Sverker Arnolsson: los orígenes de la Leyenda Negra española

Portada. Los orígenes de la Leyenda Negra española. Sverker Arnoldsson. Editorial El paseo. / RR SS

“Otros pueblos tienen santos; los griegos tienen sabios”. F. Nietzsche.

Cuando soportamos las mentiras de patas cortas y la malversación de fondos públicos, es el estercolero de la patria. Y esos masters falsos que parecen salidos de una colección de cromos de un maniquí pinturero son hazmerreir de toda persona sensata.  Esos ¡Viva Cartagena de Indias! Cargados de inocencia y lo que te rondaré morena, una izquierda torcida y dormilona.  Leer este conjunto de ensayos con el título de: Los orígenes de la Leyenda Negra española del historiador sueco Sverkr Arnoldsson (1908-1959), (El paseo editorial 2018, con prólogo de María Roca Barea  y traducción de Mateo Pastor López y Birgitta Falk), sinceramente, como modesto lector, ha sido una verdadera satisfacción envolverme en la lectura que ofrece testimonio de responsable y agradecido reconocimiento. La memoria de uno se compara entre el ayer que resucita frente al hoy que se vive repleto de de comportamientos sociales de dudoso trapío.

 Y con estos sólidos y bien planteados ensayos, se me viene a la memoria aquella niñez de posguerra de los finales de los cuarenta y la continuación de los cincuenta bajo la España de Franco “Caudillo de España por la Gracia de dios” grabada en las monedas del Banco de España, cuando nos llevaban en colleras a las misiones en la iglesia. Donde uno escuchaba a aquellos curas misioneros gritando y gesticulando “Lutero era un “chulo y su mujer una puta metida a monja” Y copio lo más leve, cuando se referían al infierno no era por su puesto el de la Divina comedia de Dante. Era todo tan duro, tan asustadizo para niños inocentes con cartillas de racionamiento.  Entonces, no resulta difícil cuando se lee que: “En Italia se había descrito, por lo general a los españoles, falsos, vanidosos, lascivos, mezclados con moros, marranos y judíos, y a veces también como sangrientos y crueles. Alemania los calificaba de rapaces y presuntuosos, desleales, lujuriosos y perversos…” Y en el discurrir del libro, hechos que desmiente, acreditan, y muestran el esfuerzo del ensayista e historiador Sverker Arnolsson, que ha realizado tan fabuloso trabajo de investigación, muestra de su capacidad intelectual.

Y lamentar debemos lo que supuso su muerte siendo joven, pérdida que significo para la historia el esclarecimiento de esa etapa de nuestra realidad histórica, “que supone en el punto de vista con que hasta el momento no se había considerado la leyenda negra, ya que demuestra que esta existió no solo en las tierras del protestantismo, sino también dentro del mundo católico e incluso e incluso en el interior del Imperio español”. Es verdad que la historia está cargada de medias verdades, de apaños y acuerdos políticos y religiosos, que solo el tiempo y la investigación independiente y ética puede situar en el lugar que le corresponde. Miremos alrededor de los más actual que ocurre en la España del sonambulismo y la mentira. Las verdades a medias del “perdón de ETA”, ese pedir perdón de los obispos  vascos y navarros al considerarse “cómplices con el  terrorismo de ETA, curiosamente cuando aún no ha pedido perdón de su apoyo religioso e ideológico a los crímenes de la dictadura de Franco.

En la gran comedia humana siempre  pagan justos por pecadores, por lo que necesario es reconocer a Sverker Arnoldsson: “A su esfuerzo se debe haber abierto a la investigación varios campos nuevos y necesarios en la compresión de la historia de España y en la visión deformada que de ella se tiene. "Contribuyó también de la manera más notable a un mejor conocimiento de la cultura y la historia de España en su país, y fue quien hizo familiar la expresión svart legend en la lengua sueca". Como señala en el prólogo del libro la historiadora María Elvira Roca Barea, autora de Imperiofobia y Leyenda Negra, un auténtico best- seller que acumula 18 ediciones en el último año y medio. @mundiario