Papeles de Bloomsbury: hay palabras que mudan los rostros para siempre

Fitzroy Square./ Wikipedia
Fitzroy Square./ Wikipedia

El regreso a los versos, a las citas, a algunas páginas desmienten la realidad vivida como un hecho inmediato. Hay palabras que mudan los rostros para siempre.

Papeles de Bloomsbury: hay palabras que mudan los rostros para siempre

Hay palabras que mudan los rostros para siempre. Gordon Square es un desenlace, el no lugar, el no tiempo. No ser allí, pero sin dejar de serlo quizá. Los espacios rasgan el pasado.

La identidad subyace en su destrucción, en saber que es así, que no hay yo, ni un solo rasgo parecido a la persona, a lo íntimo. La vida como un despropósito, como dejarse ir, no alcanzar el cielo, nada, casi tocar lo que alguien también percibe en tu lugar.

Cerca. Tan cerca. Abrázame. La voz es daño. Como el silencio de estas calles.

El círculo de luz se expande. Y ella mira, aunque sea un busto de piedra. Los vehículos dejaron de ser inmediatos y cada paso es la certeza de que la espera tampoco ha merecido la pena. Los abatidos también tenemos nuestro momento de gloria, mientras ella escribe mientras presiente el cimbreo de las ramas.

No, aún no son las olas, sino las ramas.

He llegado aquí solo. Bloomsbury respira decadencia. Callan los árboles. Una de mis manos alcanza algo. Otra mano, la de mi hijo. Ya no estoy solo. Pero somos uno.

La literatura nos hace mortales en realidad. El pasado, cada pasado, miente sobre las inscripciones que leemos en las lápidas. Lytton sorbe el aire de las madreselvas. Las uvas descienden sobre las ávidas bocas; granos añejos, irrepetibles.

Los ojos de ella desgajan las sombras, otras tantas, paseantes, jóvenes que se tienden sobre la hierba. 46 de Gordon Square. Y una puerta, y otra, y otra. Los símbolos, ese ruido de fondo. La mano de mi hijo se escapa y llega otra, más fina, con el temblor de quien no ha aprendido casi nada. No es posible huir.

Yo no puedo. ¿No puedes, papá? No puedo escuchar el griego a través de los pájaros.

Continuará...

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