Mandeee

Portada de mandeee. / Mundiario
Portada de Mandeee. / Mundiario
Ante todo Mandeee!, de de Juan Manuel Díaz Romero, hay que leerlo bien, comenzando por su título, al que hay que darle la entonación que pueden imaginar.

Reviviendo recuerdos escribo este artículo desde el cariño, al escritor y en concreto a uno de sus escritos, el libro Mandeee de Juan Manuel Díaz Romero, quien dentro de nuestra editorial tiene un hueco en nuestro corazón, ya que como persona es un escritor autodidacta, con gran imaginación, aprovecha cualquier ocasión para de una anécdota hacer un relato corto, normalmente costumbrista como a él mismo le gusta catalogarse, escritor costumbrista.

Ante todo Mandeee! hay que leerlo bien, comenzando por su título, al que hay que darle la entonación que pueden imaginar. Este libro ya no recuerdo el número que le corresponde en los títulos de Juan Díaz,  pero ha sido uno de esos casos en los que la tirada se quedó corta, con la colaboración de él mismo a la hora de la venta y de sus lectores por supuesto.

El resumen en esta ocasión es un relato de las vicisitudes sobre una Marquesa de la época, en las que como en todos los relatos de Juan Manuel, pocas cosas pasan para todo lo que ocurre en sus párrafos. Describiéndonos con gracia los vehículos, trajes de la época, costumbres y siempre, siempre, con un lenguaje simpático, coloquial y muy de cada personaje. A diferencia de Pepe y Manolo, otro de los títulos de este autor, Mandeee, contiene palabras de aquél momento, ya avanzado el S. XIX, entre Valladolid y Extremadura, donde el trabajo realizado por otros, siempre es vigilado por encargados más o menos duchos, mal pagados  con miseria mal llevada y acatada por todos, pero con gran simpatía e ironía de gentes con una cultura muchas veces escasa, pero con gran don de gentes y experiencia recogida a lo largo de los años vividos, siempre de las mismas maneras, jugando al filo de la navaja en ocasiones en el trato reverencial hacia sus patrones.

Jerarquía matriarcal en la práctica y teatral cuando se dirige al resto de la familia, padres incluidos.  Acompañados de viajes por caminos imposibles, con sus respectivas anécdotas, penalidades y sumisiones.

Juan Manuel describe a su forma las diferentes profesiones del momento, algunas de ellas ya perdidas por una sociedad que ha logrado grandes cambios económicos y sociales, pero que ha perdido esa humanidad del día a día, de la que nuestro autor hace gala y refleja en cada uno de sus personajes, dando carácter propio a cada uno de ellos.

Mandee!!! ha sido un título elegido en esta ocasión para su publicación y adelantó a otros títulos, precisamente por su originalidad, gracia y simpatía. Después de un viaje que hice a Extremadura, cuando Juan se enteró, me comentó que tenía algo escrito de la región y por supuesto debía yo de leerlo. Con los múltiples escritos que ya tenía hechos desde hacía incluso años, que no habían visto la luz. Ya ha publicado más de diez títulos con diferentes editoriales, organismos públicos; independientemente de colaboraciones en diferentes revistas y asociaciones de todo tipo.

El hecho de la publicación de este artículo no es para el autobombo del libro, o para incidir en las ventas del mismo, ya que no tenemos ejemplares a la venta, la edición se agotó a los 5 meses de su puesta a la venta, sino para rendirle un pequeño homenaje a Juan Díaz, quien en estos momentos se encuentra relativamente bien de salud, pero como muchas personas de edad avanzada, aislados dentro de lo posible de todo acto social, a la expectativa de los acontecimientos y a quien desde estas líneas le mandamos un fuerte abrazo y todo el cariño de nuestro pequeño equipo editorial, con quienes hemos pasado buenos y malos momentos, porque Juan Díaz Romero más que un escritor de nuestra editorial, es un amigo, con quien he tenido la suerte de compartir conferencias en colegios, presentaciones de libros y no siempre nuestros, incluso alguna poco afortunada. Fue quien me animó a montar esta editorial e intentar sacar nuevos escritores, que como nosotros quieren ver cumplido su sueño: ser leídos.

Particularmente, Juan para mí es un amigo y quería plasmarlo y que lo leyese, porque todo, es mi forma de pensar, hay que hacerlo mientras que se pueda escuchar una contestación, por la parte lectora.

Sirva como homenaje a todos aquellos más que octogenarios, como es su caso, que a pesar de las vivencias que hayan tenido, sus achaques y demás cosillas, siguen viviendo con ganas cada día, alientan a quienes están a su alrededor y sirven como ejemplo de vida a quienes les rodean.

Gracias a todos, incluido MUNDIARIO por darme esta oportunidad de escribir en público,  y salud en estos duros momentos,  ya van pasando, ya se ve la salida. Ánimo y gracias. @mundiario