Fernando de Castro y la Enseñanza de la Mujer en España

FERNANDO DE CASTRO PAJARES
El pedagogo Fernando de Castro Parejo.

La Asociación para la Enseñanza de la Mujer del siglo XIX llegó a desempeñar un importante papel en el mundo, quizá no suficientemente reconocido al pedagogo leonés Fernando de Castro.

Fernando de Castro y la Enseñanza de la Mujer en España

Releyendo a José Martínez Ruiz, Azorín, o mejor dicho disfrutando con su libro: Clásicos y modernos, de 1913. Un libro lleno de curiosidades y saberes, que apenas importa en este mundo virtual lleno de smartphones, tablet, y demás artilugios electrónicos modernos por lo que vemos el mundo, pero no estudiamos ni aprendemos nada. Leo en el capítulo 16 (la numeración es mía) del libro de Azorín una semblanza del pedagogo Fernando de Castro (1814-1874), que proyectó crear una religión, que fuera laica, de acuerdo a la doctrina positivista del francés Augusto Comte (1798-1857) cuya eslogan filosófico consistía en la triada: Altruismo, Orden, Progreso. De Castro fie un filósofo contrarrevolucionario que en pleno Romanticismo se enfrentó a las ideas de Voltaire y Rousseau, a los que acusaba de ser los instigadores de la revolución Francesa.

 De Castro abandona el catolicismo y adopta el protestantismo de la Reforma luterana, por lo que se le consideró un renegado. Con los conocimientos religiosos  pretendía  formas una religión comparada, es decir una mezclada, tomando de cada una su más eficaces leyes o dogmas, y además pretendió crear un santoral y sus fiestas corresponde, cuyo nombres, serian Descarte, Miguel Ángel, San Francisco de Asis…etc.  

Fernando de Castro fue fraile franciscano de la reforma de los Descalzo de gran rigor y austeridad en la vida conventual, dice Azorín elaboró una pócima de hierbas aromáticas para lavar los pies a los religiosos que llegaban del camino. Castro abandonó el convento y adopto la vida secular (que no son sacerdotes), en el Seminario de San Froilán de León fue catedrático y vicerrector. El 15 de mayo de 1837 fue ordenado diácono y antes de ser sacerdote es nombrado profesor de Filosofía 1837-1840, Posteriormente llegó a Madrid en 1844 donde fue capellán de la Reina Isabel II, fue catedrático en el Instituto de san Isidro y es autor de El Quijote para todos y El Quijote de los niños. Libros que no existen forma de encontrarlos, salvo que se encuentren en la Sala Cervantes de la Biblioteca Nacional. Pero se le reconocer como precursor de la enseñanza de la mujer en el siglo XIX.

La curiosidad me lleva a ampliar la biografía de Fernando Castro, y con gran satisfacción y asombro, y encuentro y leo:

Fernando de Castro Pajares nació Sahagún, provincia de León, el 30 de mayo de 1814  y falleció en Madrid el 5 de mayo de 1874, menor de once hermanos, quedó huérfano de madre a los doce años, fue un exfraile franciscano y sacerdote secularizado, filósofo krausista, pedagogo español, impulsor de instituciones para la enseñanza universitaria de los pobres y mujeres o para la abolición de la esclavitud. Fundador de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer.

Se formó como doctor en teología y ocupó los cargos de catedrático de la Facultad de Filosofía, catedrático de Historia de la Unversidad Central de Madrid y su rector desde 1868 hasta 1870. Fue además vicerrector del seminario de León, capellán de honor de la Reina, académico de la Historia, senador y caballero de la Real Orden de Carlos III. El 1 de diciembre de 1869 inaugura la docencia de Institutrices en la Escuela Normal Central de Maestras, incluyendo dichas enseñanzas al año siguiente en la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, de la que fue su primer presidente. 

Creó escuelas gratuitas para niños/as y adultos, clases nocturnas para obreros y las Conferencias Dominicales para la educación de la mujer, germen de la mencionada Asociación, y posteriormente creó el Ateneo de Señoras y la Escuela de Institutrices. Se le considera  precursor de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, que fue fundada en 1870.  

Fernando de Castro (según el Diario de León de 02-01-2005) perdió la calle con su nombre con la que le honró la II República -actual Roa de la Vega- durante el Franquismo bajo la acusación de ser "un clérigo renegado". Con estas dos palabras, el Ayuntamiento de León tachaba, a golpe de decreto, los méritos intelectuales de una de las figuras fundamentales del krausismo en España, que se destacó por su labor a favor de la educación de las mujeres en un tiempo en que el género femenino tenía vetado el acceso a la enseñanza secundaria y, por supuesto, a la Universidad. Actualmente, y cuarenta y años después, en 2004 el Ayuntamiento de León recuperado el nombre en el bulevar 17 de León.

NOTAS

1. El krausismo es una doctrina que defiende la tolerancia académica y la libertad de cátedra frente al dogmartismo. Debe su nombre al pensador alemán Friederich Krause (1781-1832). Esta filosofía tuvo gran difusión en España, donde alcanzó su máximo desarrollo práctico gracias a la obra de su gran divulgador de la Institución Libre de Enseñanza. @mundiario

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