Loca por las compras: las enseñanzas de una película irónicamente cómica

Imagen promocional de la cinta / Claro Vídeo
Imagen promocional de la cinta / Claro Vídeo

La película protagonizada por Isla Fisher esconde un gran mensaje entre líneas sobre finanzas emocionales.

 

Loca por las compras: las enseñanzas de una película irónicamente cómica

Confessions of a Shopaholic (título original del filme) es una película estelarizada por Isla Fisher, que adapta la novela del mismo título escrita por Sophie Kinsella. Estrenada en 2009, la historia se centra en Rebecca Bloomwood, una periodista que sueña con trabajar para la revista más prestigiosa del mundo de la moda, pero que por ‘causalidades’ del destino termina siendo contratada en una revista financiera. ¿La ironía? Rebecca es una compradicta, y tiene una gran cantidad de deudas con el banco.

La cinta cuenta con un talentoso elenco, donde participan estrellas como Hugh Dancy (quien interpretó a Will Graham en Hannibal) o Krysten Ritter (a quien pudimos ver en Don’t Trust the B----- in Apartment 23 o mejor conocida por interpretar a Jessica Jones en la serie de Marvel Television); pese a ello obtuvo 27% de aprobación por parte de la crítica de Rotten Tomatoes y registrando 49% por parte de la audiencia. Más allá de si resulta o no entretenida la película, lo cierto es que contiene mensajes y enseñanzas que son útiles para la vida cotidiana. 

Lecciones financieras de Loca por las compras

La película muestra la resignificación que hemos dado a la felicidad de la vida, cambiándola por sensaciones que satisfacemos a través de masajes, comida o compras materiales, según anotaciones de Marian Rojas-Estapé, psiquiatra y escritora. Tal como menciona Rebecca “las tiendas son para que uno las goce, la experiencia es agradable, bueno, más que agradable, es bellísima”; y esa es precisamente la idea que las marcas buscan vender.

De igual manera, la cinta juega con el sistema de creencias de cada persona, e incluso con el aspecto generacional al que pertenecemos, pues como podemos ver, los padres de la protagonista consideran que un buen estilo de vida es en el que no se hagan grandes gastos y permita ahorrar para el futuro. En cambio Rebecca cree que una buena vida se basa en tener ropa de marca, cuestionando incluso a Luke sobre su mal estilo de vestir pese a ser un hombre rico.

Asimismo se aprecia que las compras de Becca siempre están acompañadas por sus emociones; y es que a partir de nuestro estado de ánimo, la interpretación que damos a las cosas es mayor, siendo más susceptibles a la publicidad a la que nos expongamos. En la escena en la que Alette Naylor (Kristin Scott Thomas) acompaña a Rebecca a escoger su vestuario para TV, Bloomwood está feliz de que su look fuera aprobado por su fashionista favorita, y pese a saber que el vestido es caro y la endeudará más, asegura que lo vale.

Ahora que tienes claro esto, vuelve a ver la película, y ten en cuenta  que mientras más te conozcas, más fácil será cambiar tus hábitos de consumo. Loca por las compras se encuentra disponible en Amazon Prime y Disney+. @mundiario 

Loca por las compras: las enseñanzas de una película irónicamente cómica
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