La fiesta de Todos los Santos

Todos los santos. / Wikipedia.
Todos los santos. / Wikipedia.
La jornada de festividad de todos los Santos comienza y acaba con el cariño y memoria que se guarda hacia los seres queridos, aquellos que ya no forman parte de la vida terrenal.
La fiesta de Todos los Santos

El día 1 de noviembre, con la fiesta de Todos los Santos, la Iglesia Católica desde el siglo VIII honra a los santos, conocidos y desconocidos, que no tienen una fiesta propia en el calendario litúrgico y recuerda que Dios nos llama a todos a la santidad, porque todos podemos ser santos sin necesidad de realizar milagros, sino simplemente haciendo las cosas habituales extraordinariamente bien, con amor y por amor a Dios, siendo conscientes de que se nos van a presentar algunos obstáculos como nuestra pasión dominante; el desánimo; el agobio del trabajo; el pesimismo; la rutina y las omisiones.

Si bien muchos santos canonizados celebran con su propio día en día en particular, los santos que no han sido canonizados no tienen un feriado particular. El día de Todos los Santos reconoce a aquellos que han alcanzado el cielo, pero su santidad es conocida solo por Dios. Así, la Iglesia celebra fiesta solemne por todos aquellos difuntos que, habiendo superado el purgatorio, se han santificado totalmente, han obtenido la visión beatífica y gozan de la vida eterna en la presencia de Dios. No se festeja solo en honor a los beatos o santos que están en la lista de los canonizados y por los que la Iglesia celebra en un día especial del año; se celebra también en honor a todos los que no están canonizados pero viven ya en la presencia de Dios.

La jornada de festividad de todos los Santos comienza y acaba con el cariño y memoria que se guarda hacia los seres queridos, aquellos que ya no forman parte de la vida terrenal. Se les dedican oraciones, se les visita donde están enterrados sus cuerpo y se les manda paz. Se hacen oraciones llenas de amor y esperanza hacia ellos. En el gozo único de esta festividad, la Iglesia Santa, todavía peregrina en la tierra, celebra la memoria de aquellos cuya compañía alegra los cielos, recibiendo así el estímulo de su ejemplo, la dicha de su patrocinio y, un día, la corona del triunfo en la visión eterna de la divina Majestad.

Santo es aquel que ha llegado al cielo, algunos han sido canonizados y son por esto propuestos por la Iglesia como ejemplos de vida cristiana. La comunión de los santos, significa que ellos participan activamente en la vida de la Iglesia, por el testimonio de sus vidas, por la transmisión de sus escritos y por su oración. Contemplan a Dios, lo alaban y no dejan de cuidar de aquellos que han quedado en la tierra. La intercesión de los santos significa que ellos, al estar íntimamente unidos con Cristo, pueden interceder por nosotros ante el Padre. Esto ayuda mucho a nuestra debilidad humana. Su intercesión es su más alto servicio al plan de Dios. Podemos y debemos rogarles que intercedan por nosotros y por el mundo entero.

Aunque todos los días deberíamos pedir la ayuda de los santos, es muy fácil que el ajetreo de la vida nos haga olvidarlos y perdamos la oportunidad de recibir todas las gracias que ellos pueden alcanzarnos. Por esto, la Iglesia ha querido que un día del año lo dediquemos especialmente a rezar a los santos para pedir su intercesión. Este día es el primero de noviembre. Este día es una oportunidad que la Iglesia nos da para recordar que Dios nos ha llamado a todos a la santidad, pudiéndose aprovechar esta celebración para hacer un plan para alcanzarla y poner los medios para lograrlo. @mundiario

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