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Museo de los Fracasos Tecnológicos en Suecia

Samuel West, psicólogo clínico, ha ido recogiendo un total de unos setenta productos que han sido sonados fracasos de la tecnología o comerciales en el mundo. Este museo de los fracasos o Museo de los Fallos, Museum of Failure.

Museo de los Fracasos Tecnológicos en Suecia
Fallo Tecnologico
Fallo Tecnologico

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Jesús Millán Muñoz

Jesús Millán Muñoz

Licenciado en Filosofía. Funcionario. Es autor de ‘Cuadernos o Ensayos o Soliloquios o Enciclopedia filosofía’ y escribe en MUNDIARIO.

Quizás, este museo nos puede llevar a reflexionar un poco sobre la actividad humana, sobre el éxito y el fracaso, sobre la tecnología y en definitiva sobre la humanidad.

- Debemos recordar a Edison, cuándo llevaba mil experimentos fracasados para intentar que la bombilla eléctrica tuviese más horas de luz, y alguien le indicó que llevaba mil fracasos, y él parece ser contestó parafraseándolo, “que no llevaba mil fracasos, sino mil maneras de saber como no funciona”.

Se indica que nueve de cada diez productos comerciales, que se lanzan al mercado, no tienen éxito, solo uno, sigue su vida útil. En semejante proporción, se indica lo mismo en los productos tecnológicos o científicos tecnológicos para el consumo o la utilización humana.

Este es el espíritu humano, quizás desde hace cientos de miles de años, siempre intentar, en mayor o menor medida el cambio, el experimento, la posibilidad de ir buscando, por ensayo y error, por experimentos bien ordenados, por esa suma ahora de ciencia y tecnología, cambios, cambios pequeños y grandes que nos pueden llevar a realidades futuras que desconocemos. Es más, hoy el mundo, no es como hace cien años, cuatro generaciones atrás, hoy el mundo no será igual dentro de cincuenta años. Ni siquiera, con la prospectiva, podemos calcular cómo será el mundo dentro de cinco décadas, dentro de dos generaciones.

- La antropología humana, la historia humana está hecha, a nivel individual, a nivel colectivo, de éxitos y fracasos. El grave problema que tenemos, es saber, cuándo son fallos y cuándo son fracasos, porque puede parecer que es fácil dilucidar, pero no lo es tanto. Es fácil, percibir que un objeto tecnológico no funciona, pero no es tan fácil, prever, que quizás, esa manera de forma tecnológica no funciona, pero otra, otra si tendría éxito.

Pero tampoco es fácil, calcular, en la vida humana, saber cuándo una idea o concepto es correcto y funcionará realizado de otra manera, cuándo una aptitud o actitud es correcta, cuándo un afecto o emoción o sentimiento es adecuado, cuándo una pasión o deseo o pulsión es conveniente, según qué límites…

Por otro lado, un invento tecnológico puede durar siglos, por ejemplo, el deseo del vuelo humano, ha estado que sepamos inserto en la mente humana durante siglos, hasta que se ha ido consiguiendo, con muchos ensayos y errores…

- Ciertamente debo indicar que algunos de los fracasos de este museo, son relativos, bajo mi punto de vista, porque el fin o la finalidad era acertado, pero se consiguió con otra tecnología. Y creo que algunos de los fracasos que se indican, quizás exijan, otro punto de perspectiva u otra dimensión o materialización o tecnología o conocimientos teóricos, o dicho de otro modo, otra manera de abordar el problema o la cuestión, y quizás, dentro de unos años o décadas, se consiga el éxito, porque la finalidad es correcta.

Si volvemos a Edison, el creador de la bombilla, el inventor de la bombilla eléctrica fue Joseph W. Swan (1828-1914), y Thomas Alva Edison (1847-1931) la perfeccionó, o si se quiere la hizo viable, o consiguió una bombilla que su incandescencia durase cientos de horas, y en el invento de Swan solo duraba unas horas. Sin olvidar a la lámpara de arco eléctrico inventada en 1811 por H. Davy (1778-1829).

Por eso, creo que la comunidad académica y universitaria tendría que revisar el concepto de invención y de descubrimiento. O dicho de otro modo, que deberíamos a la bombilla, no denominarla el invento de Edison, sino el invento-descubrimiento de Davy-Swan-Edison. A la teoría de la evolución de Darwin, denominarla, la teoría de la evolución de Wallace-Darwin. Creo que en la historia de la ciencia habría que revisar y amplificar este concepto, por homenaje a las personas que intervinieron, por ser justos y equitativos con la historia, y quizás, para ser conscientes de que un proyecto puede tener muchos padres-madres, abuelo-as, bisabuelo-as. Porque creo que esto refleja más y mejor la verdad y la realidad.

- Para terminar como decían los griegos, “no sirve ninguna filosofía que no cure algún mal humano”, yo expongo el siguiente reto a la comunidad científico tecnológica, por qué “no intentan construir el Pen Drive, que se puedan cerrar, es decir, que lo escrito, no se puede modificar, y por tanto, se puedan utilizar como sistemas materiales de conservación de datos y documentos, durante más tiempo y en más cantidad que los DVD”.

Y una segunda conclusión, la Piel de Toro que es un lugar esencial de turismo y de ocio, esta es una de las grandes industrias, por qué no podríamos realizar también un Museo de los Fracasos, quizás ampliándolo no solo a tecnologías, no solo a productos comerciales, sino a todo tipo de realidades humanas. El guante-corbata-medias-sombrero está puesto para que alguien los recoja en la Mancha o en Galicia o en Madrid o en dónde deseen... @mundiario