A los 41 años, LeBron James confirma que su reinado en la NBA no tiene fecha de caducidad
Los Lakers necesitaban una noche así y la encontraron de la mano de sus dos faros. Luka Doncic y LeBron James sumaron 58 puntos y lideraron una victoria rotunda ante los Hawks. El triunfo puso fin a una racha de tres derrotas consecutivas que había encendido las alarmas. En el Crypto.com Arena volvió a respirarse baloncesto de alto voltaje.
Doncic firmó 27 puntos y 12 asistencias, manejando el partido con la naturalidad de quien entiende cada posesión. LeBron rozó el triple doble con 31 puntos, 9 rebotes y 10 asistencias, desafiando al tiempo a sus 41 años. El esloveno puso el ritmo, el veterano impuso la jerarquía. Juntos, devolvieron el alma a unos Lakers necesitados de certezas.
La gran noticia, más allá del dúo estelar, fue la irrupción de DeAndre Ayton como socio imprescindible. El pívot firmó un doble doble imponente de 17 puntos y 18 rebotes, su mejor actuación desde que viste de púrpura y oro. Su presencia dio equilibrio, intimidación y segundas oportunidades. Los Lakers encontraron por fin a su gigante.
El triunfo fue también un ejercicio de profundidad de plantilla. Todo el quinteto titular acabó en dobles dígitos, mientras el banquillo respondió con energía. Jake LaRavia aportó 17 puntos, Marcus Smart sumó 16 y Gabe Vincent añadió otros diez. Un esfuerzo colectivo para frenar a unos Hawks que llegaban lanzados a Los Ángeles.
Esta victoria no resuelve todos los dilemas, pero sí marca un punto de inflexión. Con Doncic dirigiendo, LeBron liderando y Ayton dominando la pintura, los Lakers vuelven a parecer un equipo temible. El Oeste no espera, pero noches así reafirman convicciones. En Los Ángeles, al menos por ahora, el proyecto vuelve a latir. @mundiario