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MUNDIARIO

¿Cuántos relatos caben en la palma de tu mano?

Yasunari Kawabata reúne en “Historias en la palma de la mano” una selección de los 146 relatos breves, escritos entre 1921 y 1972. Pese a su brevedad, lo asombroso de estos relatos, que tratan el amor, la soledad, el paso del tiempo y la muerte, es su dramatismo. 

¿Cuántos relatos caben en la palma de tu mano?
Yasunari Kawabata.
Yasunari Kawabata.

Gema Albornoz

Colaboradora.

Con el título original de “Tanagokoro no shosetsu”, cuenta con la traducción de Amalia Sato, este libro inventa un género personal donde residía el espíritu poético de su juventud, según comentaba el propio autor.  El propio autor afirma que “Muchos escritores, en su juventud, escriben poesía; yo, en lugar de poesía, escribí los relatos que caben en la palma de una mano. Entre ellos hay piezas irracionalmente construidas, pero hay varias buenas que fluyeron naturalmente de mi pluma, con espontaneidad…El espíritu poético de mi juventud vive en ellas”. Cada relato cuenta con el título y tras él, un lugar y un año. En el libro están colocados desde el primero en 1923 hasta 1972, por lo que en ellos se demuestra su madurez como escritor desde sus primeros años en el panorama literario.

Yasunari Kawabata. 1969./ Yousuf Karsh.

Yasunari Kawabata. 1969. / Yousuf Karsh.

 

Desde las primeras páginas del libro, en la nota editorial, se reconoce el renombre del autor en todo el mundo. Yasunari Kawabata está considerado como uno de los escritores japoneses más importantes durante el siglo XX, además, de ser el primer nipón en ganar el Premio Nobel de Literatura, en 1968. Afirman, que tanto su obra como su estilo son referencia a nivel nacional e internacional, plasmándose en diversas generaciones de escritores.

Portada del libro./ Emecé Editores.

Portada del libro. / Emecé Editores.

 

“Hablaba como una criatura. Me sonreí. Me pareció que repentinamente nuestra relación había adquirido otra intimidad. Y quise llegar hasta ese lugar soleado de la playa, con ella y con el recuerdo de mi abuelo.” Lugar soleado.

La muerte de sus amigos Yukio Mishima y Ryunosuke Akutagawa afectarían profundamente a Kawabata. Sin olvidar las primeras etapas dramáticas de su vida. Inmerso activamente en el mundo literario de las vanguardias, empezó a destacar por sus reseñas y su intuición para descubrir nuevos talentos.

“El sueño es expresión de mis emociones. Y sus emociones en el sueño eran las que yo había creado para ella. Eran mías. En un sueño no hay simulación ni fingimiento.

Me sentí desolado al pensarlo.” La joven que iba hacia el fuego.

 “Historias en la palma de la mano” son escenas en las que el tiempo y el espacio colaboran en el montaje de unos planos cambiantes, como si la cámara nos enfocase un punto o su contrario. Así, como en el cine, cada plano nos da una información que atrae la atención del lector y siempre atentando contra la realidad. Creando enlaces entre los sueños, la fantasía, el erotismo, lo grotesco, lo absurdo y el simbolismo, con toques de sutileza propios de haikus. Y que,además, incluyen esa relevancia de la observación y el asombro.

“—Dame esos gérmenes, dámelos.

Ella se retorcía, él la dominó sobre el piso usando toda la fuerza de su esqueleto. Cubrió el cuerpo semidesnudo, con el kimono desceñido, y no pudo evitar un escupitajo sanguinolento sobre su seno blanco y pleno” Marido enfermo.

Parecen una experimentación desde la tradición más profunda japonesa con títulos desde “La frágil vasija”, “La joven que iba hacia el fuego”, “La flor blanca”, “La estatua de Jizo dedicada a O-shin”,  “El arreglo de bodas de los gorriones”, “Peces de colores en la azotea” “El retrete budista”, “Descendiente de samurai” o “Máscaras mortuoria”,que conmueven, al mismo tiempo, que hacen al lector partícipes en la historia.Dibujo de Yasunari Kawabata./ Xulio Formoso.

Dibujo de Yasunari Kawabata./ Xulio Formoso.

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En general, todos muestran la tradición nipona, así como las relaciones entre hombres y mujeres. Y casi sin darse cuenta, refleja una gran cantidad de realidades de la mujer: una muchacha pobre que vive en una habitación alquilada, una joven con la cara pegada a la ventanilla del vagón, una niña en edad escolar, una muchacha de un puesto de fuegos artificiales, mujeres bellas, mujeres malvadas,

Historias en las que los planos cambian, la soledad, la muerte, el paso del tiempo, pueden parecer ausentes hasta que un primer plano, nos acerca a la temática. 

“Esta noche estuve con una mujer

Al abrazarla…la suavidad femenina

Mi madre también era mujer

Derramé lágrimas, le dije a mi nueva novia

Sé una buena madre

Sé una buena madre

 Pues yo no pude conocer a la mía” El diario del marido.

“Es cierto que buscaba descanso de la irritación y fatiga de su trajinado y agitado año, pero incluso cuando el irritante cansancio se había disipado, una lasitud más profunda surgía y lo dominaba” Nieve.

Aproximadamente a mitad del libro, un fragmento de los que tengo subrayado, dice: “Cuando el tren partió, ella sintió congoja, como si su vida hubiera terminado.” Si tuviera que definir una de las sensaciones, de entre las muchas a las que me ha ido trasladando “Historias en la palma de una mano”, convirtiéndome en peregrina entre sus páginas, sin duda, sería la congoja al terminar el libro y quedarme con un puñado de historias en la palma de mi propia mano.  @mundiario