Una jovencísma violonchelista es llamada la genio española en Salzsburgo

Celia Ruiz. / RR SS.
Celia Ruiz. / RR SS.

Celia Ruiz Bermudo tiene 17 años y es una de las promesas del chello más destacadas del mundo. Ahora estudia en la Universidad Mozarteum en Salzsburgo, Austria en donde la llaman "la genio española".

Una jovencísma violonchelista es llamada la genio española en Salzsburgo

Celia Ruiz se ha criado en un ambiente en el que se respira música. Su madre es guitarrista, por lo que desde pequeña se vio atraída por la música. A los 7 años, le dijo a su madre que quería apuntarse al conservatorio de música. Desde el primer momento en que escuchó el violonchelo en el concierto de presentación del Conservatorio Esteban Sánchez, supo que ese era el instrumento que ella quería tocar. «El sonido me enamoró por completo y desde entonces no me he podido separar de la música», explica Ruiz.

Esta joven de tan solo 17 años ha terminado antes de lo esperado sus estudios de música. Grado elemental lo terminó en tres años, normalmente la duración es de cuatro, cuando tenía 10 años, mientras que el Grado profesional lo hizo en tres años, prácticamente en la mitad de su duración.

Además, comenzó el Grado superior, en el Conservatorio Bonifacio Gil de Badajoz, equivalente a una licenciatura en la universidad, cuando tenía tan solo 13 años, normalmente los estudiantes del conservatorio comienzan cuando tienen 18 años. En cada etapa el conservatorio decidió adelantarle años académicos por la gran velocidad a la que aprendía esta alumna y es que ha acabado sus estudios cinco años antes de lo habitual.

Graduarse con 17 años en un Grado superior es algo que no ocurre frecuentemente, y Celia aún no se cree aunque lo haya conseguido hacer. «Es algo que digo que lo he hecho pero yo aún no me lo creo, me ha costado bastante sacrificios y muchas horas, pero ha dado resultado», apunta esta joven.

Sin embargo, no solo ha adelantado cursos el conservatorio, sino que también en su formación educativa. En Secundaria adelantó un curso e hizo los dos cursos de Bachillerato en un solo año. Por lo que no está solamente considerada un prodigio en lo referente a la música, sino también en la formación académica.

Su mayor apoyo, es sin duda su familia. Le han estado acompañando incondicionalmente en cada etapa, han viajado con ella en cada curso que ha realizado y la han llevado a todos los concursos en los que ha participado.

Ganó el primero de ellos cuando tenía tan solo 10 años y desde ese momento ha participado en muchos tanto a nivel regional como nacional. «Estoy orgullosa de todo lo que he ganado, pero no toco por reconocimiento sino porque disfruto tocando y mejorando cada día», afirma la joven.

El mayor premio que ha ganado no ha sido un concurso, sino, explica, «el agradecimiento del público después de un concierto que he estado ensayando y estudiando durante muchas horas».

Este curso ha decidido marcharse fuera de España para seguir especializándose en el violonchelo. Va a estudiar en la Universidad Mozarteum en Salzburgo, Austria. Esto va a suponer un gran reto para ella, pero quiere seguir disfrutando del violonchelo como ha hecho hasta ahora. Su sueño a largo plazo es ser concertista y solista en alguna orquesta. «Extremadura es mi región y siempre la voy a querer muchísimo, pero ahora tengo la oportunidad de darme a conocer por el mundo y me gustaría aprovechar esta oportunidad», explica Ruiz.

Seguir una carrera musical que empiezan desde niños no es nada fácil, ni para los pequeños ni para sus familias, es una auténtica "carrera de fondo", pues será dura y a la vez desconocida, necesitaremos resistencia, fortaleza, tesón, perseverancia, buenos profesionales y pedagogos al lado de los alumnos, directores de los conservatorios preparados en conocimientos y empatía, sabios oradores, observación minuciosa y tutelaje artístico, equipo de profesores que transmitan mucho amor, apoyo y que se lo sepan transmitir a las familias y muchas cosas más que iremos aprendiendo por el camino. Lo importante es seguir una hoja de ruta e ir de menos a más, no dudar, no vacilar, ni tan siquiera cuestionarnos nada o casi nada. Lo más sabio es dejarnos ir , que todo fluya con la más absoluta profesionalidad y que las familias vayan siendo formadas en esta tan bonita carrera artística que tan sublime éxitos nos deparará. Celia es un prodigio, es un talento, pero ahí fuera tenemos muchos más futuros músicos que nos esperan y que llegarán lejos en otras especialidades y debemos ayudarles a llegar porque ellos son y serán los referentes del futuro en orquestas, composición, dirección y gestión cultural, expertos técnicos y ministros de cultura, creadores de grupos de música y sobre todo hijos, padres y abuelos sabios, felices y seguros de sí mismos  que sabrán difundir que las carreras musicales son y serán el referente universal y laboral del futuro, presente en hospitales, colegios, universidades, empresas, entidades públicas y privadas, etc... El lenguaje musical es universal  "todos nos entendemos". @mundiario

 


 

Una jovencísma violonchelista es llamada la genio española en Salzsburgo
Comentarios