Del Eo a la Florida, los Donlebún

Del Eo a la Florida, los Donlebún. / Autor.

Las Xunqueiras del Eo y los Everglades, tienen en común con ser marismas o cañaverales, además de ser incursionadas por unos célebres vecinos, los Donlebún.

Las Xunqueiras del Eo y los Everglades, tienen en común con ser marismas o cañaverales, además de ser incursionadas por unos célebres vecinos, los Donlebún.

Canta al oído en una caracola rosada del caribe. Sopla sobre una familia, de navegantes, armadores y constructores de buques. Gobernadores de la Florida, que hicieron las primeras incursiones a lo es Carolina del Norte o Georgia, defendieron al que consideran "último rey de Irlanda", plantaron por primera vez el maíz en Europa y dieron la estocada de muerte al corsario más famoso de todos los tiempos, Sir Francis Drake.

El mar isleño es "un país de agua", decía el Nobel colombiano García Márquez, también un poquito gallego por su abuela Tranquilina. Pensamos que la relación de Ribadeo con el Caribe es cercana e indiana, pero se remonta a tiempos pretéritos. Sus barcos surcaron aguas turquesas... desde los echados y hechados en sus astilleros en el XVI hasta los de la Casa Bengoechea del XIX.

En la primavera de 1513, Ponce de León arribó a una península, vio aquellas flores y decidió llamarle La Florida. Años después se preocupan y ocupan de ella. En 1565 Pedro Menendez de Avilés fundó San Agustín, la ciudad más antigua de América del Norte. El asturiano era el cuarto Adelantado de la Florida y se convertiría en su primer gobernador. Con él estuvieron dos paisanos y parientes de la Ribera del Eo, sabios en el arte de singlar, Sancho Pardo Osorio y Gonzalo Méndez de Donlebún.

El primer mapa de la Florida, se publicó en 1584, era de Hernando de Chaves, hijo de Alonso de Chaves, piloto y cosmógrafo autor de "Espejo de navegantes". Obra rencontrada fortuitamente en 1835 en terreno lucense, tras el desmantelamiento de los jesuitas de Monforte de Lemos. Ventura que unía de nuevo lo asturgalaico con Penísula de la Flores.

Sancho Pardo de Donlebún (1537-1607), general de los mares y defensor del último rey de Irlanda.

El capitán Sancho Pardo Osorio, pertenecía a dos potentes familias de ambos lados del Eo. Del Asturiano los Donlebún, y del gallego los Pardo de Cela. Nieto de Juan Méndez Pardo de Donlebún, bisnieto de Gonzalo Menéndez de Donlebún y de Elvira Ares Pardo de Cela Montenegro, sobrina del famoso mariscal Pedro Pardo de Cela. Su tatarabuelo fue el primero en auto denominarse Donlebún en relación a su lugar de orígenes en Barres (Castropol).

Era hijo de Ares Pardo de Cela Donlebún y de María Lanzós Osorio y Ron, de una importante casa lucense. Su padre estuvo al servicio de Carlos V, como Alcayde de A Coruña, cargo que le permitió enriquecerse. Compró en 1537 el Coto de Figueras a los Condes de Altamira, allí asentó la fuerza familiar en una Torre- Palacio, donde 30 años después fundó mayorazgo.

Sancho sintió el sonido salado de la llamada del mar. Adolescente se embarcó al mediterráneo, peleando con turcos en Yebra y corsarios moros , anduvo por el mare nosturm como 15 años y no volvería a pisar suelo hispánico hasta 1567.

Se haría Alcayde del Castillo de Bayona. Imitando en cargos militares portuarios, a su tío-tatarabuelo, Pero Pardo de Cela, Alcayde de la Fortaleza de Viveiro, y a su padre en A Coruña. Desde la plaza bayonesa prestará apoyo para la toma del trono de Portugal en 1580.

Una nueva misión lo lleva a las islas del norte. Hacia 1588 construye en Castropol barcos de su propiedad para participar en la invasión a Inglaterra con la Felicísima Armada. Se consolida como gran nauta, como recompensa lo bautizan General de la Armada en Galicia en 1590. Participa activamente en Rebelión de Tyron (1594-1603), donde se alía con los irlandeses, protege a su líder Hugh O´Neill, quien a final de la Batalla de Kinsale en enero de 1602, remata desembarcando en A Coruña y rememorando la leyendas que unían a la isla Irlandesa y Galicia.

Sancho es nombrado en "The Early history of Cuba, 1492-1586" por la periodista Irene Aloha Wright, editado por Macmillan en 1916. Así como en otras publicaciones internacionales, que denotan su relevancia en el mundo angloparlante. Méritos no le faltan, acompañó a Avilés como Adelantado de la Florida y Gobernador de Cuba en 1572. Y se convertiría en guardián de las aguas entre la península ibérica e Inglaterra, erigiéndose como una de las principales resistencias y embates. Fue una cañón humeante, espada afilada o almorrana anal.

Las mismas aguas que lo elevaron se lo tragaron en 1607, junto a 600 almas, frente a Lisboa, mientras navegaban hacia las Islas Terceiras las de Azores y de aquí a Nueva España. A su muerte lo sucederán hasta 4 Sancho Pardo, caballeros de Santiago, orgullosos de su legado, el quinto de este nombre falleció sin descendiente legítimo, abriéndose un litigio que duró de 1683 a 1688.

Gonzalo Méndez de Cancio y Donlebún (1554-1622), remató a Drake e introdujo la plantación de maíz en Europa.

Nació en Castropol, que agrupaba por entonces otros ayuntamientos del occidente asturiano. Hijo de Diego de Cancio Donlebún y María Méndez. Nieto de Suero de Cancio, señor de la casa de Villar de Aldeguer , este tataranieto de Pedro Méndez de Cancio, Señor del Castillo de Cancio. Historia que sabemos en 1957 por Nicandro de Cancio y Rafael García-Barbón, presidente del "Instituto Cubano de genealogía y heráldica". Los Cancio eran de las montañas lucenses de Burón, los Donlebún del Eo y los Méndez de origen astur.

Gonzalo se casó en 1586 en la mitra mindoniense, con Magdalena de Luaces y Miranda, hija de Luis de Luaces, Señor de Lagoa. Regidor que celebró la primera fiesta del árbol del mundo en 1569. La admiración por la vida vegetal debía de estar presente en ellos, pues a su vuelta de América en 1604 traen consigo exóticos y valiosos enseres Entre ellos dos cobres de maíz, que plantaron en sus propiedades asturgalaicas, de Mondoñedo y Tapia de Casariego, convirtiéndose en 1605 en la primera cosecha en Europa. Anécdota aflorada por el historiador Fermin Bouza Brey, quien sacó a la luz un documento datado de 1730, encontrado en la parroquia, San Juan de Prendonés (El Franco) y redactado por el sacerdote Francisco Villaamil.

Cancio Donlebún se inició en el arte de marear con su pariente Sancho Pardo, con él viajó en 1572 a América. Tres años después tenía su propia embarcación, el "Apostol Santiago" para proteger a cargueros, con la que naufragó al cruzar el Atlántico. En 1584 pierde otra en Panamá, bautizada como "Nombre de Dios". Hacia 1589, tenía en Ribadeo un buque artillado para la guerra llamado "María Santísima de la Concepción". Este mismo año mandó por orden de Bazán, "La Asunción Gallega", nao capitana con Sancho Pardo Osorio. Ambos armadores y constructores de sus propias naves.

Se curte por mares caribeños. Un gallego, Francisco de Noboa Feijoó, por entonces mandamás de la Armada del Atlántico, lo apadrina. Asciende primero a Capitán de Infantería en 1592 y en 1595 a Almirante de la Escuadra de las Azores. Los Noboa, como los Donlebún, son grandes navegantes, una familia ourensana que al servicio de Portugal descubrió la decisiva ruta africana para la Indias.

De gran marino pasa a gran militar. En 1595, su cúspide en las armas, se le encarga la protección de un cargamento de oro y plata, que se había desperdigado al salir de La Habana a Sevilla, se encontraba perdido en Puerto Rico, Al ir al rescate capturan un par de naves piratas que le advierten de un peligro inminente. Les chivan que en Guadalupe, a la espera de pegar un golpe, estaban refugiados 27 barcos corsarios comandados por Drake y Hawkins. Los españoles aunque inferiores en número preparan las defensas de San Juan de Puerto Rico. El 20 de Noviembre arribaron los ingleses, enfrentándose en una batalla. Cancio deshace el Defiance, legendaria embarcación de Drake. Estos se retiran y lo intentan de nuevo al anochecer pero los españoles destrozan la flota inglesa, huyen a la desesperada perdiendo aún más navíos. El famoso pirata inglés, desorientado y desprotegido, falleció apenas unos meses despuésen el istmo de Panamá. Gallegos, como el Conde de Monterrey y la heroína Maria Pita, se habían enfrentado con éxito a Drake en A Coruña en 1589. Realmente lo remata, seis años más tarde Méndez de Cancio.

Por virtudes fue nombrado gobernador de la Florida en 1596, donde vivió hasta 1602. Durante su estancia quiso mudar la capitalidad, por estar en tierra pantanosa y arenosa. La idea era trasladarse a Tama (Georgia) entre los ríos Ocumulgee y Altamah. Apoyó la construcción del Hospital de Santa Bárbara o impulsó los cultivos de maíz. Hará contactos y exploraciones con la actual Carolina del Norte. Sofocó rebeliones indígenas hastiadas de las imposiciones del cristianismo e incorporó los territorios de Apalache, Yufera, Mosquitos, Santa Elena, Cicale, Ocone, Otano, Timuena...

Retornó a inicios del XVII , e imparable se hizo Regidor/Alcalde Mayor y Capitán de Milicias de Castropol. Amplió hacienda y mayorazgo. En 1611 construyó una capilla en San Esteban, donde sería enterrado. Finó en Pazo de la Veguina, su casa natal, el 31 de marzo de 1622.

La estela en el Eo

Una cédula de Felipe IV de 1624, recuerda un acuerdo con Juan Pardo Osorio, de elaborar embarcaciones en el Eo para defender las costas gallegas. Se construyeron cuatro galeones a 32 ducados la tonelada, en un tiempo récord de diez meses.

Con viento en las velas, los Donlebún, fortalecen la plaza de Ribadeo. Puerto y pueblo de idiosincrasia nauta y comercial. Salieron de la La Linera flota para invencible, y aún pervive en esta ribera tradición por la construcción naval.

Emparentaron con casas cercanas del entorno, o con los Marqueses de Santa María del Villar, que provienen del señorío de Miudeira, que en 1370 lo detentaba Men Suárez de Ribadeo. Medio parientes, como los Méndez de Midueira, se cruzan desde tiempos antiguos.

La familia continuó en la brecha, arraigó en ellos la tradición militar. Es el caso de Juan Pardo de Donlebún y Valledor (1789-1860), que combatió contra los franceses en la guerra de independencia, y estuvo presente en las insurgencias hispanoamericanas pisando Perú, Panamá, Uruguay, Argentina, Brasil. Más tarde sería Senador por Alicante 1844/5 donde mantendrían relaciones y Capitán General de Andalucía en 1848.

La llama resistió encendida en el Palacio Petrucial, hasta el XX, con Rosario Pardo de Donlebún y Rojas, nieta del dicho Donlebún Valledor e hija de Arias Pardo de Donlebún Pasqual de Bonanza. Rosario se casó con Leopoldo Trenor Palavicino. Miembro de una de las familias más ricas de Valencia, descendientes del Capitán irlandés Thomas Trenor, Condes de Trenor y Marqueses del Turia, con intereses en la industria textil, seguros o banca, promotores de la Exposición Regional de Valencia de 1909. Tendrán al último de los Donlebún, Jose María Trenor Pardo de Donlebún (1920 -2007). La pola sigue, con algunos aventureros como Gonzalo Moure Trenor o políticos como Gonzalo Trénor.

En cuanto a los Cancio, siguen pulsando, sabemos muchas de sus historias gracias a sus descendientes, por ejemplo Juan Carlos Cancio-Donlebún y Durán, gran estudioso de sus antergos.

Sus residencias resisten en pie en la Ría de Ribadeo. El Palacio de Donlebún en Figueras y las Torres de Donlebún en Barres; de los Cancio, el Palacio de la Veguina en Tapia y la Casona de las Cuatro Torres en Castropol. Recientemente rehabilitados, siguen siendo patrón patrimonial, baluarte de un barco que bogó del Eo a la Florida. @mundiario