MasterChef: expulsan a un aspirante pese a haber “bordado” dos platos de Dabiz Muñoz

Jokin, décimo expulsado de MasterChef 10. - RTVE
Jokin, décimo expulsado de MasterChef 10. - RTVE

Jokin ha sido eliminado después de haber replicado tres platos del mejor chef del mundo, en un reñido duelo contra sus rivales en el que se han agotado los pines de la inmunidad.

MasterChef: expulsan a un aspirante pese a haber “bordado” dos platos de Dabiz Muñoz

MasterChef 10 está a nada de terminar, y se ha cobrado una nueva víctima. Tras la expulsión de Luismi la semana pasada, Jokin se ha convertido en el último eliminado de las cocinas, después de recrear tres platos del prestigioso chef Dabiz Muñoz, en un intenso y reñido duelo en el que estuvo a casi nada de quedarse en la competencia.

La prueba de expulsión del programa 10 prometía desde el principio. Los delantales negros tenían que recrear en tres oportunidades algunos de los platillos de quien ha sido elegido como el mejor chef del mundo, que no ha querido perderse del cocinado y ha catado él mismo las obras de los aspirantes, una serie de dumplings que se convirtieron en el dolor de cabeza del vasco.

El mejor de la prueba de exteriores fue David, y como privilegio desde la galería, ha tenido la potestad de beneficiar al participante que tendría mayores posibilidades, el que como mínimo podría cocinar y batirse en un duelo contra sus otros compañeros. El asturiano le otorgó esa posición a Jokin, quien a pesar de darlo todo fue pasando de ronda en ronda hasta terminar su paso por las cocinas de MasterChef.

Teniendo también la posibilidad de elegir contrincantes, Jokin ha resuelto que su primera rival fuera Claudia. El objetivo era replicar una gyoza de chuleta estofada con mole en 40 apenas minutos. A pesar de la extrema complejidad de la prueba, ambos aspirantes sacaron la casta y bordaron los platillos. Fue una “ligereza” la que declaró a Claudia como vencedora.

“Me ha costado mucho decidir a quién salvar porque lo que ha desnivelado la balanza ha sido que el bocado era ligeramente más gustoso y de textura más agradable. Así que lo siento mucho Jokin porque el trabajo era brutal", ha dicho Muñoz.

Verónica por fin entrega el pin de la inmunidad

Después de haber sido víctima de sus demás compañeros la semana pasada, Verónica por fin ha soltado el pin de la inmunidad, lo que significa que ahora compite en igualdad de condiciones que sus compañeros. Esta entrega se ha venido esperando, toda vez que David y María Lo se desprendieran del tótem hace varios programas atrás.

El suceso se produjo en medio del segundo cocinado. Jokin eligió a Verónica como contrincante para asegurarse un tercer encuentro, si es que esta decidiera ceder su pin. La meta de este duelo fue preparar dumplings de conejo estofado con diferentes texturas de zanahoria. Pero los nervios le pasaron factura a Jokin, cometiendo errores en las elaboraciones y derramando parte del licuado de zanahoria.

Verónica cocinó más templada, y al final estuvo contenta con su plato. Antes de la valoración, los jueces indican que puede desprenderse del pin. Ahora o nunca, la aspirante cede, no decide arriesgarse, entrega por fin el tótem y se queda una semana más en MasterChef.

Finalmente, Jokin se enfrenta cara a cara con María Lo. Todo o nada. Ambos se jugaban la permanencia, y de hecho la gaditana ni había tenido la oportunidad de cocinar antes. La masa de los dumplings de María era más lisa, mientras que la del vasco lucía seca y quebradiza. “Está chiclosa, y le falta coco a la salsa de curry, pero la diferencia está en la masa”, apuntó el gran chef Muñoz, marcando sellando el destino de Jokin.

El plato del equipo azul no salió

La prueba de exteriores se midió en la sede madrileña del Mom Culinary Institute, donde los aspirantes darían de comer a 40 profesores. Los equipos se dividieron tras un ligero examen, con los peores puntajes siendo el equipo rojo (Patricia, Adrián y el capitán David) contra los “empollones de la prueba” (Claudia, Jokin, Verónica y María Lo).

A pesar de ser los que peor calificaron, el equipo con menos integrantes, y ser capitaneados por David que ya había asegurado su permanencia obteniendo el delantal dorado de la inmunidad en el primer cocinado, el equipo rojo venció frente al azul. La principal causa, pues que el primer platillo azulado salió tarde y que la Tuna Wellington no se vio por ningún lado.

La capitana, Verónica, tuvo incluso que salir a pedir disculpas a los comensales, que se quedaron sin probar ni un bocado del atún del equipo azul. El director gastronómico del centro que instruía a los aspirantes, el tres soles Repsol Paco Roncero, no se vio convencido de que el team de la salamantina pudiera sacar el atún. El primer plato retrasado, el segundo anulado, primera vez según los jueces que ocurre en MasterChef.

Una recarga desde casa

No obstante, la primera prueba de la noche probablemente ha sido una de las más emotivas. Al levantar la caja misteriosa los concursantes hallan para cada uno una carta, que debían abrir en privado en la bodega. Una campana les espera, y mientras leen los mensajes de sus seres queridos revelan un objeto preciado que les recuerde a ellos. Adrián, por ejemplo, el gorro de cocina de su madre, David, por el contrario, el peluche de su hijo.

Los aspirantes cocinaron el platillo favorito de sus seres queridos, y tras un tiempo cocinando se detienen los relojes. La sorpresa fue encontrarse con sus familiares, que de manera casual como se le conoce al programa, terminaron cocinando a la par de los concursantes. Con el mensaje, que recordaba la receta a cocinar, y la visita de su madre, Jokin recibió un “chute” de energía que le ayudó a destacar en la prueba.

Hubo dos catas, una de los jueces y una valoración de cuatro críticos gastronómicos de la Guía Repsol que, siendo que trabajan de incógnito, se mantuvieron en el anonimato todo el rato. Los callos con garbanzo que David cocinó con su padre y con su hijo (¡las tres generaciones!) fueron el plato mejor valorado, con María Lo de segunda y Verónica y Claudia en último lugar.

Pese a la emotiva salida de Jokin de las cocinas, Dabiz Muñoz le dedicó unas palabras de ánimo: “yo te tengo que decir que el primero y el tercero (platos)... enhorabuena, porque están de chapó”, ha comentado. A su marcha, el aspirante que no podía contener las lágrimas y agradecía a los jueces y compañeros, reconoció que “creo que he un buen trabajo, y me voy satisfecho”.

Pero ha sido Jordi Cruz, que reconoció una buena mano para la cocina, constancia y dedicación en Jokin, quien le dijo antes de que colgara el delantal: “si de verdad es tu sueño, te juro que yo te voy a ayudar a que seas un gran cocinero. Te espero en la que quieras de mis casas y me voy a ocupar de que brilles en la cocina”. @mundiario

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