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Edificio Riscal, una muralla de balcones afilados que trepa al cielo de Alicante

Este aparthotel, situado en el centro de la ciudad, es la construcción más alta de la urbe y una de las más reconocibles del Racionalismo Levantino.

Edificio Riscal, una muralla de balcones afilados que trepa al cielo de Alicante
Edificio Riscal. / Fotografía David Sardaña
Edificio Riscal. / Fotografía David Sardaña

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Iñigo Lanz

Iñigo Lanz

El autor, IÑIGO LANZ, nació en Alicante en 1977. Es titulado en Ingeniería Técnica en Diseño Industrial por la Universitat Jaume I de Castellón y ha desarrollado toda su trayectoria profesional en el sector de Retail Moda, especializado en Merchandising. Actualmente reside en A Coruña y es colaborador de MUNDIARIO. Apasionado del arte y la arquitectura, ha desarrollado y colaborado en proyectos artísticos como Racionalismo Levantino. @mundiario

En esta nueva entrega de los artículos dedicados al Racionalismo Levantino vamos a abordar uno de los edificios más emblemáticos de Alicante, el Edificio Riscal.

Este rascacielos situado en el centro de la ciudad fue proyectado por Francisco Muñoz Llorens en los años 50 del s. XX. No terminó de construirse hasta 1962 tras varios años con la obra parada debido a que el proyecto final superaba en 24 plantas el diseño original. Es hoy con sus 117 m de altura y sus 35 plantas el edifico más alto de la ciudad y, junto con otras torres como el Gran Sol o el Edificio Alicante, una de las siluetas más visibles del centro.

El edificio está situado muy cerca de la Plaza de los Luceros y su perfil destaca frente a las construcciones de alrededor por su altura, muy superior al resto, y por la forma de sus balcones. De sus 35 plantas, las 32 superiores tienen su cara frontal y su lateral derecho cubiertos por balcones en forma de arista y recubiertos con ladrillo caravista en color marrón. La posición de las aristas se alterna en las plantas para evitar la monotonía y genera un efecto óptico en forma de rombos si el edificio es visto desde abajo. Estos balcones serían su característica arquitectónica mas reseñable.

Edificio Riscal. / lsutración Iñigo Lanz

Edificio Riscal. / Ilustración Iñigo Lanz

Por el contrario, el resto del edificio no fue muy bien resuelto. Su parte trasera y su lateral izquierdo se mantuvieron lisos, sin apenas decoración y tan solo con alguna ventana. Esta característica afea el edificio y, en gran medida, el entorno debido al protagonismo que tiene la torre. En la misma ciudad de Alicante se pueden encontrar edificaciones con características similares mejor resueltas, como el Edificio Vistamar y el Edificio Alicante con sus celosías traseras o el Hotel Gran Sol con dos de sus caras cubiertas por murales de Manuel Baeza

Una particularidad a destacar es el uso del edificio como apartotel. Las plantas inferiores están ocupadas por un hotel mientras que las superiores son de uso privado con estudios de pequeñas dimensiones, algunos de ellos en propiedad y otros en alquiler. La peculiaridad de estas viviendas hizo que tuvieran inquilinos singulares, y durante muchos años se los relacionó con personas desinhibidas y de vida alegre.

A la hora de abordar la obra había tres cosas claras que tanto David como yo queríamos resaltar: la altura del edificio, la forma en arista de los balcones y la repetición de los mismos como único elemento decorativo.

En la fotografía de David se observa el lateral de los balcones con el sol de fondo. Se puede apreciar lo estrecho de su planta, lo que enfatiza la sensación de altura, así como el efecto óptico de rombos que se produce por la disposición alterna de las aristas de los balcones.

En la ilustración se partió de la vista frontal de los balcones y se fue evolucionando para representar el efecto óptico. La versión impresa es similar a las transiciones de formas de Escher mientras que el video juega con la evolución de la sombra de los balcones proyectada por el sol y el mismo efecto óptico.

Por último, y como es habitual en estos artículos, me gustaría comentar mi vinculación personal con el edificio. Cuando yo era niño aquí vivía una tía segunda mía, prima de mi madre y madrina de mi hermana. Era soltera por aquel entonces y trabajaba como maestra, hoy en día está casada y ya jubilada. Fue durante mi niñez y la de mis hermanos una de nuestras personas adultas favoritas, ya que cada vez que venía a vernos nos traía regalos. Su estudio en el edificio Riscal, heredado de una tía suya, fue durante muchos años para mi un templo dedicado a la independencia de la mujer. En mi mente, mi tía vivía rodeada de gente interesante como mujeres liberadas, hombres andróginos o artistas … para mi el Riscal era una Torre de Babel de la modernidad. Démosle por lo tanto valor a esta mole insulsa y convirtámoslo en un inmenso monumento dedicado a la libertad, la diversidad y la tolerancia. @mundiario