“La mujer del Amadorio” una novela negra fuera de lo común

Portada de la novela La mujer del Amadorio
Portada de la novela "La mujer del Amadorio". / Amazon

La trama de esta novela negra nos atrapa desde el primer momento.  Una joven noruega  ahogada en Alicante desencadena una serie de investigaciones llevadas por un detective que es un antihéroe: Harry un ex guardia civil que estuvo destinado en el País Vasco, separado y con problemas con las drogas y el alcohol.

“La mujer del Amadorio” una novela negra fuera de lo común

El marco que ha elegido el escritor Ramón Fernández Palmeral (bajo el seudónimo de Harry, el expicoleto), para situar esta novela de intriga ha sido la Costa Blanca (Alicante), y esto es algo que en un  principio nos puede sorprender por lo insólito y original. Publicada por Amazon.

El pueblo de Villajoyosa de Alicante, conocida como la cuidad de la Luz, va a ser el lugar para ubicar esta novela negra, que como su nombre indica, es un género novelístico donde el lado más oscuro, la niebla y la bruma imperan en toda su plenitud, por lo que situar esta novela en la Costa Blanca ya supone un giro novedoso en este género.

El escritor va a dar vida a un investigador privado, el expicoleto Harry, antiguo guardia civil, que encarna la figura del antihéroe por su aspecto poco agraciado, en tratamiento psiquiátrico como consecuencia del tiempo que sirvió  en el País Vasco, aficionado a los porros y al alcohol, pero dotado del más fino olfato detectivesco, que le llevará a ser muy brillante en el ejercicio de su profesión.

El autor nos va introduciendo con gran maestría y una imaginación prodigiosa en los entresijos de un mundo, el de la investigación criminal, que él conoce a la perfección y que le llevan a recrear unas situaciones llenas de misterio  e intriga que son el resultado de la fascinación que él siente por todo lo policiaco,  a la vez que nos va haciendo partícipes de los distintos pasos que se llevan a cabo para resolver un crimen.

La historia narra la investigación de la muerte  de una joven que aparece ahogada, flotando sobre las aguas del embalse del Amadorio en Villajoyosa y rodeada de unos símbolos exotéricos, que llevan al detective  a tratar de descifrar este misterioso asesinato, para su investigación va recabando información en numerosos  lugares e interrogando a diversas personas para que le ayuden en sus averiguaciones, como son una periodista, una fulana de lujo y hasta un fraile experto en plantas autóctonas.

La trama que se va desarrollando nos atrapa desde primer momento de la lectura, ya que las situaciones que  se van sucediendo hacen referencia a lugares muy conocidos de la ciudad de Alicante que es donde  vive el detective Harry,  así como de toda su provincia.

Hay que destacar la originalidad de cómo los capítulos llevan los nombres de las cartas del tarot. Así tenemos: la muerte, el carro, la estrella, el loco  y a cada carta la hace corresponder con un personaje de la historia según el arcano que represente, de este modo nos va presentando  al abogado Ridruejo, a su amiga Claudia, a la cabo primero Marta y a un sin fin de personajes.

Es de destacar, que nos encontramos no sólo ante una novela negra o policiaca sino que esta historia es una evocación de los terribles días en que la ETA golpeaba con dureza a unas víctimas inocentes y como los guardias civiles  dieron  generosamente su vida por perseguir a sus asesinos, sufriendo en sus carnes unos estigmas que perdurarán durante toda su vida.

Claro ejemplo lo tenemos en nuestro protagonista el expicoleto Harry, que todavía padece crisis de pánico, angustia y depresiones como consecuencia del llamado “Síndrome del Norte”.

También en esta novela afloran las pasiones amorosas y eróticas de unos personajes profundamente  humanos, para dar un tinte sentimental y real a la historia, en medio de ese torbellino de peripecias que se van sucediendo a lo largo de la novela, donde no falta de nada, y hasta se nos describe con una agilidad cinematográfica como unos matones persiguen al protagonista a lo largo de un muelle en el puerto alicantino.

El autor como buen conocedor del mundo del Arte y de las letras deja afluir sus conocimientos sobre la pintura,  para buscar la clave del asesinato de la joven Melanie, la cual  aparece ahogada rodeada de unas hermosas flores de colores,  al igual que la hermosa joven que aparece en  el cuadro de un conocido pintor inglés. El desenlace totalmente inesperado no nos dejará impasibles, pues el autor también tiene un guiño para las nuevas tecnologías que serán la clave para resolver el enigma.

La mujer del Amadorio confirma plenamente la destreza narrativa de Ramón Fernández Palmeral, avalada por una serie de novelas históricas y autobiográficas, junto con un sin fin de ensayos y artículos de divulgación que ponen de manifiesto su virtuosismo a la hora de narrar.

Pilar Galán García 

Escritora y poeta.

“La mujer del Amadorio” una novela negra fuera de lo común
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