Sissy Spacek, Chloë Grace Moretz o la versión literaria de Stephen King

Primera edición de la novela Carrie, de Stephen King.
Primera edición de la novela Carrie, de Stephen King.

Carrie fue la primera novela del escritor estadounidense y la primera adaptación de su trabajo al cine. Ya en 1974 trató temas de tanta actualidad hoy como el acoso escolar (bullying).

Sissy Spacek, Chloë Grace Moretz o la versión literaria de Stephen King

Dos ideas peregrinas, sin aparente conexión lógica entre ellas, hizo que un veinteañero Stephen King armase una historia muy entretenida que se convirtió en su primera novela. La primera de estas ideas o imágenes es el de las chicas en las duchas del instituto, sin cortinas de plástico que las permitan tener intimidad, y a una de ellas la viene su primera menstruación ante su desconocimiento absoluto de la existencia de tal evento. ¿Qué hacer con tanta sangre y ese dolor? ¿Me estaré muriendo? Eso pensó Carrie White en ese instante de agonía que se acrecentó con las burlas crueles de sus compañeras.

La segunda idea peregrina de King surgió al leer un artículo en la revista Life que contaba cómo pruebas científicas realizadas sugerían que algunos jóvenes, específicamente, chicas adolescentes, podían ser más propensas a desarrollar poderes telequinéticos (habilidad psíquica que permite a una persona mover cosas físicas con el poder de la mente, al estilo Jedi o algo más terrenal lo que hacía Uri Geller doblando las cucharas).

Con estas dos premisas y la inspiración de dos compañeras de colegio, una ridiculizada durante la época escolar por ir vestida siempre con el mismo atuendo y la otra con una madre ultra religiosa, Stephen King escribió las primeras páginas de Carrie que sería el pistoletazo de salida de una trayectoria repleta de éxitos y con estructuras narrativas repetitivas en gran parte de sus novelas como el componente fantástico y la crítica social. Efectivamente, la telequinesis le sirve a King como elemento fantástico que, a partir de ahora, prácticamente todas sus novelas tendrán, sin olvidar nunca los verdaderos cimientos de sus obrsa: la crítica o acercamiento a las preocupaciones sociales de la población estadounidenses. En este caso, el fanatismo religioso y el acoso escolar conocido ahora como buylling pero que King ya trató con absoluta crueldad en su primera novela y que la segunda adaptación cinematográfica, traída a la realidad del siglo XXI, mostró con un elemento añadido de manera acertada: el acoso en Internet.

Una relectura de su breve escrito le sirvió para considerar que aquello era una basura y allí es donde depositó sus hojas.  Su mujer, Tabby, descubrió las páginas arrugadas en la papelera y las rescató. La primera lectura de ella fue totalmente opuesta a la de King y le animó a continuar con una historia que de inicio la había fascinado. El buen olfato literario de su mujer hizo que King terminase su novela y la editorial Doubleday sacase la obra a la venta en una primera tirada de 30.000 copias el 5 de abril de 1974. Un año más tarde, la novela alcanzaba el millón de copias vendidas. El sueño de cualquier autor y editor hoy en día.

Siempre hay un comienzo

Para el incipiente escritor que pueda estar leyendo estas líneas, lo de King no fue lo que comúnmente se conoce como “llegar y besar el santo”. El ahora conocido como “maestro del terror” llevaba tiempo publicando sus historias en algunas revistas de poco prestigio pero nunca había alcanzado la verdadera relevancia y tampoco se ganaba la vida con la escritura. Pero siempre hay un comienzo…

Esta obra es la que inició la larga lista de novelas de King llevadas al cine. Carrie lo hizo en dos ocasiones (una tercera versión se trató de una segunda parte ajena a la adaptación literaria: Carrie 2. La ira): en 1976 por Brian de Palma y guión adaptado de Lawrence D. Cohen y en 2013 por Kimberly Peirce y guión adaptado del mismo Lawrence D. Cohen y el guionista nicaragüense-estadounidense Roberto Aguirre Sacasa. Aunque más bien esta segunda versión es un remake de la película de De Palma con plano calcados a la versión del 76. Quizá por la escasa capacidad creativa de Kimberly y guiada por el trabajo perezoso del guionista Cohen, la directora no ha vuelto a rodar un largometraje desde este Carrie de 2013, a pesar de cosechar una buena recaudación pero unas malas críticas.

La Carrie del 76 con un presupuesto de 1,8 millones de dólares, recaudó 33,8 millones y consiguió dos nominaciones a los Oscar en la categoría de Mejor Actriz a Sissy Spacek por su interpretación de Carrie y en la categoría de Mejor Actriz de Reparto a Pipe Laure quien encarnaba el papel de madre fanática religiosa. Para Sissy Spacek esta película supuso su reconocimiento como actriz a nivel mundial y el recuerdo fílmico de la Carrie ensangrentada siempre será con el rostro de Sissy.

Sissy Spacek como Carrie, película de 1973. / IMDB

Sissy Spacek como Carrie, película de 1973. / IMDB

Además, en esta adaptación podemos ver a un jovencísimo John Travolta en su segundo papel en el cine, tras La lluvia del diablo (1975), interpretando al rebelde y violento Billy Nolan.

John Travolta en Carrie (1976) como Billy Nolan. / IMDB

John Travolta en Carrie (1976) como Billy Nolan. / IMDB

Sin lugar a dudas, la adaptación de Brian de Palma tiene mucho mas peso en el recuerdo cinéfilo que la alternativa que se sirvió en 2013 para un público renovado al que permanentemente se le que quiere ofrecer versiones nuevas y más visuales de trabajos cinematográficos más antiguos.

La Carrie del 2013 contó con un presupuesto mucho más abultado, 30 millones, y esto se aprecia en su calidad técnica, recaudando 85 millones. Los Oscar no se acordaron de esta nueva versión pero sí obtuvo premios  como el de Película de Terror Favorita en los People Choice Awords que otorga el público estadounidense. La Carrie de Chloë Grace Moretz carece de la fuerza interpretativa de Sissy Spacek y las relaciones de los personajes pierden ciertos rasgos que sí están en la novela, muy probablemente por la impertinente corrección política. A pesar de ello, este remake incluye más metraje en el climax final que supone la venganza de Carrie, y apunta más certero en el desenlace.

Chloë Grace Moretz como Carrie (2013). / IMDB

Chloë Grace Moretz como Carrie (2013). / IMDB

Lo que resulta curioso es que ninguna de las dos versiones respeta la descripción original que King hace de Carrie en la novela de chica gorda y quejumbrosa siendo Sissy Spacek y Chloë Grace Moretz dos chicas esbeltas y atractivas, que, al menos en apariencia, no entran dentro del despiadado prototipo de adolescente víctima del acoso de sus compañeros.  

¿Con qué Carrie se quedan ustedes? Sissy Spacek, Chloë Grace Moretz o la versión original nacida de la mente de Stephen King? @opinionadas en @mundiario

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