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Sheila Maldonado nos habla de su polémica novela, "El sacerdote"

"Alguna vez me he planteado qué pensaría un religioso si llegara a leer estas novelas y concluyo que apreciaría las cualidades que otorgo al personaje principal", comenta la escritora.

Sheila Maldonado nos habla de su polémica novela, "El sacerdote"
El sacerdote, de Sheila Maldonado./ S.M.
El sacerdote, de Sheila Maldonado./ S.M.

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Ulises Novo

Ulises Novo

El autor, ULISES NOVO, colabora en MUNDIARIO y es escritor. @mundiario

La nueva novela de la escritora de erótica en Amazon, Sheila Maldonado, rompe con un tabú que siempre ha sido recurrente en muchos textos y películas. El sacerdote es una narración donde transgresión, pasión y remordimientos se articulan en una historia en la que Maldonado no se priva de hablar directamente del amor como un sentimiento que trasciende el compromiso religioso.

En la siguiente entrevista para Mundiario, conversamos con la escritora:

-¿Cómo nace esta novela, Sheila?

-El tema que destaca en mi nueva novela titulada “El Sacerdote” surgió de improviso. Estaba entre el público que veía desfilar los pasos de Semana Santa de mi localidad y me fijé en un sacerdote que iba entre los que pertenecían a una de las cofradías.

Debía pertenecer a una orden religiosa tipo carmelitas porque no destacaba precisamente por ostentosa, como el resto, que mostraba en sus túnicas broches e insignias doradas. Él , sin embargo, iba con una túnica blanca sencilla, atada a un cordel en la cintura. Bajo ella se apreciaba el alzacuello blanco en su camisa negra y pantalones negros además de unas deportivas de igual tonalidad. Su semblante era firme, determinante, dispuesto a seguir el camino que en su día había encomendado a Dios, llegando a provocar admiración por mi parte ante la facilidad de desviarse de ese norte tan disciplinario que es la vocación para acercarse a los placeres del mundo.

Sin embargo, no me cabía duda de que ese hombre seguiría durante toda su vida con la labor humanitaria asignada sin doblegar su férrea voluntad. Inmediatamente se convirtió en mi personaje principal, el reverendo Mc Grath, como homenaje a ese sacerdote que tanto me conmovió.

-¿Buscabas polemizar con esta novela o sencillamente buscabas el entretenimiento?

 -Mi intención es crear polémica entre los lectores, efectivamente, Ulises, has dado en el clavo. No es solo una historia de amor imposible, prohibido, sino de la lucha del ser humano por controlar sus impulsos, por dominar sus instintos, por sobrevivir a pesar de tener que ir en contra de lo que dicta el corazón. También busco que el lector contemple la gran ayuda que ofrece, el poder de la meditación, el refugio y la energía regeneradora del espíritu que habita en ciertos templos, especialmente si están, como son en mayoría, erigidos sobre antiguos lugares de culto celtas. Trato de abrir una puerta al disfrute espiritual acompañado de la recreación en la belleza a través de los sentidos.

-¿Te da miedo que alguien pueda sentirse ofendido con el argumento de esta obra?

-No, porque los sentimientos que nacen entre los personajes son puros, rechazan ser presa de lujuriosos pensamientos y aunque aparezcan, se transforman en verdadera expresión de un alma enamorada.  Alguna vez me he planteado qué pensaría un religioso si llegara a leer estas novelas y concluyo que apreciaría las cualidades que otorgo al personaje principal, símbolo de muchos representantes de la Iglesia que se dejan la piel y el alma sirviendo a los demás, dejando a un lado sus necesidades para ayudar al prójimo.

-Presumo que hay influencias cinematográficas en tu relato. ¿No es así?

-Sí, efectivamente. Hace años emitían una serie de televisión ambientada en la España de los años 20, llamada “ La Señora” en la que la protagonista (Adriana Ugarte), proveniente de una familia pudiente , dueña de unas minas,  se enamoraba de un chico de familia humilde, (Rodolfo Sancho),  el cual tuvo que convertirse en sacerdote a la fuerza para salvar a su hermano de la cárcel y en general a su familia de la pobreza. La fuerza y el tesón del personaje masculino, junto a la romántica rebeldía de la protagonista, fueron capaces de crear una bella historia que aún recuerdo con nostalgia y que asentaron en mi imaginación la posibilidad de que existan en otro marco circunstancial, -esta vez en Irlanda-,  dos personajes con parecidos anhelos, dispuestos a crear otra historia, para ser leída y espero, disfrutada por los lectores.

-¿Crees que el matrimonio debería ser una opción de vida dentro del sacerdocio?

-Muy buena pregunta, Ulises. Voy a meter el dedo en la llaga del quid de la cuestión y me atrevo a pronunciarme al respecto. Intuyo que habría muchas más vocaciones religiosas si permitieran a los sacerdotes o a las monjas casarse y tener hijos. Debe ser muy duro no poder manifestar todo lo que se siente por quien puede completar tu vida aunque lleves un hábito religioso. Debería poder escogerse llevar el camino en solitario como muchos que han llegado a entregar su vida por completo a Dios renunciando a todo , incluso retirándose en clausura o en completo aislamiento, como anacoretas, o bien si su carácter es más abierto y social y con necesidades afectivas por cubrir, formando una familia como muchos seglares o misioneros que con libertad viven con sus parejas a pesar de llevar la cruz en el cuello.

   En conclusión, creo que no hay un molde donde puedan encajar todos los religiosos y que algunos no llevarán bien el tener que reprimir sus instintos sexuales mientras que otros lo consiguen sin demasiado problema. Por ello debería existir una elasticidad en las reglas al respecto. Todo, claro está, con una fundamentación en los principios éticos que no invalidasen el carácter moral y respetable de las instituciones eclesiásticas.

-¿Por qué has optado por escribir esta historia como una saga?

- Son dos novelas que igual que una serie, acaban por completar la historia que se desarrolla a través de ellas. En la primera se puede ver al final cómo se van resquebrajando las columnas de la bóveda que alberga la capacidad de reprimir el verdadero ser que late en los dos personajes principales, Esther Walsh y el reverendo Mc Grath. En la segunda, se va mostrando la evolución de dos seres que han ido cambiando adaptándose a los nuevos tiempos que les toca vivir y cómo lidian con los fantasmas de sus debilidades.

Espero que sea del gusto de los lectores que se asomen por esta historia de grandes revelaciones. Gracias por la entrevista, ha sido un placer contestar a tus interesantes preguntas.

Gracias a ti @mundiario