerado una joya del futuro blanco, hoy parece más una ficha de cambio que una pieza intocable. Y el club no lo esconde.
Según informa la Cadena Ser, Florentino Pérez solo consideraría la salida de Rodrygo por una cifra cercana a los 90 millones de euros. Una operación que, a todas luces, sería redonda: el Real Madrid ya ha amortizado con creces los 45 millones invertidos en aquel joven brasileño que llegaba como promesa y acabó formando parte de una plantilla histórica.
Rodrygo ha sido parte activa en la conquista de dos Champions League y siete títulos nacionales, entre ellos tres Ligas y una Copa del Rey. Sin embargo, y pese a su innegable aporte al palmarés reciente, su posible traspaso a la Premier League suena a negocio redondo que pocos madridistas cuestionarían —sobre todo tras una primera mitad de 2025 para olvidar. Vamos, que si hay que ponerle un lazo y envolverlo, se hace.
¿Camino a Emirates?
El interés del Arsenal no es nuevo, pero ahora es real y urgente, al menos así lo entienden fuentes de la Cadena Ser. Los Gunners ven en Rodrygo un perfil ideal para su proyecto: joven, versátil, con experiencia en grandes noches europeas. Y en Londres saben que el mercado está inflado, así que 90 millones por un internacional brasileño de 24 años no suena descabellado. El problema es que el Madrid no solo quiere vender: quiere reinvertir. Y ahí entra el mediocentro que Xabi Alonso lleva pidiendo desde que aterrizó en Valdebebas.
La operación tiene lógica deportiva y financiera. Rodrygo ha perdido protagonismo con la llegada de Jude Bellingham primero y Kylian Mbappé después. Para colmo, el ascenso de Gonzalo García y el fichaje de Franco Mastantuono le colocan en una situación muy incómoda por la titularidad.
Por estas razones, su posible salida no sería tan dramática para ninguna de las partes. El jugador encontraría nuevos incentivos en un club que lo quiere y en un campeonato atractivo con toda su carrera por delante. Mientras tanto, el Madrid recibiría dinero contante para invertirlo en lo que mejor le parezca a Florentino Pérez, incluyendo algún fichaje más de aquí al final del mercado.
Pero más allá de los números, hay un mensaje implícito: en este nuevo Madrid, nadie tiene el puesto asegurado. Ni siquiera Rodrygo, que ha sido héroe en Champions y símbolo de la nueva generación junto a Vinicius. El fútbol no espera, y Xabi tampoco. Si el brasileño no encaja en el nuevo mapa, será moneda de cambio. Y eso, en un club que tantas veces ha pecado de inmovilismo, suena a revolución.
Así que sí, Rodrygo está en venta. Y no es un castigo, es una decisión. El Madrid ya no vive de recuerdos, sino de planes. Y si esos planes pasan por envolver al brasileño en papel de regalo para que se marche a la Premier League, que así sea. Porque en este nuevo ciclo, el futuro no se hereda: se construye, 90 millones a la vez. @mundiario