Emily en París, la polémica serie de Netflix es un placer culpable

Lilly Collins, actriz. RR SS.
Lilly Collins, actriz. / RR SS.

Hay que hablar de esta serie que odias amar y que todo el mundo acusa de ser la causante de la caída en desgracia de los Globos de Oro.

Emily en París, la polémica serie de Netflix es un placer culpable

Tóxica, irreal, un homenaje a la moda, un chiste sobre Francia, ¿Qué es Emily en París? Para empezar es una serie presentada en Netflix el 2020 y que desde entonces lleva generando todo tipo de reacciones. Ha sido catalogada como un placer culpable, una serie que odias amar porque sabes que su historia es ridícula y poco profunda, pero termina siendo un entretenimiento divertido en el cual saboreas los diferentes estilos de los protagonistas.

¿Qué ofrece Emily en París? Más allá de deliciosas piezas de moda, parece que nada más. Si la comparamos con Sexo en Nueva York y su secuela And Just Like That..., podemos ver un claro paréntesis. Sexo en Nueva York tiene muchos clichés, pero lo que le hizo una revolución en la televisión fue que nos presentaron a cuatro amigas en edad de empezar a vivir hablando abiertamente de sexo. Es decir, muchas personas se enteraron que a las mujeres le gusta el sexo. La secuela, que recién fue estrenada ahora, intenta abordar la vida de tres de las cuatro protagonistas desde un punto más maduro empezando con una poderosa pérdida y la forma que en las relaciones evolucionan y cambian cuando pasas de los 20 a los 50.

Honestamente no son grandes piezas de la televisión, pero aportan mucho más que Emily en París. La premisa se centra en Emily, una community manager que vive una vida soñada en su natal Estados Unidos. Tendrá un giro radical luego de que la empresa donde trabaja la envíe a París para hacer ver la ‘forma estadounidense’ a la empresa recién comprada por sus jefes. Así empieza Emily en París, que lejos de mostrar como una joven puede desenvolverse en un país extranjero en el ámbito profesional se hace un juego tonto de clichés franceses que no le han caído muy bien ni a los propios franceses.

La serie peca de no mostrar la diversidad que abunda en Francia donde excluye a tanto migrantes marroquíes o africanos, tampoco pone retos importantes a la protagonista que cada cosa que hace mal siempre sale bien. ¿Será que la Emily de Lily Collins no se equivoca jamás?

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida por Emily In Paris (@emilyinparis)

 

Pocas cosas parecen gustar de la serie. Algunos críticos resaltan las actuaciones de Philippine Leroy Beaulieu como Sylvie Grateau, la jefa de Emily en París. Toda una ‘femme fatale’ que quizás la hacen fumar demasiado y dicho sea de paso, la convierten en una burda amante porque bueno, así es París. También podemos hablar de Ashley Park como Mindy Chen, una heredera millonaria china que decidió dejar su fortuna para realizar su sueño de ser una estrella. Un personaje divertido que agrega algo de emoción a la serie, pero se termina estancando como el resto.

Finalmente, el mayor gancho de la serie es ser un escaparate. A lo largo de cada capítulo vemos como Emily y sus coprotagonistas lucen estilos sensacionales, que no llevaríamos en la calle, al menos no todo junto, pero que la dotan de una especie de ‘algo’ que causa curiosidad entre los televidentes.

 

Emily en París y los Globos de Oro

Esta misma semana la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood ha anunciado que no llevarán a cabo los premios con su tradicional ceremonia. Será un acto corto donde anunciarán los ganadores y no habrá alfombra roja ni estrellas para lucirse. Los Globos de Oro, como se les conoce a los premios, cayeron en desgracia el año pasado tras una serie de polémicas que había arrastrado.

Pero lo que terminó colmando el vaso ya lleno, fue un artículo de Los Ángeles Time donde se revelaba el origen de las nominaciones de Emily en París. Por que sí, en 2020 esta serie optó a dos premios: el de mejor serie y mejor actriz en una serie de comedia o musical para Lily Collins.

 

Aquello dejó impresionado a numerosos críticos y expertos, en especial, porque la asociación había dejado fuera a una de las series más impactantes de los últimos tiempos: Podría destruirte, de la británica Michaella Coel. Entonces, con el reportaje del medio californiano nos enteramos de que la producción de Emily en Paris, los estudios Paramount, habían invitado a los miembros de la asociación a un pase exclusivo del rodaje de la serie.

Como sabemos, es Emily viviendo en París. Así los miembros de la asociación terminaron viajando hasta la capital francesa donde se alojaron el exclusivo hotel Península, que tiene vistas a la Torre Eiffel y cuyas habitaciones rondan los 1.300 euros por noche. "Nos trataron como reyes y reinas", llegó a contar uno de los miembros para el reportaje.

 

Esta fue la última estocada para los premios luego de las quejas de machismo, racismo y favoritismo vertidas por Scarlett Johansson y la directora Ava DuVernay; o de que Tom Cruise anunciara que había devuelto los tres premios que le habían otorgado a lo largo de su carrera. Netflix, HBO; Amazon o Warner Bros. anunciaron que no seguirían colaborando con los premios hasta que se convirtieran en el ejemplo de la rectitud. Y la CBS anunció que no retrasmitirían los premios durante el 2022.

Por su parte, la primera temporada de Emily en París alcanzó los 60 millones de espectadores y se ha convertido en una referente de la moda, que como ya mencionamos, es nuestro placer culpable. La segunda temporada ya está disponible en la plataforma y también tiene encantados a un sinfín de espectadores a quienes dejaron con un final abierto con la gran posibilidad de una tercera temporada. @mundiario

Emily en París, la polémica serie de Netflix es un placer culpable
Comentarios