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MUNDIARIO

La muerte del editor: ¿escritores o autopublicados?

Los nuevos territorios de la autopublicación han despertado la soberbia del escritor autopublicado. Malos títulos, horrorosas portadas y textos sin estilo (ojo, no hablo de ortografía sino de ritmo, congruencia, fuerza de la historia).

La muerte del editor: ¿escritores o autopublicados?
Alana Portero. / Harpo Libros.
Alana Portero. / Harpo Libros.

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J. re Crivello

J. re Crivello

El autor, J. RE CRIVELLO, colaborador de MUNDIARIO, es escritor digital, profesor y empresario. Ha publicado 12+1 libros, entre ellos Kennedy Obscenity (2015), ¿Qué tripa se te ha roto? (2016), Los Monos Humanos, Bios y Robots (2015) y La Isla (2016). Dirige Fleming AC y FlemingLAB Taller de Escritura & Comunicación Online. @mundiario

Muchos títulos…

Demasiados escritores y pocos lectores…

Los nuevos territorios de la autopublicación han despertado la soberbia del escritor autopublicado. Malos títulos, horrorosas portadas y textos sin estilo (ojo, no hablo de ortografía sino de ritmo, congruencia, fuerza de la historia). Como editor y director de un Taller desde hace tres años, lo observo cada día. Hay escritores autopublicados que dicen que ganan el 60%, no cuentan la verdad, deberían hablar del 30% que se queda Amazon, los IVA que no pagan, el IRPF que no declaran y las portadas construidas con imágenes de píxeles equivocados.

¡Han dado muerte al editor! Y la abundancia de títulos crea perplejidad en el lector quien asiste a la danza de libros a 1 o 3 Euros. No está mal esta democratización de la cultura pero diré: Mi madre pintaba unas flores deliciosas. Fue a un Taller para aprender la técnica y nunca vendió un cuadro. Yo usaba un telar de madera, fui a un Taller, y aunque era espectacularmente creativo comprendí que mi tutora manejaba una técnica exquisita. Nunca vendí un tapiz.

Los escritores autopublicados son tan soberbios que consideran que saben de todo, tal vez olviden que solo se les pide un aspecto: crear buenas historias y, si es posible, practicar en algún Taller sus capacidades para descubrir que no es lo mismo el cuento, la novela, la escenografía, la tercera persona, el mini relato o la escritura de serie negra o erótica. Y todo esto en medio de la civilización de las tribus.

“Las tribus digitales aniquilarán o chantajearán a sus adversarios. O bien les cerrarán la energía que les mantiene asaltando -en la red-, o los controles de las maquinas que las producen y están interconectas, o les enviaran un misil dormido en un hangar ruso o americano al cual han robado sus códigos. Un cúmulo de despropósitos se abatirá desde esta realidad objetivable e invadirá la cultura física que le dio vida. El mundo virtual coexistirá con pesadas máquinas virtuales (la Inteligencia Artificial) aún intentando ser una realidad autónoma y debatiéndose entre crecer o ser sujetos pasivos al estilo de la serie WestWorld” (1)

Con lo cual, editar es un oficio que asume que aparte de luchar contra los grandes monopolios editoriales (como los de la luz o el agua) también debe coexistir con los escritores autopublicados, quienes suponen que contar historias no necesita más que un alta en Amazon.

¿Usted piensa igual? O cuando lee, acaricia un buen producto y elige comprar aquellos que destellan por su calidad.  Notas:

(1) Próximo libro por editar “Vida digital y… ostias”. @mundiario