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Máximas VIII de Juan de Portoplano

Intentar elevar el artículo periodístico y el aforismo o la frase corta a que merezca el Premio Nobel de Literatura.

Máximas VIII de Juan de Portoplano
Pintura y fotografía. / JMM
Pintura y fotografía. / JMM

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Jesús Millán Muñoz

Jesús Millán Muñoz

El autor, JESÚS MILLÁN MUÑOZ, escribe en MUNDIARIO. Es licenciado en Filosofía. Funcionario. Es autor de ‘Cuadernos o Ensayos o Soliloquios o Enciclopedia filosofía’. @mundiario

Se intenta elevar este subgénero literario, el artículo periodístico que tenga el nivel conceptual y significante como puede tener el teatro o la novela o la poesía, o dicho de otro modo, que un conjunto de artículos tenga el nivel máximo de calidad, incluso que merezca dentro de unos siglos ser estudiados a la misma altura que otros géneros literarios o filosóficos. Lo ideal sería que dentro de cinco siglos estos artículos se considerasen como una obra clásica o maestra. Pero esto es demasiado engreimiento y vanidad y petulancia y soberbia y simplemente manifiesta un fracaso.   

Pero también demuestran el interés de ofrecer, al menos intentarlo alta literatura y alta filosofía, a un lector que caiga sin darse cuenta en el lago o mar o río o ciénaga de este o de estos artículos que el escribiente firma. Es un intento de dar máxima calidad, creo que por eso, solo hago lo que se debe y debo, y el mecánico tiene la obligación de arreglar bien los vehículos, yo, modesto escribiente, de ofrecer el máximo de calidad y profundidad, para todos los ojos y oídos y mentes.

En el bien hay una escala o niveles del bien, y en el mal también existe una escala o niveles del mal. Si, aunque fuese aproximadamente, a un bien o a un mal, le diésemos un nivel en esa escala, quizás aumentaría mucho nuestro autoconocimiento sobre el bien y sobre el mal, o sobre la calidad y cantidad de bien o de mal, que creemos tiene una idea o un deseo o un acto o una palabra o una pulsión. Si pusiésemos una escala del cero al diez, ascendiendo la cantidad de bien o de mal que tiene un acto, aunque fuese aproximado, quizás entenderíamos mejor nuestro propio ser y nuestro propio actuar, y el de los demás, en cuanto a la moralidad, pero también en cuanto al resto de aspectos…

Variando una concepción de Plantinga, ¿quizás, tengamos un sistema de afectos y emociones, ya consagrados y sistematizados, y si una nueva emoción o idea, está acorde o en armonía con ese sistema, lo aceptamos, y si no lo rechazamos?

No es lo mismo tener de fondo un carácter triste que tenerlo agrio, no es lo mismo estar entristecido que estar en contra de la humanidad, aunque se camufle.

Les quitan a los hombres la idea de Dios, el concepto o realidad posible que pueda existir, y entonces le roban a los humanos la mayor palanca que pueden tener para poder vivir y sobrevivir, para superar multitud de sufrimientos y angustias y penas y dilemas que le vendrán a lo largo de la vida a toda persona que respira aire…

Cuando tengas un grave y grande problema-tristeza-angustia-pesadumbre, hay que dedicar un tiempo a resolver o asimilar o asumir dicha cuestión, pero no tienes que olvidar que hay que dedicar tiempo y esfuerzo a continuar con la vida, y con otras cuestiones, porque puede suceder que el gran y grave problema tape otras cuestiones, y al final, tengas esa gran tristeza-angustia, y te surjan otros nuevos, por no haber dedicado suficiente tiempo y esfuerzo a otras cuestiones.

Uno, se dice a si mismo, qué sentido tiene continuar escribiendo y pensando y filosofando y publicando estos artículos, entre otros motivos no serán excelsos, ni tendrán suficiente calidad, no abrirán nuevas vías al conocimiento, y apenas tendrás aceptación y recepción, además de tener posiblemente muchos errores. Pero luego te dices, quizás haya en el mercado de la cultura, expresados para toda clase de niveles culturales, temas y cuestiones, de este tipo, de moralidad y pensamiento y espiritualidad y metafísica. Temas o cuestiones que todo ser humano puede necesitar, y que quizás, puedan servirle para reflexionar y para pensar…

Las personas otorgan su amor y, o su amistad a quienes quieren. ¿Pero hasta dónde ofrecen u otorgan o dan su amor o, y su amistad a quienes quieren?

¿Si de verdad existe una eternidad y existe un Ser Supremo y existe un Juicio Particular, tendremos de valor en ese Juicio Particular enfrentarnos de verdad a lo que somos y hemos deseado y hemos pensado, ya sin engaños y sin mentiras, seremos capaces de aceptar la infinita misericordia de Dios o nos desesperaremos…?

¿Desde hace milenios, docenas de milenios los seres humanos, se han planteado de muchas maneras y formas, y posiblemente lo hayan expresado en arte o artes, antes que en escritura o literatura o filosofía las grandes cuestiones metafísicas: existe Dios, sea en la forma que sea, existe Alma Inmortal o Principio de Inmortalidad para cada ser humano, existe Juicio Particular o todos o no todos irán a la Eternidad con el Ser Infinito Supremo…?

Hasta ahora, a no ser que fallezcas de una forma rápida, accidente de trabajo o vial, por poner un ejemplo, a todos les llega la enfermedad, no solo leve, sino grave, es decir, durante muchas semanas o meses. Pero por lo general, o tememos esa situación, que existen muchas posibilidades y probabilidades que llegue, o por el contrario, la ignoramos, como si nunca viniese a arribar. Todo ser humano, con prudencia y sin exageración tiene que prepararse para esa eventualidad y realidad. Cosa que en esta civilización no hacemos, ignoramos completamente. @mundiario