Solo una vez, buen trabajo cinematográfico sobre el maltrato que huye de estereotipos

Solo una vez.
Solo una vez.
Pocas películas españolas tratan la violencia del hombre sobre la mujer en el seno de la pareja con tanta sencillez en la forma y tanta complejidad en el fondo. Recomendable debut en el largometraje de Guillermo Ríos con adaptación de Marta Buchaca de su propia obra teatral.
Solo una vez, buen trabajo cinematográfico sobre el maltrato que huye de estereotipos

¿Cómo es el prototipo de mujer maltratada? ¿Y el de hombre maltratador? ¿Cómo asumir un maltrato? ¿Cómo afrontar una infidelidad en el seno de un matrimonio? ¿Cómo gestionar el ego? ¿Cómo se enfrenta la sociedad ante la violencia?

Marta Buchaca estrenó en 2019 la obra teatral 'Solo una vez' que ahonda en la violencia del hombre sobre la mujer en el seno de la pareja. Dos años más tarde, Guillermo Ríos debutó en la dirección de largometrajes con la adaptación de esta obra que la propia Marta convirtió en guión para el cine. El resultado es una película sencilla en lo visual y aparentemente en la trama (matrimonio joven que acude a terapia como consecuencia de unos malos tratos) pero muy compleja en el fondo.

'Solo una vez' huye de estereotipos y nos presenta a un pareja joven y atractiva con trabajos liberales. Aparentemente, se alejan del estereotipo que, en general, tenemos de la mujer maltratada y el hombre maltratador.

Él acude obligado a terapia tras ser denunciado por el padre de ella. Ella acude voluntariamente, primero para convencer a la psicóloga de que su marido es un buen hombre, después para asumir y reconocerse como mujer maltratada. El proceso de la aceptación de la verdad por su parte es muy interesante, mientras que en la versión masculina, el proceso de reconocerse como maltratador es otro: no es un reconocimiento interno, una asunción personal del acto, sino que se produce a través de la vista ajena, es decir, mientras no haya quien le señale como maltratador, él nunca se reconocerá como tal, sino como víctima de los actos de ella: en este caso, una infidelidad que le hiere en los más hondo de su ego de escritor.

La sencillez en que todo este ramaje de sensaciones y sentimientos complejos se presenta en pantalla beneficia y aporta veracidad a una historia en la que los malos y los buenos no son personajes planos, caricaturizados, sino que, incluso, llega a haber cruce de roles, sobre todo cuando a pesar de asumir que la violencia no es la solución, es esa misma violencia la que soluciona un problema paralelo de la psicóloga que atiende a la pareja.

'Solo una vez' nos presenta no solo una problemática de pareja, sino un problema social que tiene a la violencia y a cómo se entiende y se usa esta violencia como eje central del debate. @opinionadas en @mundiario

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