La esperada escultura de Amaya sale de la fundición

escultura y detalle del rostro.
Escultura y detalle del rostro.

Salvador Amaya se consolida con esta pieza artística, financiada por suscripción popular, como el gran escultor histórico militar de este siglo.

La esperada escultura de Amaya sale de la fundición

La esperada escultura de la Legión ya puede contemplarse y queda menos para que sea erigida en la capital.  La extraordinaria efigie de Salvador Amaya, un legionario anónimo de la época fundacional, ha salido del taller de fundición José Luis Ponce a la espera de pulir los últimos acabados. Una vez instalada rozará los siete metros de altura. En bronce a la cera perdida, como las grandes piezas de la estatuaria clásica europea, pesa 500 kilos, y se situará sobre un pedestal de piedra maciza de 26 toneladas.

El Ejército de Tierra ha impulsado este monumento para conmemorar el centenario de la Legión que se cumplió en 2020. Al haberse interrumpido las celebraciones por la pandemia, se ha decidido que éstas se extiendan todo el año 2021.

El que ha sido legionario un día, lo es para siempre

La obra ha sido modelada por el escultor Salvador Amaya, ( Madrid 1970) máxima referencia en la actualidad en escultura militar, a partir de un boceto del pintor Augusto Ferrer-Dalmau, conocido como El pintor de Batallas. Ambos consensuaron la imagen a representar. No es su primera colaboración. Comenzaron con la parangonada escultura de Menacho en Badajoz, continuaron con Bernardo de Gálvez para Washington y Toledo, y la más reciente, la de los Héroes de Baler, los últimos soldados españoles que resistieron en Filipinas en 1898 luce en Madrid en la Plaza del Conde del Valle de Suchill. Pero tal vez la estatua más conocida de Salvador Amaya, -y la que daría el espaldarazo a su carrera- fue la de Blas de Lezo que se erige en la Plaza madrileña de Colón.

En el encargo del Ejército se subrayó que querían que se ponderasen los valores que encarna la Legión y que sirviera de homenaje, tanto a los legionarios que sacrificaron su vida en la defensa de su patria como a los que mantienen vivo el sentimiento de pertenencia a este Cuerpo. Algo que sin duda el escultor y la obra han conseguido con creces.

                            imagen en barro, previo a la fundición

Imagen en barro, previa a la fundición.

Máximo rigor histórico

La escultura del legionario se ha representado con el máximo rigor histórico. Ha contado con el asesoramiento de expertos como Antonio Aznar, Gustavo Morales y la Fundación Don Rodrigo. Como suele ser habitual en el artista, ha modificado ligeramente el boceto original, y la obra adquiere un carácter diferenciado.  No sólo luce el chapiri característico sino que va equipada con los elementos habituales que portaban los soldados de la época de Millán Astray fundador de la Legión. En el correaje mills lleva la cantimplora, bayoneta, bolsa de costado y cartucheras.

En las manos sostiene el fusil, un mauser modelo 1893 que, explica Salvador Amaya, estuvo 50 años en servicio en el ejército español: “La bayoneta va calada al fusil porque el propio credo legionario reza que se llegará al enemigo con la bayoneta”. Dentro del ‘Credo Legionario’, el “Espíritu del Legionario” reza: “Es único y sin igual, es de ciega y feroz acometividad, de buscar siempre acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta”.

La previsión es que el monumento conmemorativo completo pueda erigirse en Madrid en el verano, aunque la ubicación no está aún definida. Consultados diversos expertos europeos en estatuaria, consideran que debería ser una situación con un empaque apropiado para el lucimiento de la estatua:  el Paseo de Recoletos o la Plaza de Oriente, junto al Palacio Real, quizás cerca de la estatua al cabo Noval que también, como esta nueva de la Legión, hace referencia a las guerras de África.

Además, algo singular es que se plantea elaborar réplicas para colocarlas en los cuarteles de los distintos tercios de la Legión en Viator (Almería), Ronda (Málaga), Ceuta y Melilla y Alicante. Con ello, se convertirá en una escultura de referencia que identifique para la eternidad el concepto legionario.

                  boceto de Ferrer Dalmau

Boceto de Ferrer-Dalmau

El Boceto de Ferrer-Dalmau

En el boceto de Augusto Ferrer-Dalmau encontramos visibles las coordenadas espaciales señaladas rodeando la figura,, detalle que, aunque puede parecer anecdótico, dota a la obra de una gran cercanía al proceso creativo. Pertenece al tipo de bocetos monocromos que tanto gustan a sus seguidores. En él observamos como la disposición de la figura es similar a la de la escultura, pero también hay ostensibles diferencias estéticas.

Por su parte, Ferrer-Dalmau, distinguido como Legionario de Honor, ha  pintado un gran lienzo con motivo de la efemérides: Voluntarios para morir que pronto se presentará al público en Málaga.

La escultura de Amaya

Salvador Amaya para su creación eligió representar a un legionario de la época fundacional para incidir en sus orígenes y en actitud de prevenga, de alerta ante un posible enemigo. El legionario de Amaya es un soldado anónimo “sin rango, sin nombre, sin pasado”, un soldado ya veterano, “con dos heridas en combate, conocedor de su profesión y con un bagaje personal que se intuye en la mirada”. El escultor detalla que con ese diseño “se buscaba equilibrar el espíritu de acudir al fuego con una visión estética de la milicia, y se decidió que una actitud serena pero preventiva aunaba todos los aspectos que se querían representar”.

Amaya tenía claro que el bronce debía ser el material elegido, por su solidez y durabilidad y apostó por el perfecto equilibrio estilo-forma-función al elegir un clásico academicismo para representar al legionario.

La representación es de una hermosísima factura, en la que introduce recursos que dinamizan la composición. La disposición de la bayoneta formando una diagonal perpendicular a la figura y lucen especialmente los contrastes volumétricos y lumínicos provocados por los pliegues del uniforme, el distinto tratamiento de las superficies representado como las botas, el fieltro del gorrillo isabelino, el propio cabello y bigote del legionario o el metal  y madera del arma que porta. El contraste continua con el tratamiento pulido de la figura versus las piedras del desierto sobre la que se asienta. Amaya además ha dotado a la figura de una visión de 360 grados y desde cualquier ángulo de visión resulta sumamente sugerente.
El legionario representado en el monumento está en actitud de combate, con la bayoneta calada. Presenta una extraordinaria organicidad postural. Físicamente, su semblante es mucho más atractivo que el del boceto y ha dulcificado su expresión sin perder el carácter de “bravo y enérgico, único y sin igual” que le exige su Credo. Los seguidores de Amaya han encontrado parecidos con el actor Alfredo Mayo, o incluso con Felipe VI. Algo no confirmado por el escultor, pero no sería casual, ya que ha retratado en varias ocasiones al monarca, y Alfredo Mayo protagonizó una de las películas míticas del tema: " A mi, la Legión" de Juan de Orduña

Por su carácter de escultura pública, (considerada así la realizada por un artista y ubicada a la vista del público), la pieza tendrá un gran valor didáctico.

escultura de La Legión

Escultura en la Fundición José Luis Ponce.

Actos del Centenario

El acto central de celebración del Centenario se desarrolló en la base Álvarez de Sotomayor de Viator con la presidencia del Rey Felipe VI, la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el Jefe del Estado Mayor del Ejército, general Javier Varela. Sin embargo, dada la situación pandémica la cita no contó con público y la formación se limitó a una representación de cada una de las unidades que forman la Legión. En espera de poder hacerse un acto más participativo, sí puede visitarse la exposición del Museo del Ejército: “100 años de la Legión” que intenta transmitir a los visitantes los valores legionarios y  donde se ha presentado un cronograma con los  acontecimientos mas relevantes en la vida de la Legión. La exposición será itinerante y podrá contemplarse en todas las plazas legionarias.

El Centro de Historia y Cultura Militar Sur de Sevilla prepara una gran exposición sobre la Legión que va a acercar a la sociedad civil eligiendo como escenario el Real Círculo de Labradores en el corazón de la ciudad. Aunque está sin confirmar, es más que posible que la exposición “tenga un broche de oro” que de momento prefieren no desvelar. 

Financiación por mecenazgo colectivo

Como se hizo con el monumento de los “Héroes de Baler”, el monumento no se ha financiado con dinero público. La Fundación Museo del Ejército ha acometido para ello una campaña de micromecenazgo.

Las suscripciones populares- antes de que se llamaran crowfunding- eran muy habituales en los siglos XIX y principios del XX y se ha vuelto a esta tradición. Se hizo con éxito en los héroes de Baler, y ahora de nuevo con el monumento de la Legión. El público ha respondido muy bien, y se ha podido fundir ya la figura, pero las aportaciones deben continuar para sufragar el pedestal y otros detalles. Por ello, siguen abiertas varias vías de ingresos: transferencia bancaria a número de cuenta ES54 0049 2604 4522 1522 4393), cheque nominativo o bízum (01664), indicando en todos ellos el motivo “Estatua centenario de la Legión”. A los donantes se les remitirá el certificado para que puedan beneficiarse de las ventajas fiscales. Para poder expedir dicho certificado hay que indicar en su ingreso nombre, NIF y domicilio.

Amaya y La Legión

El escultor, máxima referencia de la escultura militar en este país, consolida su prestigio con esta gran obra en la que no sólo deja de manifiesto su gran talento en el oficio, sino también ha sabido insuflar la pasión que siente por el Ejército español- posee entre otras condecoraciones la Cruz al Mérito Militar-  y en concreto por la Legión.

El lema “Cien años de valor, el valor de cien años” tendrá para la posteridad un valor añadido: un icono a la altura de su historia y los valores que representan: La escultura de Amaya que ha legado a la obra la vocación de eternidad, el alma suprema de la obra de arte. @mundiario

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