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¿Por qué habla todo el mundo de 'El juego del calamar'?

El juego del calamar. / Twitter
El juego del calamar. / Twitter
¿Por qué le entra el demonio a la pobre niña de El Exorcista? ¿Quién es IT? ¿Por qué no muere Michael Mayers cuando le disparan? Son quizá las grandes metáforas de nuestra existencia que están en lugar de estas otras: ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿cuál es el sentido de nuestra existencia?
¿Por qué habla todo el mundo de 'El juego del calamar'?

Narcos, Stranger Things, La Casa de Papel, Élite, Cobra Kai y ahora Squid Game han supuesto acontecimientos culturales en boca de todo el mundo. En el trabajo, en la cafetería, haciendo deporte o tomando una copa en un pub ¿no las has visto? Estás fuera de la conversación, el público parece fascinado. Pero ¿cuál es la sustancia narcótica que hace que tanta gente esté ahora enganchada a El juego del calamar?

Que sea una serie surcoreana tras el éxito de Parásitos ya juega a su favor por ese turismo cultural de sofá, de querer ver algo raro, exótico y diferente, pero sin riesgos (con cierto toque independiente y cultural) que tanto cala en la audiencia occidental. Quizá también el hecho de que su director, Hwang Dong-hyuk , se inspirase en la también extraña y surcoreana Alice in Borderland, donde los juegos sádicos (aquí ya videojuegos) que tan bien habían funcionado en sagas del terror como Saw son ahora más sofisticados y adaptados de la era analógica a la era digital.

El primer capitulo de El juego de calamar acierta desde el principio con la banda sonora de juegos de niños combinada con la brutalidad de una actividad lúdica pero sádica y mortal. La yuxtaposición entre lo inocente, lo simple y lo pueril con lo retorcido del juego distópico y su violencia implícita suponen ya un buen golpe de efecto para la audiencia. Quizá la proliferación del género del horror y la distopía se deban también a que vivimos en tiempos de macabro horror distópico ¿o acaso hace un par de años no hubiéramos pensado que los extremos de medidas y confinamientos a los que nos llevó la pandemia del coronavirus a nivel global solo podían formar parte de la trama de una película de ciencia ficción?

Además, el esquema de personas aisladas y torturadas para alimentar el morbo del espectador supone un acierto artístico por parte de su productor, en la medida en la que se hace una buena lectura del gusto de un público acostumbrado cada vez más a la morbosidad y escabrosidad de unos reality shows en los que, como en Gran Hermano, la audiencia ha podido presenciar hasta violaciones en directo.

La introducción en el recinto de un policía infiltrado en los primeros capítulos añade también intriga a la trama. Porque recordemos que Edgar Allan Poe fue el precursor de la novela negra con sus libros de misterio y que es además uno de los grandes autores de terror, y que El exorcista no dejó de ser concebida por William Peter Blatty también como una novela negra, y que por lo tanto, los géneros del misterio, el terror y el thriller negro no dejan de ser géneros consanguíneos. El arte nunca se divide en compartimentos estancos.

Pero sobre todo habría que concluir el análisis entendiendo la serie como una crítica del sistema capitalista y como una gran metáfora de la vida en general, como lo es toda buena obra de este género. ¿Con qué fin y a dónde se llevan a estos pobres desgraciados en El juego del calamar? ¿Por qué le entra el demonio a la pobre niña de El Exorcista? ¿Quién es IT? ¿Por qué no muere Michael Mayers cuando le disparan? Son quizá las grandes metáforas de nuestra existencia que están en lugar de estas otras: ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿cuál es el sentido de nuestra existencia? @mundiario

¿Por qué habla todo el mundo de 'El juego del calamar'?
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