Abstracción versus figuración: Beatriz Casares en Carrión de los Condes

Menina-azul- Beatriz Casares
Menina azul, de Beatriz Casares. / Mundiario
Última semana de la muestra pictórica de Beatriz Casares en el Museo de Arte Contemporáneo de Carrión de los Condes. 
Abstracción versus figuración: Beatriz Casares en Carrión de los Condes

Durante todo este mes de Julio se ha podido visitar Evolución, la nueva exposición cuadros de Beatriz Casares en el Museo de Arte Contemporáneo de Carrión de los Condes, un edificio que albergó el antiguo Hospital de peregrinos del Monasterio de Santiago y que conserva su iglesia de finales del siglo XII, y la hermosa portada gótica del siglo XIII. Esta última semana es una oportunidad única para acercarse a Carrión, una villa de enormes atractivos y no perderse la exposición de este Museo de Arte Contemporáneo. No es la primera vez que Beatriz Casares expone en las salas de este museo. Hace dos años, las obras de esta artista, que pasa largas temporadas en Carrión, ya se exhibieron allí con gran éxito bajo el título de Luz  y Color.

cartel de la exposición

Cartel de la exposición. / Carrión de los Condes

 

Farmacéutica de profesión y linaje y pintora de vocación

Beatriz Casares Merelo, farmacéutica de profesión y perteneciente a  los Casares Bescansa, una de las sagas científicas más importantes de España, es una pintora de tardía vocación. Desde temprana edad tuvo inquietudes artísticas, sobre todo en el ámbito pictórico, pero su formación ha sido autodidacta. Una vez retirada de las labores de botica, se ha dedicado con pasión al ejercicio de la pintura, sin más pretensión que “conseguir que quien vea mis cuadros sienta la serenidad y alegría que trato de transmitir”. Ello no es óbice para que en estos años haya realizado una producción cuyos valores estéticos articulan una personalidad artística madura y definida.

Y en su pulsión creadora -que le lleva a elegir la pintura como camino de expresión- combina y sintetiza abstracción y figuración, y un equilibrio entre la fuerza dibujística de sus obras y un universo de tonos y colores que todo lo inundan.

Beatriz muestra en sus nuevas obras un estilo más colorista, muy expresivo y que derrocha energía vital. Da a conocer al espectador sus nuevos pasos "Voy añadiendo nuevos elementos que van definiendo y personalizando mi pintura." “Utilizo mezclas de colores más intensos para darles fuerza y, cada vez más, experimento con nuevos materiales y texturas que dan volumen a mis cuadros”.

vista de la muestra

Vista de la muestra. / Mundiario

 

Tres tendencias que conviven con fluidez

En esta selección de Carrión de los Condes ha presentado obras de tres tendencias muy marcadas. Los cuadros más personales son aquellos que presentan segmentos de colores contrastados y encerrados por líneas muy definidas y espacios geométricos que acompañan a figuras como botellas, tarros de pintura, pinceles, frutas o flores. Incluso como guiño a su formación farmacéutica incluye un matraz entre ellas.

Sin efectos perspectivos, presenta la obra de forma directa, invadiendo el espacio del espectador y saliendo a su encuentro.  En esta tipología un intenso azul en sus distintas variantes reina en el cromatismo.  

Junto a ellas, otro grupo de composiciones apuestan por la poética de la mancha como fondo de estas figuras que pese a ser elementos cotidianos, se difuminan en espacios etéreos que aparecen impregnados de un aura especial. En algunos, llega a perder la figuración para dejarse llevar por el simple deleite visual del color por el color, como en el sugestivo Fondo Marino. 

Fondo Marino

Fondo Marino. / Mundiario

También resulta de especial interés su acercamiento al tema velazqueño de las Meninas, un tema de infinitas recreaciones que Beatriz aborda entre el naif y el primitivismo, consiguiendo representaciones sobre fondos geométricos que se diluyen dotando a estas obras de un enorme atractivo y fuerza decorativa. Magnífico ejemplo es la deliciosa Menina en Azul con sus retazos de flores y grafismos. Polícromos mundos compartimentados de la abstracción a la figuración que conviven en feliz simbiosis en la obra de una pintora en la que el puro placer de pintar sobrevuela por encima de cualquier acercamiento a ismos y conceptos.

Es el puro placer de pintar, lo que confiere tanta sinceridad a la pintura de Beatriz Casares. Y el espectador la recibe como se ha pintado, con placer, el valor más preciado de la creación artística. @mundiario

Abstracción versus figuración: Beatriz Casares en Carrión de los Condes
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