Las dos pasiones de Miguel A. Hernández Bitor: medicina y literatura

El doctor Miguel Ángel Hernández Bitor. / Matilde Duque
Dr. Miguel Ángel Hernández Bitor / Matilde Duque

Este autor habla para MUNDIARIO de “cómo su profesión de médico le ha servido de inspiración para escribir sobre aspectos de la condición humana”.

Las dos pasiones de Miguel A. Hernández Bitor: medicina y literatura

“La literatura habla de la vida, de los anhelos, de los placeres, la alegría, la tristeza, las emociones, del sufrimiento, de la muerte, en definitiva, de todo aquello que forma parte de la esencia del ser humano. Y el ser humano es la razón de ser, el objeto de la Medicina”, afirma Miguel Ángel Hernández Bitor (Santa Cruz del Norte, Cuba, 1950), médico de profesión, ya jubilado, que reside en España desde 1995.

 “La relación entre ambas disciplinas es tan estrecha –añade- y viene de tan antiguo, que ya aparece en algunas de las  grandes obras maestras de la literatura universal, como El Quijote, un auténtico tratado médico de la época, o en la obra de García Márquez, por citar solo dos ejemplos. No existe ninguna obra literaria en la que no aparezca alguna relación por mínima que sea con la medicina, y con la necesidad que todos tenemos de que un profesional nos ayude a aliviar nuestros males”.

 “Por otro lado, hay una tradición literaria entre los médicos, -continúa- que en España se ha materializado en la Asociación de Médicos Escritores, con profesionales de gran prestigio, a la que – estoy seguro – a Pio Baroja, otro médico escritor, o mejor dicho, otro escritor médico,  le hubiera gustado pertenecer en los años de juventud en los que ejerció como médico rural”. 

“Personalmente, lo que he aprendido durante mi ejercicio profesional –subraya- me ha servido de inspiración para escribir sobre distintos aspectos de la condición humana”.

Fuga al carbón y otros relatos / Miguel Ángel Hernández Bitor
Portada de Fuga al carbón y otros relatos / Miguel Ángel Hernández Bitor

- ¿Cuándo te acercaste a la literatura?

- Desde niño me gustó leer, sobre todo libros de aventuras :“Veinte mil leguas de viaje submarino”, “Moby Dick”, “Sandokan” ,  entre otros. Recuerdo que además veía las adaptaciones cinematográficas de estos mismos títulos en el cine,  o las escuchaba por la radio, como fue el caso de Sandokan y otras series de aventuras que me tenían enganchado (Kazán el cazador, Los tres Villalobos), muy populares en la Cuba de aquellos años.

- ¿Qué libros leíste en tu adolescencia y te gustaron más?

Ya en la adolescencia leí muchos más libros, y, aunque parezca raro, muchos de ellos eran de escritores rusos ó soviéticos. Téngase en cuenta que, en la década del 60 la vida de los cubanos estaba indisolublemente ligada la antigua Unión Soviética y la esfera cultural no era una excepción”.

La dependencia de los soviéticos era absoluta. Esto fue así hasta la desintegración de la URSS años después. Por esa razón, mucha literatura de la que se leía en Cuba y gran parte de la actividad cinematográfica que se exhibía en el país era soviética. Por esa razón entre mis libros de adolescente estaban “Así se templó el acero”, de Nikolái Ostrovski, “Un hombre de Verdad”, de Boris Polevoi, “Ana Karenina”, de Tolstoi, “La madre” de Gorki, etc. Aquí también sucede lo que había comentado antes, pues tuve la oportunidad de ver las versiones cinematográficas de estas novelas”.

Pero también recuerdo otro tipo de libros (“Oliver Twist”, de Dickens, varios cuentos de Edgar Allan Poe,  y algunas obras de García Márquez…) Sin embargo, en aquella época comencé a interesarme por la electrónica y dediqué mucho tiempo a leer libros y revistas relacionadas con estos temas. Éramos un grupo de amigos con similares intereses y habíamos preparado en una habitación de mi casa un verdadero taller dedicado a realizar nuestros “experimentos”. Algunos de ellos estudiaron posteriormente carreras relacionadas con estas actividades. No fue mi caso, pero a punto estuve de hacer lo que ellos”.

- Ahora ya mayor y después de jubilado, ¿cuáles te han interesado?

- Realmente, después de llegar a España en el año 1995 he leído mucho y de todo, pero tengo especial interés en leer autores cubanos. Puedo presumir de tener una extensa colección de libros de escritores de la isla que  ocupan un lugar especial en nuestra bibloteca. Y digo nuestra,  pues mi pareja es una lectora incansable”.

Aquí pude leer también algunos libros censurados en Cuba: “Rebelión en la Granja”, “1984”, ambos de Orwell.  También otras joyas de la literatura universal como “Al este del Edén” de Steinbeck”.

Me entretiene mucho leer al escritor suizo  Joël Dicker y disfruto mucho de las obras del franco-libanés Amin Maalouf. Su novela “Orígenes” me apasiona, quizás por la similitud que existe entre sus antecedentes familiares y los míos”.

Un ratero en Budapest /  Miguel Angel Hernández Bitor
Un ratero en Budapest / Miguel Angel Hernández Bitor

¿Háblame de tus libros publicados en España?

 - Aunque el primer libro lo empecé a escribir antes de comenzar a ejercer mi profesión es España, (tenía tiempo pues debía esperar por la validación de mi título y consideré que debía narrar mis experiencias , y algunos aspectos de la realidad de mi país de origen), su conclusión, así como la escritura del segundo libro se produjeron cuando ya ejercía como médico en España”.

Los dos últimos libros los he escrito después de estar jubilado. Estos son los títulos”:

Mi primera novela fue “Confesiones desde el otro lado (2006)”. La historia comienza en Cuba y finaliza en Libia, escenario este último que conocía bien pues había estado trabajando en ese país durante dos años y medio como parte de una brigada médica enviada por el gobierno cubano. Los protagonistas son amigos desde la infancia, cuyas vidas se separan en la juventud y vuelven a encontrarse siendo ya adultos. La trama mezcla la amistad, el desencuentro, la intriga, la pasión y los celos”.

La segunda, “Padre Nuestro que estás en la Yuma” (2006) aborda un tema muy sensible en la Cuba de aquellos años. La separación de las familias y, sobre todo, el drama de los menores que quedaron al cuidado de familiares al emigrar sus padres a Estados Unidos. Tengo amigos que pasaron por ese calvario”.

El tercer libro, “Fuga al carbón… y otros relatos” (2017) está muy centrado en mi pueblo, Santa Cruz del Norte,  sus personajes y en mis amigos. Está dedicado a ellos”.

El último, “Un ratero en Budapest y otras historias” (2021) es una recopilación de relatos cortos, la mayoría centrados en los aspectos más sencillos de la vida cotidiana”.

“En los cuatro, hay muchos elementos reales, autobiográficos o sobre gente muy cercana, aunque también muchísimos elementos son de ficción. Creo que la mezcla de realidad y ficción enriquece el texto”.

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