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La OCNE interpreta Scheherezade Op. 35 de Rimsky-Korsakov

Rimsky-Korsakov fue un compositor, director de orquesta y pedagogo ruso de finales del siglo XIX, miembro del grupo de compositores conocido como Los Cinco

 

La OCNE interpreta Scheherezade Op. 35 de Rimsky-Korsakov
Simone Young, directora. / musik-heute.de
Simone Young, directora. / musik-heute.de

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Cristina Goás

Cristina Goás

La autora, CRISTINA GOÁS, gestiona Melovida y dirige Presto Vivace, desde donde desarrolla la investigación musical y su aplicación a través de dispositivos tecnológicos. También es colaboradora de MUNDIARIO y se encarga de formar y crear nuevos talentos. @mundiario

Hace 131 años que un 3 de noviembre Nicolai Rimsky-Korsakov compuso deleitado por la belleza de Scherehezade y la historia de su habilidad para sobrevivir un poema sinfónico de una belleza de orquestación sublime fascinado por la singularidad de la historia llena de pasión, sensualidad y languidez onírica.

Rimsky-Korsakov fue un compositor, director de orquesta y pedagogo ruso de finales del siglo XIX, miembro del grupo de compositores conocido como Los Cinco, al que también pertenecen Balakiev, Cui, Mussorgsky y Borodín. Este grupo que se formó en San Petersburgo tenía como objetivo producir un tipo de música específica rusa, en lugar de continuar imitando el estilo europeo, o la formación que se daba en los conservatorios de Europa. Se les puede considerar una continuación del movimiento nacionalista musical que se dio a finales del romanticismo.

Rimsky-Korsakov está considerado como uno de los grandes maestros de la orquestación, por el acertado tratamiento que da en sus composiciones a las diferentes familias de instrumentos dentro de la orquesta. En el prólogo de la partitura original de la Suite Scheherezade, el compositor sintetiza la historia que le sirvió de inspiración con las siguientes palabras: "El Sultán Shahriar de Samarkanda, convencido de la infidelidad de todas las mujeres, prometió asesinar a cada una de sus esposas después de la primera noche. La sultana Scheherezade, sin embargo, salvó la vida con una estrategia original: para distraerlo, después del amor le contaría al sultán una serie de historias diferentes durante mil y una noches. Preso de curiosidad por el relato que escucharía cada vez, el monarca pospuso día con día la ejecución de la esposa y terminó por renunciar a su promesa sangrienta”.

También a Daniel Barenboim le encanta Sherezade y nos ha regalado una grabación espectacular con la Sinfónica de Chicago, la tercera mejor orquesta del mundo, tras la Filarmónica de Berlín y la Filarmónica de Viena. @mundiario