Guilherminia Suggia fue una de las mejores violonchelistas del mundo

Guilherminia Suggia. / interlude.hk
Guilherminia Suggia. / interlude.hk
Una virtuosa que a los 12 años ya era la principal violonchelista de la orquesta local, Orpheon Portuense, de Oporto. Fue la primera mujer en hacer carrera como solista y tocar el instrumento como los hombres.
Guilherminia Suggia fue una de las mejores violonchelistas del mundo

Durante un tiempo, Guilhermina Suggia y Pau Casals fueron considerados los mejores violonchelistas del mundo. Ocurrió a comienzos del siglo XX, cuando ambos compartían ensayos, escenarios y vida. Antes de esa unión, el talento de Suggia ya había sido reconocido fuera de las fronteras de Portugal, su país natal. En 1903, cuando era una joven de 18 años, un artículo publicado en el diario español El Globo la había destacado dentro las damas de la nobleza portuguesa describiéndola como una "violonchelista notable".

Lo más destacado de Suggia fue su carácter extraordinariamente avanzado a los tiempos que corrían. Como ya sabemos, el chelo se toca con las piernas abrazadas al instrumento. Pero, a finales del XIX y primeros del XX, las mujeres debían tocarlo apoyándolo en la parte exterior de las piernas, ya que hacerlo como los hombres era considerado indecoroso. Guilhermina Suggia, sin embargo, fue la primera solista de chelo que hacía sonar el instrumento como lo hacían sus compañeros masculinos.

Y no solo eso, sino que tenía tanto talento que era considerada una igual a Pau Casals. Pero el machismo de la época la convirtió en la “alumna” del maestro, y no en una colega de nivel parecido, como realmente era. Por eso hay muy pocas grabaciones de esta excepcional música.

Fue tal su talento, que Guilhermina Suggia consiguió ser reconocida en un mundo tan machista como el de la música clásica. Uno de los episodios que demuestran lo buena que era se produjo en Alemania, donde también fue pionera al ser la primera mujer solista que actuó en la sala Gewandhaus de Leipzig y la persona más joven en conseguirlo. Ese día, tras ejecutar el Concierto de Volkmann, el público aplaudió de tal forma que la organización tuvo que saltarse sus estrictas normas y permitir que repitiera la pieza completa a modo de bis.

Guilhermina vivió en Londres durante mucho tiempo, donde fue adorada como músico y donde  tuvo muchos amantes, un hecho que no ocultó, como hubiesen hecho otras  mujeres de esta época inundada de prejuicios. 

La II Guerra Mundial apartó a Suggia de los escenarios, pues se prestó voluntaria de la Cruz Roja para atender a los soldados ingleses. Tras la contienda, volvió a la música y a Oporto, donde se dedicó a su otra pasión: dar clases. Dicen que era severa y apasionada, pero iba a los conciertos de los jóvenes y se levantaba a aplaudir y vitorear como una más.

Guilhermina Suggia murió en Oporto en 1950 con 65 años de un cáncer de hígado. Tras 37 años de silencio con su maestro y amante, ya muy enferma y antes de fallecer, escribió a Casals con el ánimo de que se volvieran a ver, pero eso nunca llegó a ocurrir, la distancia, la indiferencia y el gran dolor que dijo Casals que le produjo la relación,  rompieron todo vínculo de cariño de él hacia ella. Nunca acudió a verla. @mundiario

Guilherminia Suggia fue una de las mejores violonchelistas del mundo
Comentarios