80.000 dibujos en la Biblioteca Nacional de España

Fachada de la Biblioteca Nacional de España (Ministerio de Educación Cultura y Deporte. / lamoncloa.g
Fachada de la Biblioteca Nacional de España (Ministerio de Educación Cultura y Deporte. / lamoncloa.g

La BNE dispone de ochenta mil piezas de dibujo desde el siglo XV a la actualidad, incluidos grandes pintores que han existido en esta tierra, además de otros materiales.

80.000 dibujos en la Biblioteca Nacional de España

La Biblioteca Nacional de España dispone de ochenta mil piezas de dibujo desde el siglo XV a la actualidad, incluidos grandes pintores que han existido en esta tierra, además de otros materiales. También hay que tener en cuenta los fondos de estampas y grabados, que no sé si están incluidos en la materia del dibujo. En estos últimos años hay que incluir a los grandes humoristas gráficos españoles, que han donado miles de sus obras  y otros materiales (Forges, Máximo, Peridis…). También dibujos de los niños que estuvieron en las colonias escolares en 1936 y 1937, dibujos sobre ornamentación, etc.

Quizás, en nuestra etapa histórica, la necesidad de fijar con líneas una realidad, el boceto (que en otras épocas se hacia como casi común, en distintas especialidades se practicaba, naturalistas, artistas...), hoy ha sido sustituido por la fotografía profesional y la fotografía con el móvil, y con las diversas técnicas del dibujo por ordenador y sus sistemas.

El arte de vanguardia, desde los impresionismos, una de las razones de todos los ismos y tendencias, ha sido, entre otras causas, el surgimiento, nacimiento y creación de la fotografía. Cuándo irrumpió esta tecnología en la sociedad, el arte plástico tuvo que replantearse cuál era su lugar en el mundo. En cierto modo, todas las tendencias estéticas, de estos casi dos últimos siglos, tienen su raíz en esta realidad-necesidad. El arte plástico tuvo que evolucionar para seguir disponiendo de un espacio en el mundo. Desde ese momento, el dibujo dejó esencialmente de representar la realidad objetiva y natural, y fijo otros límites formales, estéticos y conceptuales. 

Con unos pocos trazos, un trozo de hollín negro mezclado con grasa o sangre, se trazan líneas y masas de color. Se construye un dibujo con líneas-colores. Debió de ser un misterio para el hombre/mujer prehistórico, que al trazar unas líneas en las paredes de las grutas, posiblemente, también en algunos objetos fungibles o en madera, quizás en la piel, algo se transformaba. Quizás, para ellos era mágico. Es decir, puede que tuviese otros significados que nosotros, desde la laicidad-secularidad, no valoramos. Unas líneas o unos puntos podrían representar cosmovisiones internas y externas de la realidad, de los sueños del hombre, de la naturaleza y sus animales, de símbolos y signos…

El arte y el arte plástico, y, por consecuencia el dibujo, no ha conseguido, ni siquiera con toda la evolución tecnológica, resolver el problema de que docenas de miles o cientos de miles de autores, año tras año, década tras década y generación tras generación, se pierdan, se destruyan o se vayan olvidando.

Pienso que esta es una asignatura pendiente, que el mundo de la cultura, el mundo académico, el mundo universitario podría plantearse: cómo conseguir que tanta riqueza cultural, de autores conocidos o desconocidos, no desaparezca. Al final, solo se puede valorar lo que se conserve, y en el futuro, a cien años, desconocemos, lo que se valorará.

El dibujo es en sí un misterio. Pienso o presiento que el hombre prehistórico, cuando trazase signos en la arena, quedaría perplejo de alguna manera. Se daría cuenta que estaba entrando en otro enigma. En definitiva, en su ser. Hoy, con tantas tecnologías de todo tipo, también artísticas y estéticas, quizás, no nos hayamos detenido lo suficiente a pensar en el misterio de una línea o masa de color sobre una superficie.

La BNE dispone de material suficiente para construir o rellenar un Museo del Dibujo, y, también, un Museo del Humor Gráfico. Es decir, uno o dos museos.

Cómo decían los viejos griegos, no sirve ninguna filosofía que no intente curar algún mal humano, aforismos que en distintas formulaciones tanto he utilizado. Y, que yo modestamente me aplico: “no sirve ningún artículo” que no sugiera algo, que diríamos proporcione alguna esperanza de desarrollo, de reflexión posible, de plan potencial. Quizás, esta idea alocada, alguna vez, podría plantearse y replantearse. La cultura es Cultura, es trabajo y empleo, y es turismo, cosa de la que tanto necesitamos en esta tierra en forma de Piel de Toro, en la que habitamos y la que nos habita. Paz y bien y belleza. @mundiario

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