El sitio de los sitios en el 26 Festival de Biarritz - América Latina

El sitio de los sitios, documental dominicano, de Natalia Cabral y Oriol Estrada
El sitio de los sitios, documental dominicano, de Natalia Cabral y Oriol Estrada

Esta cinta dominicana tuvo su premiere mundial el pasado mes de noviembre en el prestigioso certamen Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam.

El sitio de los sitios en el 26 Festival de Biarritz - América Latina

El cine documental con su capacidad de análisis crítico, observación, descripción, testimonio, y descubrimiento, entre otras virtudes, no podía faltar en el Festival de Biarritz-América Latina.

República Dominicana está demostrando un auge en su cine, dados los diversos apoyos que recibe esa manifestación artística. En este certamen llama la atención la exhibiciòn  del documental dominicano “El sitio de los sitios” de Natalia Cabral y  Oriol Estrada, que fue el proyecto ganador en la convocatoria del programa de fomento a la producción y teledifusión del documental DOCTV Latinoamérica y que con su estilo de cine directo, plantea un diálogo sobre la felicidad desde el seguimiento de la construcción de una playa artificial y un complejo paradisíaco de lujo, donde turistas y trabajadores de la construcción piensan diferente , mostrando la desigualdad social que existe.

Cartel de El sitio de los sitios, documental dominicano

Cartel de El sitio de los sitios, documental dominicano.

Con Natalia, que no ha podido asistir al Festival por estar trabajando en la edición de su primer largometraje de ficción, “Miriam miente”, conversamos vía email, para los lectores de MUNDIARIO.

– ¿Cómo surgió la idea de filmar este documental?

– "Lo que inicialmente nos llamó la atención al llegar allí fue que en ese momento el complejo estaba en plena construcción pero a la vez era habitado por turistas extranjeros y vacacionistas de la capital, que entre máquinas excavadoras y trabajadores sucios de cemento, se paseaban en trajes de baños multicolores; este escenario y sus personajes creaban una atmósfera un tanto atípica en comparación con la idea idílica que uno podría tener de unas vacaciones. Para colmo, justo al lado del complejo, vivían los obreros que allí trabajaban, eran los vecinos de los turistas y vacacionistas cuyas viviendas eran divididas por una extensa valla perimetral. Salimos algo horrorizados pero maravillados de esta primera experiencia en el complejo, por lo que solíamos regresar y cada vez, contemplábamos con más interés las vidas de turistas y trabajadores, como pequeñas situaciones que aparecían y desaparecían, siempre dejándonos con una sonrisa o una reflexión". 

– ¿Cómo se realizó la investigación previa?

– "Estuvimos en el lugar unas semanas, paseando y hablando con la gente, con los trabajadores y con los turistas. Hablábamos de temas que les interesaban a ellos: el amor, la soledad, la ascensión social, los sueños, la música. Eran ellos los “directores” de nuestros encuentros de alguna forma, porque nos gusta dejarnos llevar por la gente, por lo que no conocemos, nos fascina dejarnos sorprender. Poco a poco, empezamos a ganarnos su confianza hasta que llegó la hora de empezar el rodaje y ellos ya se sentían cómodos frente a la cámara".

– ¿Dónde fue filmado? ¿en cuántos días?

– "Filmamos en el este del país por casi un mes. El este es una zona cuyo paisaje es bastante representativo de los últimos modelos económicos del país. Por un lado, te encuentras con muchos complejos turísticos, ideados sobre todo para el disfrute de extranjeros, y por el otro lado te encuentras con comunidades muy humildes llamada “bateyes” que, en los tiempos de la bonanza de la producción de caña de azúcar, eran los asentamientos de los trabajadores, en su mayoría haitianos. Ahora en estas comunidades viven su descendencia y dominicanos muy humildes. Ambos colectivos conviven juntos y tratan de sobrevivir el día a día del desempleo y la marginalidad".

– ¿Cuál fue la dificultad mayor?

– "La falta de tiempo para presentar la cinta terminada.  Tampoco teníamos permiso para filmar allí, pero eso hacía que toda la aventura fuera más morbosa, más excitante. En un momento del rodaje, los directores del complejo nos asignaron unos agentes de  seguridad que nos seguían porque no entendían qué hacíamos allá. Nosotros les explicamos que estábamos haciendo un reportaje sobre la felicidad. Eso creemos que les parecía bonito e inofensivo".

– ¿Cuál es la premisa de la que parte la filmación de este documental? ¿Cuál es el conflicto que describe?

– "Con “El Sitio de los Sitios”, trabajamos una mirada surrealista y extrañada sobre los protagonistas y los lugares que filmamos; a partir de esta selección de punto de vista, nos abrimos ante la posibilidad de realizar una película coral que nos retara a encontrar una cierta unidad con sentido tragicómico. Los diferentes personajes, representados en pequeñas viñetas abrirían poco a poco el abanico de diferentes situaciones y realidades contrapuestas entre sí, creando un mundo claramente identificable, pero con una personalidad artificiosa. En la película hay una modelo, unos barrenderos, unos golfistas, un jardinero y una sirvienta. También hay máquinas construyendo o destruyendo, depende de cómo se mire, y muchos turistas dando vueltas por todas partes. Quizás la felicidad no es una certeza en nuestra película, es una pregunta que ofrece cada personaje y cada escena. Creemos que como resultado, “El Sitio de los Sitios” es una película humana y contradictoria que se ríe de sí misma buscando la sugerencia".

– ¿Cuál es el diálogo de confrontación que presenta? Ya en la cinta anterior "Tú y yo", presentan la relación conflictiva entre una viuda y su criada (impresionante cómo lograron filmar ese docudrama), ¿es la misma tesis aquí?

– "Lo que intentamos hacer en nuestro cine, es confrontar la diferencia de clases y de raza que impera como cultura en Repùblica Dominicana, y  queremos  hacerlo de una manera tal que el espectador pueda sentirse con la libertad de poder observar y de poder reflexionar.  Este es el cine que nos sale natural, un cine de personajes por encima de historias, con un poco de comedia por aquí y un poco de tragedia por allá".

– ¿Cómo evalúan la situación actual del cine dominicano?

– "El cine dominicano como industria está en un momento de efervescencia. A partir de la promulgación de la Ley de Cine hace unos años, que crea un marco legal para la producción de películas con incentivos fiscales, se ruedan un número importante de producciones al año, por lo que hay muchos rodajes casi todo el tiempo. También, a partir de la ley, se crean instituciones para regir este marco legal, como la Dirección General de Cine e iniciativas importantes para promulgar un cine con intenciones más bien artísticas y culturales como la integración del país al Programa IBERMEDIA y la creación del fondo nacional FONPROCINE. Creemos que es un buen momento para trabajar en cine en República Dominicana y lo estamos aprovechando todo lo que podemos".

El sitio de los sitios en el 26 Festival de Biarritz - América Latina
Comentarios