El Sevilla en caída libre: ¿el 5-2 del Barça enciende las alarmas de descenso?
El FC Barcelona resolvió con autoridad un partido que en la previa parecía más complicado de lo que finalmente fue. En medio de una semana marcada por el proceso electoral en el club y con la mirada puesta en la Champions frente al Newcastle, el equipo de Hansi Flick no se permitió relajaciones. Desde el inicio, los azulgranas mostraron que el liderato exige contundencia y salieron decididos a cerrar el choque cuanto antes frente a un Sevilla que nunca encontró su sitio.
La primera media hora fue un auténtico vendaval culé. João Cancelo se erigió como protagonista al provocar dos penaltis en apenas veinte minutos. Raphinha, con sangre fría, transformó ambos lanzamientos y colocó el 2-0 que dejó al Sevilla contra las cuerdas. El Barça dominaba con claridad, moviendo el balón con paciencia y precisión, mientras los andaluces apenas lograban inquietar la portería rival.
El tercer golpe llegó gracias a una acción colectiva de manual. Gerard Martín y Bernal tejieron una jugada limpia que culminó Dani Olmo con un disparo certero. El 3-0 parecía sentenciar el encuentro y reflejaba la superioridad del equipo de Flick, que manejaba el ritmo sin necesidad de acelerar demasiado. La sensación era de control absoluto, con un Sevilla desdibujado y sin capacidad de reacción.
Antes del descanso, los visitantes encontraron un respiro. Una desconexión defensiva en la banda de Cancelo permitió a Juanlu avanzar y asistir a Oso, que definió con calma ante Joan García. El 3-1 daba un atisbo de esperanza, pero la ilusión sevillista se apagó rápidamente. Nada más comenzar la segunda parte, Fermín lideró una transición veloz que terminó con Raphinha firmando el cuarto tanto tras un disparo desviado por un defensor.
El golpe definitivo llegó con un golazo de Cancelo. El portugués recorrió medio campo en una larga cabalgada, recortó con clase y definió con precisión para sellar el 5-1. Fue la guinda a su noche estelar, en la que se convirtió en el gran protagonista. La alegría culé se completó con el regreso de Gavi, seis meses después de su operación, un detalle que emocionó a la afición.
El Sevilla, por su parte, maquilló el marcador con un tanto de Sow en los minutos finales, pero el resultado no oculta la realidad: el equipo está en caída libre. La derrota en el Camp Nou prende las alarmas y deja claro que, si mantiene esta dinámica, el conjunto andaluz podría verse obligado a pelear por la permanencia en las últimas jornadas de la temporada. El contraste con la autoridad del Barça es tan grande que la preocupación en Nervión es más que justificada. @mundiario