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Henri Michaux: El misterio y enigma de la creatividad

Al introducirnos mínimamente en la biografía-obra de un autor, intentamos comprender algo de la carne-mente-alma humana, algo de la humanidad, algo de todos nosotros, algo solo de una persona, algo de la colectividad, algo del presente, algo del pasado, algo del futuro.

Henri Michaux: El misterio y enigma de la creatividad
Dibujo de Henri Michaux
Dibujo de Henri Michaux

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Jesús Millán Muñoz

Jesús Millán Muñoz

El autor, JESÚS MILLÁN MUÑOZ, escribe en MUNDIARIO. Es licenciado en Filosofía. Funcionario. Es autor de ‘Cuadernos o Ensayos o Soliloquios o Enciclopedia filosofía’. @mundiario

Henri Michaux, Namur, Bélgica, 1899, Paris, Francia, 1984. Realizaremos algunas catas en su pensar-sentir-actuar:

- Fue una persona-autor que intentó interrelacionar mundos, que todavía nos parecen distintos: la poesía, la mística, la filosofía, hoy lo plantearíamos como la espiritualidad, la metafísica, la filosofía, la literatura, el arte plástico...

Aunque en la búsqueda de uno mismo y de la realidad, no están permitidos todos los instrumentos, es decir, estos tienen que ser sanos biosanitariamente, sanos moralmente. Quizás, en estos dos siglos, los autores, por ir un poco más lejos, por ver un poco más allá o más dentro, algunos, más de algunos, hayan utilizado métodos e instrumentos no correctos, no convenientes, no adecuados, no morales, ni sanitariamente adecuados. Cosa que quizás haya tenido repercusión en otros estratos de la sociedad, que han copiado, lo que no deberían de haber copiado.

- Michaux intentó unir, utilizar dos artes diferentes, esencialmente la poesía y la pintura, el dibujo-pintura como me gusta utilizar este concepto. Dentro de las artes, existen muchas artes, dentro de las artes plásticas o dentro de la literatura. Pero que se centrase, en la poesía, sin negar los aforismos, sin negar los libros de viajes, reales o imaginarios, o se centrase en el dibujo y pintura. Nos está dando una referencia de lo que busca, diríamos, el instante, para intentar progresar en el conocimiento y el autoconocimiento.

Creo que acertó, en ser consciente, que el autor, sea el género o arte o saber o ciencia en el que horade y siembre, el autor tiene que estar siempre en quinto lugar detrás de la producción cultural a la que se dedique. El autor es secundario, puede que sea primario en el acto de hacer-buscar-crear-investigar, pero también interviene el momento y la sociedad y la herencia cultural.

 El autor, solo puede ser profundo si puede ir por la calle y los bares y los jardines, y quedarse mirando de forma anónima y nadie lo reconozca. Porque cuándo lo reconozcan, las personas, cambian la pose y cambian la figura y cambian la forma de hablar y cambian los temas. El autor se vuelve importante, y ya no puede oír-escuchar-entender-comprender al pueblo. Y en el pueblo está la sabiduría trascendental que nos riega desde hace milenios, en lo bueno y en lo menos bueno…

- Captar el mundo con las sensaciones-percepciones, pero después intentar de alguna manera hacer una teoría del mundo. La sensación se convierte en concepto, quién sabe si el concepto en sensación.

Quizás, la función del poeta-pintor-filósofo-teólogo-científico-matemático, sea siempre la misma, mostrar y demostrar el mundo, mostrar algo del mundo, interior o exterior, y si es posible, en un movimiento sucesivo y posterior, demostrar algo de ese mundo. Mostrar y demostrar en un eterno baile metafísico entre palabras y colores y sonidos y tactos y sabores y movimientos y olores… Con pequeñas cosas, un olor o un sabor o una palabra o una idea crear un mundo, intentar velar-desvelar-revelar un mundo-cosmos-microcosmos-macrocosmos…

- Michaux, creo que como un autor del siglo veinte, da lo mismo el arte o saber que se dedique, intenta unir extremos, los oriental y lo occidental, lo actual y lo primitivo, lo de ayer y lo de hoy. Es secundario que la argamasa sea con palabras, sea con sonidos, sea con sabores, sea con líneas o colores, sea con o con… Es como si la humanidad está buscando la síntesis de todas las culturas y civilizaciones, es como si la humanidad después de soportar dos guerras mundiales y una guerra fría, siempre teniendo sobre la cabeza el peligro NBQ, se diese cuenta, intuyese que hay que intentar recoger de todos los continentes geográficos, de todos los continentes culturales, de todos los continentes metafísicos lo mejor, para crear una especie de “supracultura mundial”, dónde todos los humanos puedan vivir-existir-ser-estar, y no existan ya más, razones culturales-filosóficas-ideológicas-económicas-políticas para formar una tercera guerra mundial, que ya posiblemente sería la última, porque nos extinguiríamos…

Para terminar habría que recordar que solo tenemos un cerebro y un cuerpo y una mente, y que hay que cuidarla y cuidarlas, hay que llevar una vida sana, sana moralmente, sana biológicamente, sana psicológicamente. Y que la salud física-psíquica-moral-espiritual, es absolutamente necesaria. Y es la primera condición, y después, eso sí, después y al mismo tiempo, con esa salud, investigar con medios e instrumentos correctos el interior y el exterior. Muchas personas se han perdido en estos dos últimos siglos, muchos artistas y autores de todas las especialidades, por no llevar una vida sana, al utilizar substancias no correctas. @mundiario