Laporta, 263 millones y el fin del legado de Núñez
La gestión por parte de Joan Laporta del caso de Dani Olmo y de Pau Víctor roza lo surrealista dejando a las claras que realmente no hay dudas, el Barça es un club en ruinas que necesitará años para recuperar la solvencia y el esplendor que dejó Josep Lluis Núñez en sus 22 años de gestión entre 1978 a 2000.
Sí, ciertamente, aquel Barça de Núñez sumó solo una Copa de Europa, la de 1992 en Wembley, pero se hizo fuerte en España y ganó a pulso un prestigio internacional sin precedentes en la historia del club, transformándolo en una institución más respetada y admirada de lo que jamás alcanzaron sus predecesores.
Precisamente, tras su salida del club, Núñez presenció cómo sus sucesores dilapidaron todo el legado, especialmente el económico, que construyó durante más de dos décadas. Primero fue su delfín Joan Gaspart y después Joan Laporta, Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu.
El FC Barcelona no es ni la sombra de lo que fue y el caso de Dani Olmo lo deja bien claro. El daño a la imagen y reputación del club es incalculable y los socios deben reclamar a Laporta por este sinsentido que además podría costarle una auténtica fortuna al club.
Según informa el diario Sport, 263 millones es la suma que perdería la institución si se consuma este desastre, un número que se deriva por el concepto de traspaso, sueldos del futbolista hasta 2030, el valor del mercado del jugador y la insuficiente, y ruinosa, operación de la venta de los palcos VIP del Camp Nou que Laporta habría ejecutado muy por debajo de su precio para intentar llegar apresuradamente a la regla 1:1.
En definitiva, la gestión de Joan Laporta ha dejado al FC Barcelona en una situación crítica, donde la sombra de su glorioso pasado se desvanece cada vez más. El Barça necesita un cambio radical para resurgir de sus cenizas y volver a ser el gigante del fútbol mundial que todos admiraban, especialmente de aquella época que comandó Núñez. @mundiario