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MUNDIARIO

La belleza de la mujer resaltada en Aves de agua, poemario de Adolfo Mazariegos

Este novelista y poeta guatemalteco, autor de MUNDIARIO, estrena nueva obra repleta de momentos de pasión.

La belleza de la mujer resaltada en Aves de agua, poemario de Adolfo Mazariegos
Portada Aves de agua_Adolfo Mazariegos_Magna Terra
Portada Aves de agua_Adolfo Mazariegos_Magna Terra

Sus armas son la metáfora y los momentos ínfimos por minúsculos en la grandiosidad de una vida, pero excelsos aunque se descubran a destiempo. La mujer y la pasión más allá del tacto de dos pieles diferentes son los emblemas del armamento que compone Aves de agua, este poemario escrito para que los lectores, incluso los poco dados a la poesía, encuentren lugares comunes o recuerdos propios proyectados por la intimidad particular del mismo autor, Adolfo Mazariegos.

— ¿Cuál, quién o qué ha sido tu inspiración para crear este 'Ave de agua'?

— Hablar de la inspiración o de las musas que para muchos suele ser el punto de partida de una creación literaria, cualquiera que esta sea, suele ser complicado (por lo menos en mi caso). Yo prefiero centrarme en la posibilidad de lograr transmitir algo con lo que escribo, independientemente de ese punto de partida o de las motivaciones externas que hayan propiciado el escrito. Con "Aves de agua", particularmente, he querido hacer un breve recorrido ―intentando no extraviarme―, por los laberintos de eso en lo que a veces no reparamos porque quizá estamos muy acostumbrados a que así sea, es decir, esas cosas que están allí a pesar de la parafernalia y la tecnología de los tiempos que corren, y que quizá signifiquen mucho más que solamente palabras. No obstante, al final de cuentas, ¿qué es la inspiración?, ¿qué es el amor o el desamor?, ¿qué es el tiempo?, por ejemplo.

— El amor, la pasión, el sexo y el tiempo, son algunos de los temas recurrentes en tus poemas. Temas, por otro lado, universales. ¿Es más fácil llegar a un lector no entrenado en la lectura de poesía con temas generales que con otros más concretos?

— Todos esos temas están relacionados entre sí de alguna manera. No todos los seres humanos los experimentamos o apreciamos de la misma forma, eso es verdad, pero todo ello es parte de nuestra vida cotidiana (lo percibamos en primera instancia o no) y no podemos abstraernos de ello. La diferencia en estos casos entre unos y otros radica, quizá, en cómo los abordamos y los vivimos en un momento dado. En este poemario a mí me ha dado por poner sobre el papel, principalmente, la belleza de la mujer y de ciertos momentos sublimes de los que no hablamos abiertamente porque muchos de esos momentos suelen ser privados.

En este poemario a mí me ha dado por poner sobre el papel, principalmente, la belleza de la mujer y de ciertos momentos sublimes de los que no hablamos abiertamente porque muchos de esos momentos suelen ser privados.

Yo los expongo en el libro desde un ángulo más bien metafórico, haciendo honor a todo eso que va más allá del placer físico y que quizá  quisiéramos prolongar: "que no haya olvido cuando amanezca, que no haya orilla en el tic tac del tiempo... " eso a mí me remite a momentos de calma infinita, de intimidad y confianza sin parangón, más que al sencillo acto del contacto físico que suele ser pasajero y para algunas personas intrascendente, pero, cuando lo vemos así, como una metáfora y tratando de eternizar los momentos (si acaso es posible), el sentido cambia. Desde esa perspectiva no resulta difícil que cualquier lector o lectora pueda identificarse con la poesía o al menos reconocer un sitio común en ella.

— ¿Pueden las pupilas ver lo que no ha sido? (si, es una pregunta extraída de uno de tus poemas).

— A veces, los seres humanos idealizamos los episodios de nuestra propia existencia. Y en ello, sin duda, también hay poesía, lo podamos distinguir o no; lo queramos ver así o no. Ese poema que citas, en particular, hace referencia a las cosas que a veces olvidamos o deliberadamente pasamos por alto, y que quizá tarde descubrimos que tenían o debieran haber tenido importancia en nuestra vida, sobre todo cuando hablamos en términos de pareja. Es un breve poema dedicado a la desmemoria, al olvido, a los días que se van y que no vuelven porque sencillamente el tiempo (aparentemente) transcurre en una sola vía, aunque lo descubramos cuando ya no haya vuelta de hoja. Y eso es también una suerte de poesía en sí misma.

Aves de agua sale a la venta a principios de 2021 de la mano de la editorial Magna Terra. @mundiario