Iridiscente

Puesta de sol.
Puesta de sol.

Hay días: día azul, día rosa, día cetrino, día solferino, día pardo, día negruzco, día blanco... Si es Iridiscente es que muestra o refleja los colores del iris. / Relato literario

Desde hoy estaré en MUNDIARIO con una serie de relatos. Llega, pues, el primero. Porque hay días: día azul, día rosa, día cetrino, día solferino, día pardo, día negruzco, día blanco... Si es Iridiscente es que muestra o refleja los colores del iris.

Día azul

Hoy en la mañana cuando llegué a case lo vi. Era la primera vez que iba y creo que por eso preguntaba muchas cosas a la maestra. Yo me ubiqué atrás. Desde mi posición podía ver su cabello revuelto y sus dedos largos presionando el obturador de la cámara. Había una mesa con campánulas azules en un jarrón y un puñado de castañas como puntos de confeti regadas en la mesa. Traté de concentrarme en esa foto sin distraerme por el chico nuevo de la clase.

No supe su nombre.

Día rosa

Hoy descubrí que los colores tienen una temperatura. Mientras la maestra nos explicaba eso llegó Bernardo, el chico nuevo de la clase. Se sentó junto a mí y comenzó a garabatear algunas notas. Su caligrafía es horrible. Casi se necesita ser criptólogo para saber lo que anota. “¿Escribo muy feo, verdad?”, me dijo cuando notó que miraba su libreta. Me dio mucha pena y me giré hacia el otro lado. Creo que mi cara tenía muchas tonalidades de rojo.

Al final de la clase encontré una castaña tirada en la puerta del salón. La recogí. Me recuerda el color de los ojos de Bernardo.

Día cetrino

La muerte tiene color. Es un tipo de verde que se asemeja al de un cadáver. Hoy se murió mi gatita. Le hablé a Berna para que viniera a ayudarme a enterrarla. La verdad es que yo sola no me atrevía. Llegó en tres canciones de los Smiths.

La enterramos en el jardín y le pusimos una plaquita de madera que pintamos entre los dos. Al terminar salimos a dar una vuelta al parque.

Me sentí menos triste.

Día solferino

Hoy vi a Bernardo. Fuimos al cine y al salir me tomó de la mano. ¡El sol estaba furioso! Se veían estelas rosáceas por el cielo: la oscuridad estaba a punto de caer. Es mi momento favorito del día. Me hubiera gustado tener a Dulcinea en ese momento para tomar muchas fotos.

La cámara de Bernardo se llama Helena, sí, como la que inició la guerra en Troya por su hermosura. En verdad toma fotos muy bellas.

Día pardo

Hoy mi mamá avisó a la familia que nos íbamos de la ciudad. No tengo ánimos de tomar fotos. No quiero dejar de ir a mis clases y dejar de ver a Bernardo. No quiero dejar de ver los atardeceres en el parque. No quiero irme cuando apenas estaba llenándose mi vida de colores.

Día negruzco

He llegado a la conclusión de que mi tiempo se mide en colores y en fotos. Cada vez que veo a Bernardo en clase y salimos a practicar tengo que tomarle muchas fotos. Click: Bernardo sonríe distraído. Click: Bernardo tirado en el piso tratando de fotografiar a contra luz. Click: los ojos café de Bernardo mirándome como si no existiera nadie más en el planeta. Cada secuencia me recuerda lo que hicimos ese día, lo que aprendimos, lo que nos dijimos.

Él ya sabe que me voy de la ciudad.

Fuimos a tomar fotos al atardecer desde el mirador. Me dejó fotografiar un rato con Helena.

¿Se puede ser tan feliz y tan triste al mismo tiempo?

Día blanco

Hoy nos vamos por la tarde.

En la mañana vino Bernardo a dejarme algo: un álbum fotográfico para que lo llene con mis recuerdos. Eso me dijo. Tomé a Dulcinea y... ¡click!, el tiempo se detuvo en sus pupilas.

Es mi primer recuerdo. @mundiario