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MUNDIARIO

España enseñó al mundo a navegar: El IHCN inaugura "Historias Navales"

“España y Portugal enseñaron al mundo a navegar” y "La Historia de España es en gran medida su Historia naval", algunas de las conclusiones de la brillante inauguración de “Historias Navales”  en el Museo Naval de Ferrol 
España enseñó al mundo a navegar: El IHCN inaugura "Historias Navales"
Jornada de Historias Nvales
Jornada de Historias Nvales

María Fidalgo Casares

Doctora en Historia.

Las “Historias Navales” del Instituto de Historia y Cultura naval, se inauguraban con brillantez en el Museo Naval de Ferrol con “ La evolución del buque de guerra” por el Capitán de Navío Blanco Núñez 

Las jornadas fueron presentadas por el coronel de Infantería de Marina D.Juan López Lariño, Director del Museo Naval de Ferrol que se congratuló de abrir la primera de la que será una gran serie que se celebrará en todas las ciudades navales españolas.Las conferencias, en la "nueva realidad" que vivimos con el COVID,  aunque quedan descafeinadas al reducir aforos y aumentar distancias, la Armada realiza un notable esfuerzo por difundirlas  on line y a través de las redes sociales. Consiguen así llegar a mucho más público que el que hubiera podido caber en la mayor de las salas.

El primer Museo Naval

Blanco comenzó su disertación destacando el gran valor de los museos navales y militares. Incidió que al margen de la exhibición de sus piezas, se han convertido en archivos fundamentales de consulta y documentación para cualquier investigación rigurosa. Documentación, hoy muy bien clasificada y acccesible, que abarca también información gráfica y audiovisual.  En relación con el Museo Naval ,se remontó al gran proyecto museístico de 1792 que cristalizaría en el Museo Naval de 1843, en época de Isabel II. cuando se obligaría a que cuando se construyese un buque, se enviara un modelo al Museo, que, desde 1853, ya contaba con tres secciones: Biblioteca, modelismo y armas y utensilios de guerra.

 El conferenciante pidió disculpas ya que dado el gran  arco cronológico del tema para una sola jornada, no podía profundizar en él como se debería. Aclaró que hasta el siglo XVIII no existían planos de los barcos, y sus constructores eran carpinteros de ribera que seguían fórmulas heredadas de sus ancestros y por ello, para su estudio, se debía recurrir a la arqueología e interpretar cómo eran según las imágenes de la época. Cito las cartas de navegación, como la de Juan de la Cosa de 1500, en la que pueden observarse varias carabelas españolas y otras portuguesas. Carta, por cierto de un valor incomensurable al ser la primera representación del Nuevo Mundo.

Prosiguió hablando de la galera  “que se olía antes que se veía”, y que era como una gran trainera de 8 esloras por cada manga, en la que se reproducía el combate terrestre, sobre sus exiguas cubiertas, tras abordar y aferrarse a las enemigas mediante ganchos. Continuó con las galeazas - aumentativo de galera- cuyo éxito explicó mediante un hermoso gráfico de la batalla de Lepanto, destacando el hito estructural de construir dos castillos erizados de cañones, a proa y popa, que ayudaron a destrozar a la armada turca.

                              glorioso y el Rey                  

           Felipe vi ante " El último combate de El Glorioso" de Ferrer-Dalmau, la pieza más visitada del Museo Naval                                  

Entró el siglo XVII considerándolo el siglo de los galeones por el gran tráfico de Indias, tanto mercantes como de guerra. La mayoría fueron construidos en la cornisa cantábrica, y matizó que pudo existir un cierto monopolio que habría podido bloquear su construcción en Indias.  

A fines del XVIII el llamado navío de línea iría evolucionando hasta la perfección en Trafalgar. Blanco repasó los cuatro sistemas constructivos, el español de Gaztañaga, el “mal llamado inglés” o de Jorge Juan, el francés, o de Gautier, el de Romero Fernández-Landa, que construyó los tres puentes o “Ildefonsinos”, cuyo sistema fue finalmente fue mejorado por Retamosa.  Tuvo palabras de loa para el “Montañés” y el “Argonauta” los mejores en Trafalgar, hechos en Ferrol en 1795,  y avanzó novedades del navío de línea: cangreja de botavara en vez de latina, vergas dobles, rizos y velas con relinga de cable para capear. Una naves magníficas cuyo gran problema era la carencia de hombres para las dotaciones (por ejemplo se necesitaban 12 sirvientes por cañón, un navío de 70 cañones, 840 hombres, aunque fuese solamente la mitad, seguía siendo una cifra muy elevada)

Blanco no quiso olvidarse de Jorge Juan, uno de los temas en los que más ha trabajado en su tarea de historiador, y entre otros aspectos su dilema del porqué los navíos ingleses se reparaban más rápido que los españoles.

Entró en el siglo XIX, con el imprescindible Fulton y su primer vapor, que habría ocasionado la muerte del navío. Habló de los barcos con ruedas de paletas comprados para la primera guerra carlista y la aparición de la hélice que fue fundamental  ya que hizo de ese vapor el medio de propulsión marítima elemental hasta el diésel y el gas.

Presentación del ponente por El Director del Museo Naval

Presentación del ponente por El Director del Museo NavaJuan López Lariño. Foto M. Galdo 

Continuó con la aparición de los cruceros, torpederos, contratorpederos, destructores y acorazados, y con la revolución tecnológica que supuso la aparición del Dreadnaught (1905). Citó al ministro marqués de Molins, y su estímulo para la construcción de fragatas primero sin blindar, después blindadas, de la mítica Numancia, de la Tetuán, del Pelayo, primer acorazado construido en Tolón como lo había sido la Numancia, y del Reina Regente. En Ferrol no podía dejar de citar a Villaamil, y su Destructor, y al Furor y al Plutón, hundidos en Santiago, donde halló gloriosa muerte Villaamil.

El Capitán de Navío Blanco abordó de la llamada “joven escuela” de Francia, liderada por el almirante Aube: cuyo leit motiv era… llenar el mar de torpederos…”para aniquilar a Inglaterra". Prosiguió con el plan Maura-Ferrándiz, “la gran catarsis de la Armada Española” que tras el 98 se propuso recuperar la Marina. Un siglo XIX que finalizó con los encargos de barcos guerra a la industria naval privada, que derivará, en la citada Ley Maura/Ferrándiz, 1909, con el arrendamiento de los astilleros del Estado a la Sociedad Española de Construcción Naval. A partir de ahí las competencias entre Ferrol, que construiría los barcos grandes, Cartagena, los medianos y San Fernando, en principio, solo para fábrica de cañones. Se construyeron tres acorazados de poca velocidad, 8 cañones en 4 torres, las del centro en diagonal y ambas bandas, pero que podían ser apuntadas hacia la contraria, 22 torpederos, 3 destructores y 4 cañoneros.

Ya para finalizar en el siglo XX, se proyectó una película de las maniobras aeronavales de 1922 de gran interés  y continuó con pinceladas sobre el Dédalo, Elcano, el Méndez Núñez, los montajes Vickers de 152 mm, y explicó cómo el Zeppelin por su uso del hidrógeno había sido descartado.

Blanco quiso aclarar que en la II República, se había prescindido de la tecnología extranjera y apostado por los sumergibles tipo “D” (que no dejan de ser barcos que se sumergen para atacar). Alabó la serie de destructores tipo Sánchez Barcaiztegui y la de los cruceros A.Cervera, barcos magníficos, y nombró al Lazaga, Antequera , Audaz, Oquendo, las fragatas tipo  Baleares -que supusieron un gran avance tecnológico en varios campos para la entonces E.N. Bazán- las corbetas Descubierta, totalmente españolas.

Para terminar se centró en el grupo aeronaval, sus Harrier (que dieron otra proyección a la armada)  y el Plan Altamar en el cual Navantia fue la responsable de la construcción de las mejores fragatas (las F-100) del mundo, según la prensa especializada internacional..Cerró hablando del futuro inmediato de la Armada: los submarinos S80, y a medio plazo las F110.

españa f-110

Tras la intensa ovación, se dio paso a interesantes preguntas “on line” como el color en la obra viva (él añadió que a veces las cubiertas se pintaban también de rojo para que no destacara la sangre sobre ella y se refirió a las graves heridas provocadas por los astillazos provocados por las balas al impactar contra las maderas y cómo la calidad de la madera influía en ello). También se preguntó sobre la realidad de los portaaviones en España o la hipótesis de que los submarinos pudiesen haber evitado la derrota de Cuba.

José M. Blanco Núñez

El Capitán de Navío,r, José María BLANCO NÚÑEZ, (Ferrol 1945) es en la actualidad uno de los conferenciantes más apreciados y demandados del circuito histórico por aunar rigor, erudición y gran amenidad. Su última intervención antes del confinamiento fue dedicada a la  Gran Armada de 1588, mal llamada Armada Invencible, en la Universidad Pablo Olavide de Sevilla con gran éxito. Ha mandado las naves “Sil”,  “Diana”, “Cataluña” y “Patiño”. Especialista en comunicaciones, diplomado en Guerra Naval, Investigación. Militar Operativa (CIRO-París) y Altos Estudios Internacionales, Curso de Defensa de la OTAN y en el Instituto Superior Naval de Guerra de Lisboa. Estudios Avanzados de Historia Moderna por la Complutense..

Posee varias condecoraciones y Premios como el “Virgen del Carmen”(2013) “Marqués de Santa Cruz de Marcenado” (2017 o el “Almirante Ceballos” (2017). Coordinador y autor, de la “Historia Militar de España”y de varias obras individuales y colectivas. Académico de la Real Academia de la Historia, de la Marina de Portugal y de la Academia de las Ciencias y las Artes Militares. Destacan entre sus ponencias las dedicadas a Jorge Juan,  Ulloa, La expedición Magallanes- Elcano o Blas de Lezo.

museo-naval

Museo Naval de Ferrol 

Museo Naval de Ferrol 

El Museo Naval de Ferrol , actualmente dirigido por el Coronel de Infantería de Marina D.Juan López Lariño, es uno de los grandes reclamos turísticos de la ciudad. Cuenta entre sus fondos con más de 2.650 piezas relacionadas con la actividad de la Armada, su estrecha relación con Ferrol y la historia naval y marítima de España. Posee  una extensa colección de anclas, considerada de las mejores del mundo.Entre los modelos conservados en sus salas sobresale la fragata Santa María Magdalena, de 34 cañones, botada en 1773 en Ferrol. Partes de su casco, así como numerosos objetos, instrumentos náuticos y armas rescatados de su pecio, se exponen hoy en las salas del museo. Otros modelos de gran interés son el del buque-escuela Galatea y el del navío San Carlos Real de España. Además, cuenta con una amplia colección de modelos de embarcaciones de pesca y cabotaje.

El Instituto de Historia y Cultura Naval 

El Instituto de Historia y Cultura Naval (IHCN) es responsable de la protección, conservación, catalogación, investigación y divulgación del patrimonio histórico de la Armada: asuntos relacionados con la historia naval, las tradiciones, el patrimonio material e inmaterial, las manifestaciones artísticas relacionadas con la mar o la Armada y la protección del patrimonio acuático sumergido.

 Tras la Conferencia de Blanco Núñez, la serie de Historias Navales continuará el martes 15 de septiembre y en directo a través del canal YouTube Armada Española. Jose María Moreno Martín, impartirá  "Una expedición cartográfica por el Museo Naval."  y la presentación correrá a cargo del Vicealmirante Marcial Gamboa Pérez-Pardo, Director del Museo Naval.

En relación con el auge reciente del interés de la Historia Naval en el gran público, el Capitán de Navío Blanco Núñez  quiso señalar la importancia del Museo Naval, -su gran especialización y la valía de sus piezas- , la labor del Instituto de Historia y Cultura naval, y sobre todo la evidencia de que es incomprensible desgajarla de la Historia de España, porque “España  y Portugal enseñaron al mundo a navegar” y la Historia de España es, en gran medida, su Historia Naval”[email protected]