Por qué “arancel” es la palabra del año: el término que dominó la agenda global
El lenguaje no es inocente: señala prioridades, revela miedos y fija los marcos desde los que se interpreta la realidad. Que Arancel haya sido elegida palabra del año 2025 por la FundéuRAE no es solo un reconocimiento lingüístico, sino el reflejo de un mundo que ha vuelto a hablar de fronteras, castigos económicos y poder en términos comerciales.
Durante décadas, el término habitó con discreción en manuales de economía, informes aduaneros y despachos ministeriales. En 2025, sin embargo, saltó a titulares, tertulias y conversaciones cotidianas. La razón es clara: la política internacional se ha vuelto a escribir en clave de tarifas, amenazas comerciales y represalias cruzadas, con Estados Unidos y su presidente, Donald Trump, como epicentro del ruido.
La Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), promovida por la Real Academia Española y la Agencia EFE, oficializó este miércoles su decisión en un acto celebrado en la sede de la RAE y presidido por la reina Letizia. No fue una elección casual ni meramente técnica: arancel fue la palabra que mejor condensó el clima político, económico y mediático de los últimos doce meses.
Del diccionario a la calle
Que una palabra especializada se vuelva popular suele ser síntoma de crisis. En este caso, de una guerra económica global que ha marcado la agenda informativa desde enero, cuando Trump inauguró su segundo mandato anunciando una ofensiva arancelaria contra aliados y rivales por igual. México, Canadá, China, la Unión Europea y varios países latinoamericanos han sido piezas de un tablero donde los aranceles funcionan tanto como instrumento económico como arma política.
La FundéuRAE subrayó precisamente ese salto semántico: arancel dejó de ser un término reservado a expertos para instalarse en el habla común. Hoy se discute en bares, redes sociales y sobremesas familiares, cargado de una tensión que va mucho más allá de su definición académica.
Según el Diccionario de la Lengua Española, arancel es una “tarifa oficial determinante de los derechos que se han de pagar” o una “tasa o norma”. En 2025, además, se convirtió en símbolo de amenaza, presión y conflicto, una palabra que despierta inquietud inmediata.
Un espejo del año informativo
La lista de palabras finalistas —apagón, boicot, dron, generación Z, macroincendio, macrorredada, papa, preparacionista, rearme, tierras raras o trumpismo— confirma una tendencia: el lenguaje periodístico de 2025 ha estado dominado por la incertidumbre, la confrontación y los grandes cambios estructurales.
Pero ninguna tuvo la omnipresencia de “arancel”. La FundéuRAE valoró su impacto transversal: afecta a la economía doméstica, al precio de los productos, al empleo, a las relaciones internacionales y al clima político. Es una palabra que toca el bolsillo, y cuando eso ocurre, el lenguaje deja de ser abstracto.
Cuando una palabra explica el poder
Hay un matiz especialmente revelador: el propio Trump ha calificado arancel como la palabra “más hermosa del diccionario”. La frase, repetida en distintos actos públicos, ilustra cómo el lenguaje puede ser utilizado para normalizar decisiones agresivas y revestirlas de épica nacionalista.
Desde esta perspectiva, la elección de la FundéuRAE no solo describe lo ocurrido, sino que invita a reflexionar sobre cómo se construye el relato del poder. Nombrar es influir. Repetir una palabra es imponer un marco mental.
Veinte años afinando el oído del español
La proclamación de la palabra del año coincidió con el 20.º aniversario de la Fundéu, una institución nacida para vigilar, orientar y defender el buen uso del español en los medios de comunicación. La reina Letizia, periodista de formación y presidenta de honor de la fundación, reivindicó el rigor lingüístico con un tono cercano y autocrítico, recordando que una coma mal puesta también comunica descuido.
El director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, por su parte, insistió en la necesidad de proteger el español frente a la avalancha de anglicismos, especialmente en un contexto informativo acelerado. Elegir arancel, una palabra española con siglos de historia, también es un gesto en esa dirección. @mundiario