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MUNDIARIO

Fernando Alonso: “Lo que me motiva es contar mis propias historias”

“Lo de iniciarme en el cine fue un poco de casualidad. Estaba terminando la universidad y yo, por aquel entonces, ya era muy aficionado al Séptimo Arte.”, comenta Alonso.

Fernando Alonso: “Lo que me motiva es contar mis propias historias”
Fernando Alonso. / Cedida
Fernando Alonso. / Cedida

Ada Soriano

Poeta y escritora.

Atrevimiento, primer largometraje dirigido por Fernando Alonso, se basa en el corto Divorcio Expres que el cineasta alicantino realizó pocos años atrás para crear una trama compleja y ambiciosa que se presta a numerosas interpretaciones, como puede ser la crítica al mundo depredador de la industria del cine. La película es asimismo un claro homenaje a Hitchcock, Nolan o Agatha Christie, entre otros, a través de un hábil manejo de los topos cinematográficos.

Me ha parecido bastante original la idea de fusionar el metacine con el lenguaje fílmico tradicional y la coexistencia del thriler, la comedia negra y la sátira. En Atrevimiento también destacan el sonido excelente, la iluminación bien lograda y los diálogos verosímiles, lo cual no es de extrañar ya que Fernando Alonso tiene publicados dos libros de poesía.

Fernando Alonso ya logró una fusión entre palabra e imagen en su libro de poesía ResiduARTE (2006), en el que conviven con la poesía, la fotografía y el vídeo. Y es que este libro muestra una poesía visual e intersensorial cuyo objetivo es “Nutrirse de los escombros y del material de derribo como metáfora ineludible del desaliento interior” donde no falta una “Historia de amor condicionada por una profecía bíblica”: “Antes de que el teléfono suene/ tú me negarás tres veces/ mi derecho a amarte”.

Fernando Alonso y Frías nació en Alicante en 1974. Es licenciado en Sociología por la Universidad de Alicante. De espíritu emprendedor, creativo, multidisciplinar y autodidacta, sus múltiples inquietudes artísticas le llevaron a adentrarse en terrenos como la poesía, la novela o la cinematografía, entre otros. En 2005 edita su primer poemario Cenefas de incomprensión, publicado por la Diputación de Alicante a través del Instituto de Cultura Juan Gil-Albert. En 2009 ve la luz ResiduARTE, su segundo poemario, editado en formato libro-disco.

Esta entrevista la he realizado junto al poeta y escritor José Luis Zerón Huguet porque, al igual que yo, ama el cine.

Atrevimiento.

— Fernando, aunque creo que se te conoce más como cineasta, tú empezaste tu andadura creativa escribiendo poesía.

Bueno, la verdad es que empecé escribiendo canciones. Estaba muy influenciado por cantantes como Joaquín Sabina y grupos como Radio Futura o 091, entre otros, que desde la música rock hacían grandes canciones cuidando mucho sus textos. Conseguí montar mi propia banda de rock junto a cuatro buenos amigos, en la cual componíamos nuestras canciones. Yo ejercía de letrista y de cantante. Hasta que llegó un momento en que empezó a saberme a poco y decidí dar el paso a la poesía. Primero con rima (porque era a lo que estaba acostumbrado, ya que las canciones que escribía eran rimadas) y tiempo después, ya sin rimar, que es como me gusta y como entiendo la poesía ahora. También he escrito mucha prosa, tocando géneros como la novela, el relato corto y el guion cinematográfico

— Llama la atención tu segundo poemario, ResiduARTE, editado en formato libro-disco. Tú mismo dices que “es una obra de poesía visual e intersensorial”. En mi opinión, en este libro confluyen tus dos grandes pasiones: el cine y la poesía.

Sí, en cierta manera es así. Es un poemario muy experimental. Quería lograr una fusión entre la imagen y la palabra. Mi intención inicial era hacer un libro e ilustrarlo con fotografías. Después se me ocurrió la idea de recitarlo y que eso quedara grabado en un dvd, pudiéndose ver las imágenes de los poemas también en la televisión gracias a este formato. Por último, decidí añadirle vídeo al proyecto y lo acompañé con poemas nuevos y muy “inmediatos”, casi in situ. Hace más de 10 años de este proyecto y los medios con los que contaba eran muy escasos, así que se hacía lo que se podía (en el audiovisual la técnica siempre es un factor limitante). En cualquier caso, pretendía que los vídeos tuvieran un carácter y una textura “casual”, como de encuentro improvisado, próxima al documental, podría decirse. Hubo luego mucho trabajo de edición de imágenes con el ordenador en casa. Eso sí, seleccionando el material bueno y dándole el ritmo adecuado a la edición.

— ¿Cómo te iniciaste en una aventura tan arriesgada como es el cine? ¿Cuál fue tu primer rodaje?

Lo de iniciarme en el cine fue un poco de casualidad. Estaba terminando la universidad y yo, por aquel entonces, ya era muy aficionado al Séptimo Arte. Coincidí en algunos talleres y cursillos con gente que ya había rodado sus propias obras, y empecé a conocer de esa manera cómo era hacer cine “desde dentro”. Mi primer corto fue en el año 1999, se titulaba “Parking”. Se rodó completo, pero no se llegó a montar. El primer corto realmente terminado y estrenado fue “Nadie en el mundo”, allá por el año 2002. Después me embarqué en ResiduARTE y luego han venido otros trabajos.

— ¿Alguna vez has codirigido?

No, ni creo que lo haga. No me gusta esa fórmula, aunque nunca se sabe… Tampoco he dirigido un guion que no haya escrito yo, ni tengo intención de hacerlo. Lo que me motiva es contar mis propias historias. Aunque nunca puede decirse “de este agua no beberé”; siempre puede darse alguna excepción, claro. En el arte siempre hay que estar abierto a lo que pueda surgir… Pero en principio no es la idea que llevo.

— Atrevimiento, tu primer largo, es un thriller complejo donde nada es lo que parece, pero también es una dura crítica a la industria del cine…

La verdad es que hay bastante crítica, algunas veces más soslayada y otras más explícita. No solo es al mundo del cine, también es perfectamente extrapolable a cualquier otro ámbito. Pero sí es verdad que, al estar ambientada dentro de ese sector (es cine dentro del cine, los protagonistas trabajan en ese ramo), pues las críticas a esa industria son mucho más evidentes, no se puede negar.

— ¿Qué tiempo te llevó lo que comenzó siendo un proyecto?

Digamos que unos cuatro años. Hay que contar todo el proceso de escritura de guión, preproducción… Y luego todo lo que viene después. Han sido diferentes etapas; algunas más intensas que otras.

— ¿Se presentaron inconvenientes durante el rodaje? ¿Has recibido algún tipo de financiación?

¿Inconvenientes…? Prácticamente a diario. Esto es una carrera de obstáculos y no hay día que no surja uno. Y durante el rodaje, más aún. Yo siempre digo medio en broma que, si vuelvo a vivir otro rodaje como el de Atrevimiento, no lo supero, me voy directo a la tumba (risas). Bueno, quizá eso sea un poco exagerado, pero fue muy duro. Eso sí es verdad. No, no he contado con ningún tipo de financiación, subvención pública o ayuda, tampoco privada. He arriesgado mi dinero en mi proyecto, como buen emprendedor.

— ¿Qué se entiende por cine independiente? Tú afirmas que Atrevimiento es “indie total”.

Sí, precisamente por eso. Ser independiente es, como dice la palabra, no “depender” de nadie. Hay mucho cine que se vende como independiente y no lo es. En mi caso sí que existe una independencia al cien por ciento, por eso lo del “indie total”, para desmarcarme de esos otros casos. Con eso no quiero decir que sea mejor ni peor, pero es una realidad y conviene aclararlo. No se puede pretender ir de “independiente por la vida” y luego manejar presupuestos de casi un millón de euros, promoción de organismos públicos y muchas cosas más. Insisto, no lo critico, pero hay que llamar a cada cosa por su nombre.

— ¿Cuáles son tus referentes cinematográficos? ¿Y poéticos?

Soy muy ecléctico, bebo de muchas fuentes. En cine, Clint Eastwood y David Cronenberg siempre han sido dos grandes referentes para mí. También te podría citar a Stanley Kubrick o Peter Weir… Y luego, muchos títulos. A veces te quedas más con películas sueltas, es difícil identificarse con un autor concreto, y más con los tiempos que corren, que cada vez cuesta más distinguir señas de identidad o de autoría en una peli. Hay muchos directores de los cuales adoro unas cuantas películas suyas y, otras no tanto. Respecto a referentes poéticos te digo lo mismo: pico mucho de aquí y de allá. Me gusta descubrir voces poco conocidas, poetas cercanos, de la tierra, autores que descubro en recitales y luego los leo más despacio. Sí que me causaron cierta influencia en su momento autores cercanos al llamado realismo sucio como pueden ser Charles Bukowsky, Roger Wolfe o Karmelo Iribarren, del que ahora estoy terminando de leer una antología, precisamente. Pero me gusta variar. Mi poema favorito es “La aurora de Nueva York” de Lorca, con eso te lo digo todo. Y sigo buscando la poesía en las canciones de artistas como Aute, Sabina, Diego Vasallo, Leonard Cohen y tantos otros, con una gran trayectoria discográfica a sus espaldas, que hacen poesía con sus letras, pero también con libros de poemas publicados. Me parece fascinante esa dualidad.

— Por último, quiero preguntarte por tu nuevo libro de poemas. Has anunciado que se editará este año.

Si, efectivamente. Esa es la idea que tenemos. En junio publicaremos el guion de Atrevimiento junto con el estreno de la película y su lanzamiento en Blu- ray - dvd. La idea es que la gente pueda disfrutar de la película desde una doble vertiente, la cinematográfica y la literaria; que se disfrute viéndola, pero también leyéndola. Hemos lanzado una campaña consistente en regalar el guion a todo el que pague por ver la peli en una sala de cine. Es una idea pionera en España, y refuerza esa importancia que yo le doy al guion en mis películas. La llevaremos a cabo en las sesiones que nos sea posible. Y después de eso, de cara a final de año, creo que puede ser un buen momento para editar Noches a pie de lágrima, un poemario (que incluye tres) de casi doscientos poemas, y que supone el resumen de muchos años de trabajo poético. Creo que ha llegado la hora de que esos poemas vean por fin la luz.