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Consternación entre los historiadores: ¿Qué sucederá con Santa Sofía?

El gobierno turco ha emprendido acciones contra templos y monasterios que impiden su disfrute como obra artística. Temen que lo mismo suceda con Santa Sofía, Patrimonio de la Humanidad 
Consternación entre los historiadores: ¿Qué sucederá con Santa Sofía?
Santa Sofia. / Archivo.
Santa Sofia. / Archivo.

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María Fidalgo Casares

María Fidalgo Casares

La autora, MARÍA FIDALGO CASARES, es Analista social y Crítica de arte y Literatura. Doctora en Historia por la Universidad de Sevilla, es Académica de la Historia de Andalucía y escribe en MUNDIARIO . @mundiario

La inquietante noticia de que el Gobierno Turco quería cambiar el status de Santa Sofía, en la actual Estambul, ha sido recibida con gran consternación  por asociaciones de historiadores del arte y bizantinistas. La decisión, pospuesta hasta el 15 de Julio, amenaza con convertir Santa Sofía en una mezquita y, por lo tanto, finalizar su función como museo.

Santa Sofía es uno de los monumentos más importantes del planeta y con mucho, el más visitado de Estambul -unos tres millones y medio de turistas al año-. Es además un símbolo de la fascinante ciudad del Bósforo, y una de las arquitecturas más hermosas y más vanguardistas que el hombre haya hecho sobre la tierra. De hecho, es recurrente su imagen en todos los manuales y exámenes de Arte e Historia de todo el mundo.

Interior de Santa Sofía

Interior de Santa Sofía. / Archivo

Un edificio singular

Santa Sofía de Constantinopla fue mandada construir por el emperador Justiniano, durante el período conocido como Primera Edad de Oro del arte bizantino del 532 al 537 y sus autores fueron Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto.

Su planta conjuga magistralmente dos tipologías, la basilical y la de cruz griega, y está cubierta por una gran cúpula de 31 metros de diámetro y de 55 metros de altura en su punto máximo. Dice la leyenda que Justiniano, al ver terminadas las obras, deslumbrado por su magnificencia exclamo: -Salomón, yo te he vencido.

Para su construcción  se usaron los mejores materiales para los muros (piedra basáltica de la región del Bósforo, piedra amarilla de Siria) ,las columnas monolíticas de pórfido egipcio (piso inferior) y mármol verde de Tesalia (piso superior). Durante un milenio fue el monumento más importante del cristianismo (las obras de San Pedro de Roma no comenzaron hasta el siglo XV.) Las figuras de sus espectaculares mosaicos forman parte de la iconografia religiosa de iconos e imágenes de todo el orbe cristiano.

Asociaciones internacionales y especialmente, los estudiosos, se han movilizado a través de una serie de cartas en las que piden al Gobierno Turco no llevar a cabo dicha propuesta por las consecuencias que ello pudiese tener para el monumento y sus visitantes.

Pantocrator de Santa Sofía

                                 Pantocrátor de Santa Sofía

De iglesia a Mezquita y de ahí a Museo y Patrimonio de la Humanidad

Caber recordar que es cierto que, con la conquista de Constantinopla en 1453, la Μεγάλη Εκκλησία -La Gran Iglesia, como dicen los griegos-, que había sido inaugurada solemnemente por el emperador Justiniano en el año 537, fue transformada en mezquita congregacional y sus deslumbrantes murales sepultados por capas de cal. No obstante, con la creación de la República Turca en 1923, y los trabajos de restauración llevados a cabo en el monumento a partir de 1931, comenzaron a aparecer bajo los encalados los magníficos mosaicos que, por su brillo y colorido, siguen impactando al mundo. Ello llevó a que el Gobierno Turco decidiese transformar su función, y en 1934 el edificio pasase de la jurisdicción de la Dirección General de Fundaciones (de índole religiosa) a la del Ministerio de Educación. Gracias a esta decisión, el monumento se secularizó, y en 1935 Santa Sofía se convirtió, por decreto del mítico Kemal Ataturk, en el Ayasofya Müzesi. Desde entonces millones de visitantes han podido admirar la belleza de su arquitectura interior, así como las hermosas decoraciones de sus paredes. En 1985 fue considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

Funestos antecedentes

Los bizantinistas e historiadores del arte se temen lo peor. Reconvertir Santa Sofía en mezquita significa dar un paso atrás no sólo en la valoración artística del monumento, sino también en el disfrute de la misma. En los últimos años el gobierno de Erdogán ha emprendido acciones similares contra la arquitectura bizantina cuyos efectos han causado gran indignación. En 2011, se reconvirtió en mezquita la iglesia de Santa Sofia de Nicea (Iznik), donde se había celebrado el Segundo Concilio de Nicea,  y en 2013 lo mismo pasó con Santa Sofía de Trebisonda, un magnífico edificio del siglo XIII, ahora cubierto con alfombras que no dejan ver su maravilloso pavimento en opus sectile,  y con pantallas que impiden la contemplación de sus pinturas murales.  En la lista de futuras actuaciones figura el monasterio de Chora, en Estambul, que conserva los más preciosos mosaicos de Bizancio, y cuya reconversión en mezquita está igualmente en ciernes.

El cambio de status de Santa Sofía hace temer desgraciadamente a los historiadores que a Santa Sofía le espere un destino similar... Y se preguntan ¿Cuántas decisiones más tomará el gobierno turco en detrimento de los valores patrimoniales de la Humanidad?  Y sobre todo.. ante un monumento tan singular  ¿La comunidad internacional no va a hacer nada por impedirlo? @mundiario