Los miedos de la aldea líquida

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Superman.

"Cada cerradura adicional que colocamos  en la puerta de entrada como respuesta a sucesivos rumores de ataques de criminales —dirá Z. Bauman-, de aspecto foráneo ataviados con túnicas bajo las que esconden cuchillos..."

Los miedos de la aldea líquida

"Cada cerradura adicional que colocamos  en la puerta de entrada como respuesta a sucesivos rumores de ataques de criminales —dirá Z. Bauman-, de aspecto foráneo ataviados con túnicas bajo las que esconden cuchillos; cada nueva dieta modificada en respuesta a una alerta alimentaria hacen que el mundo parezca más traicionero y temible, y desencadenan más acciones defensivas (que darán alas a la capacidad de auto-propagación del miedo)".

Esta frase del año 2007 nos plantea la complejidad de nuestras sociedades abatidas por toneladas de basura testimonial sobre vejaciones, desordenes y comportamientos referidos a la salud, o la dieta, o el mantenerse siempre jóvenes. El miedo corroe nuestra civilización y la capacidad de generar comportamientos de felicidad se ha reducido al núcleo de la familia más pequeña y además está cerrada a cal y canto. Desde ese espacio solo hay dos semillas para combatirle: el amor, como emoción basada en el compromiso, pero continuamente surcada por la comunicación de las redes que llaman a la individualidad y el segundo elemento, el consumo material para saldar la ansiedad.

¿Cómo podemos enfrentarnos (si esta es la palabra adecuada) a la Sociedad Líquida, a aquella que licua los compromisos? Tal vez generando en nosotros comportamientos de confianza que reduzcan el miedo. Alguno se preguntará: ¿si me aparto los terroristas acabaran con la sociedad libre? Me aparto de Bauman y regreso a J. S. Mill quien nos dice que solo es posible la felicidad y el placer si cultivamos la felicidad en los demás. El miedo que destruye la confianza y encumbra a gobernantes populistas, a la policía y al gasto de armamento por encima de las necesidades reales, solo puede ser conquistado con la apertura de sociedades más equilibradas. Desmontar muros es el primer paso a generar confianza.

¿Quitamos alguna cerradura? La lucha entre Trump y la justicia de EEUU respecto a la apertura y el respeto en la frontera de los ciudadanos hasta ahora se salda en un empate. Hace poco realicé una actividad en mi Taller de Escritura donde participan 16 escritores, y se basaba en los sueños. El material que construyeron sus relatos era pura pólvora: tan solo miedos

Y nos preguntamos: ¿en la sociedad Líquida solo esta emoción dominará en los próximos años? Y con la aparición de una segunda Inteligencia — la I. A., ¿le transferiremos el miedo a la conciencia de los robots?

Con ello a veces nos cuesta aceptar que nuestra sociedad pueda caer prisionera de los fantasmas de la Eda Media. @mundiario

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